Isabel Rábago ESTALLA contra la ministra Mónica García: “¡Inepta, no tiene vergüenza!”
🚨 La visita de Mónica García a Ceuta, en plena crisis migratoria y sanitaria, ha provocado una fuerte reacción política y mediática.
Una periodista ha lanzado duras acusaciones contra la ministra mientras los médicos reclaman respuestas.
El enfrentamiento promete nuevos capítulos.
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La crisis que atraviesa Ceuta ha abierto un nuevo frente de confrontación política y mediática alrededor de la gestión sanitaria del Gobierno.
La visita de la ministra de Sanidad, Mónica García, a la ciudad autónoma el pasado 16 de agosto, en plena tensión por la llegada masiva de migrantes procedentes de Marruecos, ha provocado críticas desde distintos sectores y una dura reacción pública de la periodista Isabel Rábago.
La controversia llega después de una crisis fronteriza sin precedentes.
Las estimaciones sobre el número de personas que llegaron a Ceuta durante los días 30 y 31 de julio han variado considerablemente.
Inicialmente se manejaron cifras de entre 50.
000 y 60.
000 entradas, mientras que posteriormente el Gobierno elevó la estimación hasta unas 80.
000 personas.
Una parte muy importante regresó posteriormente a Marruecos, mientras miles permanecen todavía en la ciudad.
Por tanto, la cifra de 80.
000 debe entenderse como una estimación acumulada de las entradas producidas durante aquellos días, no como el número actual de personas que permanecen en Ceuta.
En este contexto, el Colegio Oficial de Médicos de Ceuta había reclamado públicamente una intervención urgente del Ministerio de Sanidad y había expresado su preocupación por la presión asistencial.
Su presidente, Enrique Roviralta, llegó a reclamar a la ministra y al secretario de Estado de Sanidad que acudieran a la ciudad y conocieran directamente la situación de los profesionales.
La llegada de García terminó produciéndose el 16 de agosto, cuando acudió al Hospital Universitario de Ceuta para analizar la situación sanitaria.
Según la propia ministra, el sistema se encontraba «tensionado», pero no podía hablarse de un «colapso».
García aseguró que durante los 15 días anteriores se habían atendido alrededor de 5.
800 personas migrantes y defendió que no había sido necesario suspender vacaciones ni movilizar personal sanitario adicional.

Ese diagnóstico ha sido cuestionado por el Partido Popular y por sectores sanitarios que consideran que la presión sobre las urgencias ha sido mucho mayor de la reconocida por el Ministerio.
En paralelo, Isabel Rábago utilizó su perfil en X para expresar una crítica especialmente contundente.
Según el contenido difundido y atribuido a la periodista, Rábago afirmó: «La ministra de Sanidad sale corriendo al coche oficial y se niega a hablar con los médicos de urgencia».
También escribió: «Más de 15 días ha tardado la ministra comunista en pisar por unos segundos Ceuta protegida y sin pisar la calle».
La periodista elevó todavía más el tono al cuestionar directamente la gestión sanitaria: «En manos de esta inepta está la sanidad de Ceuta».
Y añadió: «Miente y todo el que desmonta su relato fake es racista, xenófobo y fascistas.
Qué puñetera vergüenza».
Estas expresiones corresponden a una valoración personal y política de Rábago y no constituyen hechos acreditados.
En particular, no se ha podido verificar de manera independiente la afirmación de que Mónica García «salió corriendo» o que «se negó a hablar» con los médicos.
Sí está documentado que representantes del Colegio de Médicos habían reclamado previamente un contacto directo con la ministra y habían mostrado su descontento con la respuesta recibida.
La propia García, durante su visita, defendió una posición radicalmente diferente.
La ministra rechazó que existiera un colapso sanitario y advirtió contra la asociación entre inmigración y enfermedades.
«Los migrantes no traen enfermedades, pueden enfermar, pero no traen enfermedades», manifestó, según las declaraciones recogidas durante aquellos días.
La disputa refleja así dos diagnósticos enfrentados sobre la situación de Ceuta.
Por un lado, los profesionales sanitarios y la oposición denuncian una presión extraordinaria sobre los servicios asistenciales.
Por otro, el Ministerio sostiene que el sistema se encuentra tensionado, pero mantiene capacidad de respuesta.
Rábago también dirigió sus críticas contra Pedro Sánchez, utilizando la situación de Ceuta para cuestionar las prioridades del Ejecutivo.
Sin embargo, cualquier interpretación sobre las supuestas intenciones personales del presidente o sobre una eventual falta de preocupación por la crisis debe considerarse una opinión política y no un hecho demostrado.
La polémica, en definitiva, no se limita a las palabras de una periodista contra una ministra.
Detrás existe un conflicto institucional mucho más amplio sobre la magnitud de la crisis migratoria, la capacidad sanitaria de Ceuta y la respuesta que debe ofrecer el Gobierno central.
Mientras las administraciones buscan soluciones para los miles de migrantes que todavía permanecen en la ciudad, la confrontación política continúa creciendo.
Descargo de responsabilidad: Este contenido puede haber sido creado por IA con fines de entretenimiento.
Cualquier parecido con personas, eventos o lugares reales es pura coincidencia.