La nueva vida de Albert Álvarez, exconcursante de ‘Supervivientes
La nueva vida de Albert Álvarez, exconcursante de ‘Supervivientes’, en el mundo del ocultismo: “Es útil para conducirte por el buen camino”
El que fuera subcampeón de Supervivientes 2019, ha dejado atrás la televisión y su etapa como policía para centrarse en una faceta mucho más espiritual y esotérica

Albert Álvarez (37 años), también conocido como Albert Iceman, fue durante años uno de los rostros habituales de la televisión y de los realities. Primero se dio a conocer como tronista de ‘Mujeres y hombres y viceversa’ y, más tarde, se consolidó como uno de los concursantes más destacados de ‘Supervivientes 2019’, edición en la que logró convertirse en subcampeón. En aquella aventura destacó por su físico, su carácter competitivo y también por los fuertes enfrentamientos que protagonizó, especialmente con Isabel Pantoja, sobre quien llegó a decir después que, “sin ella habría ganado el concurso”.
Aunque perdió el primer puesto frente a su gran amigo Omar Montes, Albert salió reforzado de aquella edición. Era uno de los guaperas indiscutibles del reality, pero él siempre intentó marcar distancias con esa imagen superficial que muchos tenían de él. De hecho, en sus propias redes sociales se definía con una frase muy clara: “Yo no soy una imagen, no soy una cara, no soy unos músculos, soy Albert”. Una declaración que hoy cobra todavía más sentido al ver el rumbo completamente distinto que ha tomado su vida.

Un cambio radical
Tras su paso por ‘Supervivientes’, ‘Solos’ o ‘La casa fuerte’, la presencia pública de Albert Álvarez empezó a diluirse poco a poco. Su actividad en redes sociales, donde antes era muy constante, se redujo al mínimo. Desaparecieron los contenidos más frecuentes, el ritmo de publicaciones cambió radicalmente y dejó de mostrar ese perfil mediático que tanta visibilidad le había dado en su etapa televisiva.
Ese silencio llamó la atención de muchos de sus seguidores, que se preguntaban qué había sido de él y por qué se había alejado de forma tan evidente de la exposición pública. La respuesta llegó el pasado mes de noviembre, cuando el propio Albert reveló que durante todo ese tiempo había estado trabajando como policía y que había preferido mantener esa parte de su vida completamente alejada del foco y de la opinión pública.
Ese mismo día anunció su retirada del cuerpo, y explicó que su decisión venía motivada por abrir una nueva etapa. “Toca cerrar este capítulo para dedicarme a mi proyecto personal, y reconozco que hoy me siento roto al terminar mi último servicio”, escribió entonces. Aquella publicación ya dejaba claro que estaba a punto de iniciar un cambio importante en su vida.

El ocultismo, su nueva forma de vida
Desde ese momento, Albert ha ido recuperando presencia en redes sociales, pero ya no desde el lugar desde el que lo hacía antes. Los posados sin camiseta, las imágenes más puramente estéticas y ese tipo de exposición más superficial han quedado atrás. Ahora su discurso ha dado un giro de 180º hacia un terreno mucho más introspectivo, espiritual y esotérico.
El exsuperviviente ha dejado claro que quiere centrar su contenido en el mundo del ocultismo. Él mismo se define como una persona “altamente profunda y reflexiva”, y asegura que esa manera de ser lo ha empujado a buscar respuestas en disciplinas que van más allá de lo visible y de lo que la ciencia puede explicar. Entre ellas, menciona especialmente la cábala y otros conocimientos esotéricos que considera fundamentales para comprender mejor la vida.
Hace solo unos días sorprendió a sus seguidores con un vídeo en Instagram en el que se desnudaba emocionalmente para contar la metamorfosis interior que ha vivido en los últimos años: “Yo soy una persona mística. La mística no es otra cosa que el grado de unión con el alma”. Además, dejaba claro cuál es su propósito: “Vengo a traeros información que es difícil de encontrar porque está oculta”. A partir de ahí, desarrolla una visión del mundo que se mueve entre lo espiritual y lo material, y que, según él, lo ha llevado a sentirse incomprendido en muchas ocasiones.

Su nuevo proyecto
Para Albert, la sociedad actual vive en una fuerte polarización entre quienes solo dan importancia a lo material y quienes buscan respuestas más profundas en lo espiritual. Su visión pasa por encontrar el equilibrio entre ambos extremos. “Encontramos a muchas personas que solo le dan importancia a lo material y hay que aportarles un poco de luz para que empiecen a flotar y que traten de encontrar el equilibrio integrando lo espiritual”, afirma con total convicción.
Ese choque entre su manera de entender la vida y el entorno en el que se ha movido le habría llevado incluso a desarrollar, según cuenta, una especie de doble identidad. Una para poder desenvolverse en un mundo muy materialista y otra mucho más íntima y conectada con su alma. Esa fractura interior es la que ahora parece querer cerrar compartiendo con sus seguidores todo el camino que ha recorrido.

Albert insiste en que no habla desde la improvisación ni desde una moda pasajera. Según explica, todo lo que está empezando a compartir ahora es el resultado de “muchos años de investigación, de ir en busca de aquello esotérico y oculto para poder rescatarlo”. Para él, este conocimiento no es solo una curiosidad o una excentricidad, sino una herramienta real para vivir mejor. “Es útil para conducirte por el buen camino de la vida”, asegura.