🔥⚖️🇪🇸 Una declaración explosiva sacude la política española y coloca nuevamente al Gobierno bajo máxima presión judicial 🇪🇸⚖️🔥😱💼 Víctor de Aldama compareció ante el Tribunal Supremo y lanzó acusaciones demoledoras sobre presuntas comisiones ilegales, donaciones encubiertas y operaciones vinculadas al caso Koldo 🌪️📂.

“El presidente ya había dado su visto bueno”, aseguró durante una intervención que ha provocado un terremoto político y mediático ⚡👁️.

Mientras el PSOE niega rotundamente cualquier irregularidad, las palabras del empresario han reabierto el debate sobre corrupción, financiación ilegal y las conexiones entre poder político y grandes contratos públicos 💣🏛️.

 

 

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España vive uno de los momentos políticos y judiciales más tensos de los últimos años tras la declaración del empresario Víctor de Aldama ante el Tribunal Supremo, en el marco del conocido caso Koldo, una investigación centrada en presuntas comisiones ilegales y adjudicaciones irregulares durante la pandemia.

Las palabras del empresario, considerado por la investigación como uno de los principales intermediarios de la trama, han colocado nuevamente al Gobierno de Pedro Sánchez en el centro de una tormenta política sin precedentes.

Durante su comparecencia, Aldama aseguró que existía una estructura organizada de cobro de comisiones vinculada a contratos públicos y afirmó que parte de ese dinero habría terminado financiando al PSOE.

“Entre 2019 y 2020 entregué casi más de 1,8 millones de euros”, declaró ante los magistrados, añadiendo que el dinero se canalizaba mediante “donaciones” realizadas por distintas personas para evitar rastros directos.

El empresario relató además cómo, según su versión, se articulaban las operaciones dentro de la supuesta red.

“No me habléis de alternativas, haced lo que tengáis que hacer y que sea rápido”, atribuyó al entonces ministro José Luis Ábalos al referirse a contratos relacionados con la compra de mascarillas durante la crisis sanitaria.

Uno de los momentos más impactantes de la declaración llegó cuando Aldama describió la estructura jerárquica de la supuesta organización.

“Pedro Sánchez está en el escalafón uno; Ábalos en el dos; Koldo en el tres y yo en el cuatro”, afirmó ante el tribunal.

Sus palabras provocaron un enorme revuelo político, aunque hasta el momento no existe ninguna imputación formal contra el presidente del Gobierno.

 

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El PSOE reaccionó de inmediato y negó categóricamente todas las acusaciones.

Desde Ferraz calificaron las declaraciones de Aldama como “mentiras sin pruebas” y acusaron al empresario de intentar beneficiarse judicialmente mediante acusaciones de alto impacto mediático.

El Ejecutivo insiste en que no existe ninguna investigación abierta contra Pedro Sánchez ni contra el partido por financiación ilegal.

Aun así, las afirmaciones del empresario han generado una fuerte presión política debido al nivel de detalle ofrecido durante su comparecencia.

Aldama habló de pagos en efectivo, mochilas con dinero y reuniones privadas relacionadas con adjudicaciones públicas.

“Había operaciones muy gordas y siempre se hablaba de financiar al partido”, sostuvo.

Otro de los puntos más delicados de la declaración estuvo relacionado con la visita de la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez a España, un episodio que ya provocó una enorme controversia política años atrás.

Aldama aseguró que el viaje fue conocido y autorizado al más alto nivel del Gobierno.

“El presidente ya había dado su visto bueno para el viaje de la vicepresidenta”, declaró.

Según explicó, Delcy Rodríguez incluso manifestó su preocupación por las sanciones internacionales que pesaban sobre ella antes de viajar.

“¿Sabéis que tengo una sanción internacional y que no puedo volar?”, recordó Aldama que le dijo la dirigente venezolana.

Pese a ello, sostuvo que recibió garantías de que “no debía preocuparse absolutamente de nada”.

 

 

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Las acusaciones también alcanzaron supuestas operaciones vinculadas a contratos ferroviarios y negocios internacionales.

Aldama relató reuniones relacionadas con la empresa Stadler y afirmó que se hablaba de estructuras financieras destinadas presuntamente a generar fondos para el partido y para la Internacional Socialista.

“El sobrante se pagaría en Luxemburgo y desde ahí se harían transferencias”, declaró.

En otro tramo de su intervención, el empresario habló sobre reuniones con autoridades de Baleares y posibles operaciones urbanísticas.

También aseguró que Koldo García estaba “obsesionado con los tickets” y que recogía recibos incluso de otras mesas para justificar gastos ante el partido.

La dimensión política del caso continúa creciendo mientras avanzan distintas líneas de investigación judicial relacionadas con contratos públicos, pagos en efectivo y presuntas irregularidades administrativas.

La oposición exige explicaciones inmediatas y reclama que se esclarezca si existió financiación irregular o uso indebido de recursos públicos.

Por ahora, las declaraciones de Aldama siguen sin estar respaldadas públicamente por pruebas concluyentes, algo que el Gobierno subraya constantemente para desacreditar su testimonio.

Sin embargo, el impacto político ya es enorme y el caso amenaza con convertirse en uno de los mayores escándalos de la legislatura.

En medio del clima de máxima tensión, la frase pronunciada por el empresario ante el Supremo continúa resonando en el escenario político español: “Todo el mundo sabía lo que estaba pasando”.