Ricardo Vélez, Mario Calderón de ‘Betty la fea’, vuelve a ser ‘esposo’ de Alejandra Borrero
Ricardo Vélez, Mario Calderón de ‘Betty la fea’, vuelve a ser ‘esposo’ de Alejandra Borrero
🎭✨ Durante años conquistó a millones como Mario Calderón en Yo soy Betty, la fea, pero su verdadera pasión siempre estuvo lejos de las cámaras.
Ahora Ricardo Vélez vuelve a compartir escenario con Alejandra Borrero en una historia que promete abrir conversaciones que muchas parejas prefieren evitar.

Ricardo Vélez, recordado por el público latinoamericano como Mario Calderón en Yo soy Betty, la fea, vuelve a reunirse con Alejandra Borrero para interpretar, por cuarta vez a lo largo de sus carreras, a una pareja.
Esta vez lo hacen sobre las tablas con Wanderlust, una obra que explora los conflictos, las transformaciones y las conversaciones incómodas que surgen en las relaciones de pareja con el paso del tiempo.
Aunque la televisión le dio reconocimiento internacional gracias al inolvidable personaje creado por Fernando Gaitán, el actor asegura que el teatro siempre ha ocupado el primer lugar en su vida profesional.
A lo largo de su trayectoria ha combinado ambos mundos, pero nunca ha dejado de considerar el escenario como el espacio donde encuentra mayor libertad artística.
La carrera de Vélez dio un giro importante en 1996.
Después de pasar cerca de una década desarrollando su profesión en Europa —primero en Francia, luego en España y finalmente en Inglaterra, donde permaneció ocho años formando parte de una compañía teatral— recibió una propuesta para regresar a Colombia e incorporarse a la serie Hechizo.
Aceptar aquella oferta cambiaría definitivamente el rumbo de su carrera.
Con el paso de los años, el actor ha reconocido que en más de una ocasión se preguntó qué habría sucedido si hubiera decidido permanecer en Londres.

“Sí lo he pensado, y de haberme quedado en Inglaterra me imagino que habría terminado armando una carrera.
De pronto a nivel de teatro hubiera tenido más apoyo, porque aquí la cosa es más bien dentro de la orfandad en la mayoría de los casos… Si me hubiera quedado allá, me imagino que hubiera armado mi propio camino y tocado más puertas de las que toqué”, reflexionó.
Nacido precisamente en Londres debido al trabajo de su padre, Vélez creció y se formó en Bogotá, ciudad donde descubrió su vocación artística.
A pesar de las oportunidades que encontraba en Europa, decidió regresar porque quería consolidar su carrera en Colombia y convertirse, como él mismo ha señalado, en “profeta en mi tierra”.
Su regreso permitió que participara en numerosas producciones nacionales, pero ninguna alcanzó el impacto de Yo soy Betty, la fea.
Interpretando a Mario Calderón, el inseparable amigo de Armando Mendoza, encontró una faceta humorística que hasta entonces no había explorado plenamente.
El actor recuerda con especial cariño aquel proceso creativo y destaca la libertad que existía durante las grabaciones para enriquecer los diálogos.
“Fernando Gaitán era genial, pues no traía chistes incluidos”, comentó al recordar cómo muchos de los comentarios y ocurrencias de Mario Calderón nacieron durante el trabajo interpretativo.
Años más tarde decidió regresar nuevamente a Inglaterra con la intención de ampliar su formación académica.
Permaneció allí alrededor de dos años y cursó una maestría en dirección teatral, una meta que llevaba tiempo persiguiendo.

“Tenía la idea de hacer una maestría en dirección y finalmente la terminé haciendo.
Diez años después volví a Londres”, explicó.
Sin embargo, durante esa etapa comprendió que el momento profesional que había imaginado en el Reino Unido ya había pasado.
“Ya había pasado como el momento, el ‘momentum’ que le dicen allí”, recordó.
Al regresar nuevamente a Colombia recibió dos importantes propuestas profesionales al mismo tiempo: dirigir una serie o protagonizar otra producción televisiva.
Finalmente eligió volver a actuar.
“La actuación me volvió a halar”, afirmó.
Aquella decisión lo llevó a protagonizar El último matrimonio feliz, producción en la que volvió a compartir escenas con Alejandra Borrero.
No era la primera vez que ambos interpretaban una pareja.
“Antes de irme la primera vez en 1987 hicimos Por amor, que dirigió Pepe Sánchez.
Después, a mi regreso, fuimos pareja en Hombres“, recordó.
Ahora, gracias a Wanderlust, ambos vuelven a encontrarse sobre el escenario interpretando nuevamente a un matrimonio.
Para Vélez, la obra aborda temas que muchas personas prefieren evitar en la vida cotidiana.
“Wanderlust es un espejo que nos enfrenta a unos dilemas que en la vida normal uno trata de no ver de frente, y creo que esa es la magia del teatro.
Por lo general, son asuntos que uno trata de no resolverlos o de resolverlos con verdades que son más slogans.
Es sobre las conversaciones difíciles que no queremos tener.
Y de cuando las relaciones cambian, porque las personas vamos cambiando con los años y la vida nos pone en situaciones donde hay que tomar unas decisiones que no siempre son las más políticamente correctas o las más populares o las más aceptadas socialmente”, explicó.

El actor también señala que la obra aborda cómo la sexualidad y la intimidad dentro de una relación evolucionan con el paso del tiempo, invitando al público a reflexionar sobre asuntos que con frecuencia permanecen silenciados.
Para Vélez, trabajar nuevamente con Alejandra Borrero representa una ventaja construida tras décadas de colaboración artística.
“Tengo un derecho adquirido de poder decir las cosas tal y como las pienso y ella también.
Y eso da mucha libertad”, expresó.
A pesar del prestigio y la estabilidad que ofrecen la televisión y las plataformas digitales, el intérprete reconoce que el teatro continúa siendo su mayor pasión, incluso cuando representa menores ingresos económicos.
“El teatro es una quijotada, pero yo he hecho muchas cosas y no han sido por plata.
Obviamente reconozco que estar bien pago es mejor.
Ya lo dijo Pambelé, ‘es mejor ser rico que pobre’.
Pero habiendo dicho eso, mi primer amor, mi gran amor es con el teatro, con el arte escénico.
Me metí a esa profesión no soñando en amasar grandes fortunas, sino en hacer cosas que me satisfagan por el resto de mi vida, soy consecuente con esa premisa”, afirmó.
El actor también reconoce que la profesión ha cambiado con los años y que hoy considera indispensable que un intérprete pueda desenvolverse en cualquier formato.
“En mis años ingleses, porque yo traía esa cosa de que o se hace una cosa o se hace la otra, televisión o teatro, y allá me di cuenta de que un actor tiene que hacer de todo, absolutamente de todo, y tiene que ser bueno para todo.
Eso me resolvió un poco el dilema”, concluyó.
Actualmente, Wanderlust se presenta en Casa E Borrero.
Hasta el momento no existe información que indique cambios en la programación de la obra o en la participación de sus protagonistas, por lo que las funciones continúan desarrollándose según lo anunciado.
Descargo de responsabilidad: Este contenido puede haber sido creado por IA con fines de entretenimiento.
Cualquier parecido con personas, eventos o lugares reales es pura coincidencia.