Envían a prisión al hombre señalado de asesinar a Rosa Mayerly Olaya en Soacha: Fiscalía reveló un presunto historial de acoso
El caso de Rosa Mayerly Olaya Coronado, la trabajadora asesinada dentro de un establecimiento comercial en Soacha, dio un nuevo paso judicial luego de que un juez de control de garantías ordenara enviar a prisión al hombre señalado como responsable del crimen. La Fiscalía General de la Nación presentó ante las autoridades judiciales los elementos de prueba que vincularían al acusado con un presunto feminicidio agravado, mientras continúa el proceso para esclarecer completamente los hechos.
La víctima, quien trabajaba en una sede de Homecenter ubicada en el municipio de Soacha, Cundinamarca, fue atacada el domingo 12 de julio de 2026 mientras cumplía con su jornada laboral. Según la información entregada por las autoridades, el agresor habría ingresado al establecimiento y se habría acercado hasta donde se encontraba la mujer para atacarla con un arma blanca.
El señalado responsable fue identificado como Óscar Giovanny Marulanda. De acuerdo con el reporte oficial conocido durante las audiencias, el hombre fue capturado poco después del ataque y posteriormente presentado ante la justicia. La Fiscalía le imputó el delito de feminicidio agravado, aunque el procesado no aceptó los cargos formulados en su contra.
Durante la audiencia, el ente investigador expuso detalles que apuntan a que el crimen no habría sido un hecho aislado, sino el resultado de una serie de comportamientos de hostigamiento que presuntamente comenzaron meses antes del ataque. Según la Fiscalía, el hombre habría conocido a Rosa Mayerly en el lugar donde ella trabajaba y posteriormente habría mostrado interés sentimental hacia ella.
La investigación señala que, después de que la mujer rechazara las supuestas intenciones amorosas del acusado, se habría iniciado una etapa de persecución y acoso. Las autoridades indicaron que la situación habría generado temor en la víctima, quien habría tenido que modificar algunas de sus rutinas personales debido a los comportamientos intimidatorios que presuntamente estaba enfrentando.
Uno de los aspectos revelados durante el proceso fue que, según la Fiscalía, en algunas ocasiones fue necesaria la intervención de la Policía para acompañar a Rosa Mayerly desde su lugar de trabajo hasta su vivienda, debido a los riesgos que aparentemente existían. Además, los investigadores señalaron que el señalado agresor habría realizado visitas a lugares relacionados con familiares y personas cercanas a la víctima antes del ataque final.
El día del crimen, clientes y trabajadores del establecimiento presenciaron momentos de angustia cuando ocurrió la agresión. Tras el ataque, la mujer fue trasladada de urgencia a un centro asistencial, pero falleció debido a la gravedad de las heridas ocasionadas con arma blanca.
La captura del presunto agresor permitió que las autoridades avanzaran rápidamente con las primeras diligencias judiciales. La Fiscalía presentó testimonios, registros y otros elementos recopilados durante la investigación para solicitar una medida de aseguramiento mientras continúa el proceso penal.
Finalmente, un juez de control de garantías aceptó la solicitud de la Fiscalía y ordenó que Óscar Giovanny Marulanda permanezca privado de la libertad en un centro carcelario mientras avanza el juicio. La decisión busca garantizar que el acusado permanezca disponible para las próximas etapas del proceso judicial.
El crimen causó una fuerte reacción en Soacha y en diferentes sectores de Colombia, debido a las circunstancias en las que ocurrió y a las denuncias sobre un posible escenario previo de acoso. Autoridades locales y organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres insistieron en la importancia de atender oportunamente cualquier señal de violencia o persecución.
El caso también volvió a abrir el debate sobre la protección de las mujeres que denuncian amenazas, hostigamientos o comportamientos obsesivos por parte de personas conocidas. Expertos en violencia de género han señalado que muchas agresiones graves están precedidas por episodios de control, intimidación o acoso que requieren respuestas rápidas de las instituciones.
Para los familiares de Rosa Mayerly Olaya, la decisión judicial representa un avance en la búsqueda de justicia, aunque la pérdida de la mujer continúa generando dolor y conmoción. Sus allegados esperan que el proceso permita esclarecer todas las circunstancias del crimen y establecer las responsabilidades correspondientes.
Mientras continúa la investigación, la Fiscalía deberá avanzar en la presentación de pruebas ante los jueces para determinar la responsabilidad penal del acusado. El proceso seguirá su curso hasta que exista una decisión definitiva de la justicia.
El asesinato de Rosa Mayerly Olaya se convirtió en un nuevo llamado de atención frente a la violencia contra las mujeres en Colombia. Su caso refleja la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención, mejorar las rutas de atención y actuar con mayor rapidez ante situaciones donde una mujer manifiesta sentirse amenazada.
La comunidad de Soacha continúa esperando respuestas mientras avanza el proceso contra el hombre señalado de acabar con la vida de la trabajadora. Para las autoridades, el objetivo principal ahora es garantizar que la investigación avance con transparencia y que se haga justicia frente a un crimen que generó indignación nacional.