De la “Mano de Dios” al partido que cambió el reglamento: todos los enfrentamientos entre Argentina e Inglaterra que marcaron la historia
De la “Mano de Dios” al partido que cambió el reglamento: todos los enfrentamientos entre Argentina e Inglaterra que marcaron la historia
Argentina e Inglaterra volverán a protagonizar uno de los duelos más esperados del fútbol mundial.
La semifinal del Mundial 2026 pondrá nuevamente frente a frente a dos selecciones con una rivalidad histórica, cargada de recuerdos, polémicas, goles inolvidables y capítulos que trascendieron el deporte.
Será un nuevo episodio de una historia que comenzó hace décadas y que dejó momentos que cambiaron para siempre la memoria de los hinchas.
Desde aquel primer enfrentamiento mundialista en Inglaterra 1966 hasta la actualidad, cada cruce entre argentinos e ingleses tuvo un significado especial.
Algunos quedaron grabados por la tensión, otros por la calidad futbolística y varios porque provocaron modificaciones importantes en las reglas del juego.
Inglaterra 1966: el inicio de una rivalidad mundialista
El primer gran capítulo entre Argentina e Inglaterra en una Copa del Mundo ocurrió en 1966, cuando los dos equipos se enfrentaron en los cuartos de final del torneo organizado por los ingleses.
Aquel partido estuvo marcado por la polémica.
Argentina terminó jugando con diez futbolistas tras la expulsión del capitán Antonio Rattín, en una situación que generó una enorme controversia debido a las dificultades de comunicación entre jugadores y árbitros.
La eliminación argentina dejó una sensación amarga y se convirtió en uno de los antecedentes que alimentaron una rivalidad que con el paso de los años se volvió cada vez más intensa.
Inglaterra continuó su camino y terminó conquistando su único Mundial hasta la fecha.
Aquel encuentro también dejó una enseñanza para el fútbol internacional: la necesidad de mejorar la comunicación y organización arbitral.
Décadas más tarde, esa clase de episodios serían recordados como parte de la evolución del reglamento y del arbitraje moderno.
México 1986: Maradona, la “Mano de Dios” y el “Gol del Siglo”
Si existe un partido que define la rivalidad entre Argentina e Inglaterra, ese es sin dudas el de los cuartos de final del Mundial de México 1986.
El 22 de junio de aquel año, en el Estadio Azteca, Diego Armando Maradona protagonizó una de las actuaciones individuales más impactantes de la historia del fútbol.
En apenas unos minutos, el astro argentino marcó dos goles completamente opuestos, pero igualmente inolvidables.
El primero quedó conocido como la “Mano de Dios”.
Maradona saltó junto al arquero inglés Peter Shilton y logró enviar la pelota al arco utilizando su mano.
El árbitro validó la acción y Argentina se puso en ventaja en medio de una enorme polémica.
Sin embargo, apenas cuatro minutos después llegó una jugada que terminó superando cualquier discusión.
Maradona recibió la pelota en su propio campo, dejó atrás a varios rivales y marcó el denominado “Gol del Siglo”, considerado uno de los mejores goles jamás vistos en una Copa del Mundo.
Argentina ganó 2-1 y avanzó hacia el título mundial.
Pero aquel encuentro tuvo consecuencias que fueron más allá del resultado.
La polémica por la mano de Maradona impulsó debates sobre la necesidad de mejorar la asistencia arbitral y, años después, fue uno de los antecedentes que alimentaron cambios en la forma de controlar las jugadas.
Francia 1998: un duelo de tensión y penales
Doce años después, Argentina e Inglaterra volvieron a enfrentarse en un Mundial.
Esta vez fue en los octavos de final de Francia 1998, en un partido considerado uno de los más emocionantes de aquella Copa.
El encuentro terminó 2-2 después de noventa minutos llenos de intensidad.
Michael Owen adelantó a Inglaterra con un gol recordado por su velocidad y potencia, mientras que Argentina respondió con una actuación colectiva que le permitió mantenerse en partido.
El momento más recordado llegó con la expulsión de David Beckham, quien vio la tarjeta roja tras una acción con Diego Simeone.
Inglaterra quedó con diez jugadores, pero logró resistir hasta los penales.
Desde los doce pasos, Argentina fue más efectiva y consiguió una clasificación histórica.
El arquero Carlos Roa se convirtió en héroe al detener un remate decisivo y permitir que la Albiceleste avanzara de ronda.
Corea-Japón 2002: la revancha inglesa
El siguiente enfrentamiento mundialista entre ambos equipos ocurrió en la fase de grupos del Mundial 2002.
Argentina llegaba como una de las grandes favoritas, mientras Inglaterra buscaba una victoria que le permitiera recuperar protagonismo internacional.
El partido fue cerrado y terminó definido por un penal convertido por David Beckham.
La derrota argentina significó un golpe muy duro, ya que el equipo dirigido por Marcelo Bielsa quedó obligado a buscar una clasificación que finalmente no consiguió.
Inglaterra, en cambio, avanzó a las siguientes fases del torneo.
Aquel partido quedó como el último antecedente mundialista entre ambas selecciones antes del esperado reencuentro de 2026.
Una rivalidad que trasciende el fútbol
Más allá de los resultados deportivos, los enfrentamientos entre Argentina e Inglaterra siempre estuvieron acompañados por un contexto especial.
La historia entre ambos países, especialmente después del conflicto por las Islas Malvinas, convirtió cada partido en un acontecimiento seguido con enorme atención.
Sin embargo, con el paso del tiempo, jugadores y entrenadores han intentado separar el deporte de cualquier otro aspecto externo.
Lionel Scaloni, antes de la semifinal del Mundial 2026, pidió justamente que el partido sea analizado únicamente desde lo futbolístico y no desde otros factores.
El entrenador argentino sabe que la historia pesa, pero también entiende que los partidos se ganan dentro de la cancha.
2026: Messi frente a una nueva página histórica
La semifinal del Mundial 2026 tendrá un condimento especial: será la primera vez que Lionel Messi enfrente a Inglaterra en una Copa del Mundo.
La Selección argentina llega después de eliminar a Suiza, mientras que Inglaterra superó a Noruega y aseguró su lugar entre los cuatro mejores del torneo.
El equipo de Scaloni buscará repetir la gloria de generaciones anteriores, mientras Inglaterra intentará escribir una historia diferente y alcanzar una nueva final mundialista.
Desde la expulsión de Rattín hasta la magia de Maradona, desde las polémicas arbitrales hasta los duelos definidos por pequeños detalles, Argentina e Inglaterra construyeron una de las rivalidades más grandes del fútbol.
Ahora, en 2026, una nueva generación tendrá la oportunidad de escribir el próximo capítulo.
Y como ocurrió tantas veces antes, el mundo entero estará mirando.