Tên lửa của tỉ phú Jeff Bezos đáp thành công sau khi phóng vệ tinh

Blue Origin, la compañía aeroespacial fundada por Jeff Bezos, se ha visto obligada a suspender temporalmente los vuelos de su cohete reutilizable New Glenn después de que, durante una reciente misión, un satélite de comunicaciones fuera colocado en una órbita más baja de la prevista.

El incidente ha provocado la intervención de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos FAA, que exige una investigación completa antes de autorizar nuevos lanzamientos.

El problema ocurrió el 19 de abril, cuando el cohete New Glenn despegó desde la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral, en Florida, en el marco de su tercera misión, denominada New Glenn 3.

El objetivo del vuelo era poner en el espacio el satélite BlueBird 7, perteneciente a la empresa AST SpaceMobile, especializada en tecnología de internet directa para teléfonos móviles.

En un primer momento, la misión parecía desarrollarse con éxito. El lanzamiento se realizó según lo planeado y la primera etapa del cohete completó de forma satisfactoria su regreso, aterrizando sobre la barcaza no tripulada Jacklyn en el océano Atlántico.

Este tramo del lanzador ya había volado anteriormente en noviembre del año pasado y, tras ser reacondicionado y equipado con motores nuevos, volvió a ser utilizado por primera vez en la misión del 19 de abril.

Sin embargo, poco después del lanzamiento, Blue Origin y AST SpaceMobile confirmaron que el satélite BlueBird 7 no había sido insertado en la órbita prevista.

En lugar de alcanzar la trayectoria correcta, fue enviado a una órbita más baja, lo que impidió que pudiera mantener sus operaciones según lo planificado.

Tên lửa Blue Origin bị đình chỉ bay sau khi phóng vệ tinh sai quỹ đạo - Báo  VnExpress

Debido a esta anomalía, se espera que los costes asociados a la pérdida funcional del satélite sean cubiertos por la póliza de seguro contratada para la misión.

Por su parte, la Fuerza Espacial de Estados Unidos informó de que tanto la etapa superior del cohete New Glenn como el satélite reentraron en la atmósfera el 20 de abril, poniendo fin de manera prematura a una misión que aspiraba a reforzar la constelación de satélites de AST SpaceMobile.

Dave Limp, director ejecutivo de Blue Origin, explicó que los datos preliminares apuntan a que uno de los motores de la etapa superior no generó el empuje suficiente.

Esa falla habría sido la causa principal de que el satélite no pudiera alcanzar la órbita correcta.

Mientras se esclarecen los detalles técnicos del incidente, la FAA ha ordenado una investigación formal, lo que implica que el cohete New Glenn no podrá volver a despegar hasta que el proceso concluya y las autoridades consideren resueltas las causas del fallo.

La suspensión representa un golpe importante para los planes de Blue Origin, que tenía la ambición de realizar hasta 12 lanzamientos de cohetes a lo largo de este año.

El contratiempo no solo afecta al calendario inmediato de la empresa, sino que también genera incertidumbre sobre el futuro de varios programas estratégicos vinculados al uso de New Glenn.

Tên lửa Blue Origin bị đình chỉ bay sau khi phóng vệ tinh sai quỹ đạo - Báo  VnExpress

El satélite BlueBird 7 formaba parte de la segunda generación Block 2 de los satélites BlueBird, diseñados para ofrecer conexión a internet directamente a teléfonos móviles sin necesidad de infraestructura terrestre tradicional.

Hasta ahora, solo un satélite BlueBird Block 2 había logrado operar en la órbita correcta, tras haber sido lanzado en diciembre del año pasado mediante un cohete indio.

Estos satélites destacan además por sus enormes dimensiones. Cada uno cuenta con una antena de 223 metros cuadrados, lo que los convierte en algunos de los satélites más grandes jamás desplegados en el espacio.

Su tamaño supera con creces al de la generación anterior, cuya antena tenía una superficie de 64,4 metros cuadrados.

De esa versión previa ya se han colocado cinco unidades en órbita terrestre baja. New Glenn, por su parte, es uno de los proyectos más ambiciosos de Blue Origin.

Se trata de un cohete de dos etapas con una altura de 98 metros, bautizado en honor a John Glenn, el primer estadounidense en orbitar la Tierra en 1962.

Con capacidad para transportar hasta 50 toneladas a órbita terrestre baja, New Glenn se acerca en potencia al Falcon Heavy de SpaceX y casi duplica la capacidad del cohete Vulcan Centaur de United Launch Alliance.

Uno de los principales atractivos del vehículo es su diseño reutilizable. La primera etapa ha sido concebida para volar al menos 25 veces, una característica clave dentro de la estrategia de Blue Origin para reducir costes y aumentar la frecuencia de sus misiones espaciales.

Precisamente por eso, el éxito del aterrizaje de la primera etapa durante esta misión contrasta con el serio fallo sufrido por la etapa superior.

Blue Origin đạt thành tựu lớn với tên lửa New Glenn tại Cape Canaveral

Por ahora, no está claro hasta qué punto el incidente del 19 de abril alterará los futuros planes de la compañía.

Entre los proyectos que podrían verse afectados se encuentra una misión prevista para finales de este año relacionada con el programa lunar de Blue Origin.

La empresa trabaja actualmente con el prototipo de alunizador Blue Moon Mark 1, utilizado como banco de pruebas para desarrollar el futuro Blue Moon Mark 2, una nave mucho más grande que se espera desempeñe un papel importante en las misiones tripuladas al polo sur de la Luna dentro del programa Artemis de la NASA.

La investigación en curso será decisiva para determinar no solo cuándo podrá volver a volar New Glenn, sino también si Blue Origin podrá mantener sus aspiraciones en un sector aeroespacial cada vez más competitivo.

El fallo de una sola misión puede tener consecuencias técnicas, económicas y estratégicas de gran alcance, sobre todo en una industria donde la fiabilidad lo es todo.

Con este revés, Blue Origin enfrenta una nueva prueba en su carrera por consolidarse como uno de los grandes actores del transporte espacial.

Aunque la recuperación exitosa de la primera etapa demuestra avances importantes en su tecnología reutilizable, el error en la inserción orbital del satélite recuerda que incluso los sistemas más prometedores siguen expuestos a fallos capaces de frenar temporalmente sus ambiciones.