Voy al gimnasio todos los días de mi vida, a no ser que esté viajando
Víctor Manuel, 78 años: “Voy al gimnasio todos los días de mi vida, a no ser que esté viajando. Hago una hora de ejercicio cardiovascular y algo de pesas”
🎤✨ A sus 78 años, Víctor Manuel demuestra que la edad no es una barrera cuando existen disciplina, pasión y ganas de seguir adelante.
El cantautor español mantiene una rutina que sorprende a muchos y revela cómo afronta esta etapa de su vida mientras continúa recorriendo escenarios.
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Víctor Manuel continúa demostrando que la edad no es un límite cuando la pasión y la disciplina siguen intactas.
A sus 78 años, el cantautor asturiano mantiene una carrera activa después de más de seis décadas sobre los escenarios y afronta una nueva etapa profesional con la misma energía creativa que marcó sus primeros años en la música.
Actualmente, el artista se encuentra inmerso en la gira de su último proyecto, ‘Solo a solas conmigo’, un trabajo que refleja su mirada sobre el paso del tiempo, la resistencia frente al conformismo y la necesidad de continuar buscando motivos para crear.
Lejos de pensar en una retirada, Víctor Manuel mantiene una filosofía basada en seguir haciendo aquello que le ha dado sentido durante toda su vida.
Una de las claves de su vitalidad, según ha explicado en sus memorias, es la constancia con el ejercicio físico.
El cantante reveló que mantiene una rutina diaria de entrenamiento siempre que sus compromisos profesionales se lo permiten.
“Voy al gimnasio todos los días de mi vida, a no ser que esté viajando.
Hago una hora de ejercicio cardiovascular y algo de pesas”, afirmó el artista.

Su combinación de actividad cardiovascular y entrenamiento de fuerza coincide con una de las recomendaciones habituales de los especialistas para conservar la movilidad y la autonomía durante el envejecimiento.
El trabajo muscular ayuda a reducir la pérdida de fuerza asociada al paso de los años, mientras que el ejercicio aeróbico contribuye al mantenimiento de la salud cardiovascular.
Más allá de la preparación física, Víctor Manuel mantiene una actitud activa frente a la vida.
Para él, cumplir años no significa abandonar proyectos ni aceptar la resignación.
Su último disco nació precisamente de esa necesidad de continuar avanzando y evitar la idea de que una etapa de la vida debe significar el final de los sueños.
“Si sumo todo, he sido inmensamente feliz haciendo mi trabajo, haciendo mi profesión y sacando canciones de donde no había nada”, explicó en una entrevista concedida a RTVE.
El álbum ‘Solo a solas conmigo’, publicado a finales de 2025 y producido por David San José, reúne canciones donde aparecen temas como el amor, la memoria, la identidad, la esperanza y la resistencia ante las dificultades.
Un reflejo de una trayectoria que no vive únicamente del recuerdo, sino de una creatividad que continúa presente.

Además de la música, la escritura se ha convertido en otra vía para conservar y compartir su historia.
En su libro ‘Antes de que sea tarde.
Memorias descosidas’, el artista repasa momentos fundamentales de su vida: sus orígenes humildes, sus primeros pasos como músico, los años marcados por la censura, sus compromisos personales y políticos, y su relación con Ana Belén, con quien forma una de las parejas más reconocidas de la cultura española.
La cocina es otra de las grandes pasiones que acompañan al cantante.
En ‘El gusto es mío’, Víctor Manuel transforma los recuerdos gastronómicos en una narración personal donde mezcla recetas, viajes, familia y experiencias acumuladas durante décadas.
Para el artista, cocinar no es simplemente una actividad cotidiana, sino una forma de disfrutar y conectar con los demás.
“Cocinar es mi forma de relajarme.
En mi rutina diaria, cocinar para mi familia es sagrado”, explicó al hablar de su relación con los fogones.

También recordó que su vínculo con la comida no siempre fue sencillo.
Durante su infancia y adolescencia tuvo una alimentación limitada y reconoció que durante muchos años fue una persona con numerosos rechazos hacia determinados alimentos.
En sus memorias recordó: “Comencé muy tarde a saber comer.
La infancia y la adolescencia, protegido por mi madre, las pasé comiendo cuatro cosas”, al explicar cómo cambió con el tiempo su relación con la gastronomía.
Hoy, el movimiento, la música y la cocina forman parte de una misma filosofía de vida para Víctor Manuel.
El cantante continúa creando, viajando y subiéndose a los escenarios con la misma determinación que lo acompañó desde sus comienzos.
Después de más de 60 años de trayectoria, su mensaje parece mantenerse intacto: seguir haciendo, seguir aprendiendo y encontrar motivos para disfrutar del presente.
Una actitud que le permite mirar hacia adelante sin quedar atrapado en la nostalgia y continuar escribiendo nuevos capítulos de una carrera histórica.