imageUn informe elaborado por el Instituto de Medicina Legal de Las Palmas ha sacudido la investigación que afecta a la familia de la influencer Anabel Pantoja y su pareja, David Rodríguez.

Según dicho documento, la hija de ambos habría sido víctima de un episodio de “zarandeo violento”, un hallazgo que ya se encuentra en manos de la jueza encargada del caso y que podría resultar determinante en la evolución del procedimiento judicial.

El caso, que se investiga desde principios de 2025, ha entrado en una fase clave tras la incorporación de este informe técnico, elaborado por la Unidad de Valoración Forense Integral de Violencia contra la Infancia y la Adolescencia.

Los especialistas concluyen que las lesiones observadas en la menor serían compatibles con el denominado síndrome del bebé zarandeado, una forma grave de maltrato infantil que puede provocar daños neurológicos severos e incluso consecuencias irreversibles.

Un informe clave en manos de la jueza

De acuerdo con fuentes cercanas a la investigación, el documento forense ya ha sido entregado tanto al juzgado como a las partes implicadas.

Su contenido será fundamental para determinar si se produce una imputación formal contra los progenitores.

Según la información publicada por medios locales como Canarias 7, los expertos señalan que el episodio habría ocurrido el 9 de enero de 2025, fecha en la que el padre habría permanecido a solas con la menor en un centro comercial.

A partir de esta cronología, el informe plantea hipótesis sobre el origen de las lesiones, apuntando a un posible episodio de violencia accidental o imprudente.

El síndrome del bebé zarandeado: una lesión grave

El informe describe el síndrome del bebé zarandeado como una forma de maltrato infantil extremadamente peligrosa, que se produce cuando un bebé es sacudido con fuerza.

Este movimiento brusco puede provocar que el cerebro impacte contra las paredes del cráneo, generando hemorragias internas, lesiones oculares, daños neurológicos y, en los casos más graves, la muerte.

Los forenses explican además que la evaluación de posibles secuelas requiere tiempo, motivo por el cual la emisión del informe se ha retrasado, ya que ciertos daños solo pueden ser detectados tras un periodo de observación clínica.

Posibles responsabilidades bajo investigación

Con el informe ya incorporado al procedimiento, la investigación judicial entra en una fase decisiva.

Según el abogado Jesús Alexis Betencor, citado por medios locales, no se descarta que la fiscalía solicite en los próximos días la celebración de una vista judicial para valorar la adopción de medidas cautelares.

Entre las opciones que podrían plantearse se encuentran la retirada del pasaporte, órdenes de alejamiento o incluso la prisión preventiva, dependiendo de la evolución del caso y de las conclusiones judiciales.

Además, el documento no solo analiza la posible responsabilidad del padre, sino que también abre la puerta a estudiar si podría existir algún tipo de encubrimiento por parte de la madre, Anabel Pantoja, extremo que deberá ser valorado por la autoridad judicial competente.image

Un caso bajo máxima atención mediática

La repercusión del caso ha sido inmediata, especialmente en el ámbito mediático y en redes sociales, donde la figura de Anabel Pantoja cuenta con una amplia audiencia.

La combinación de un informe médico forense, la implicación de un menor y la notoriedad pública de los implicados ha convertido el caso en uno de los más seguidos del momento en España.

A medida que avanza la investigación, el juzgado deberá determinar si existen indicios suficientes para formalizar imputaciones o si, por el contrario, los hechos se explican dentro de otro marco no penal.

Un proceso judicial en fase decisiva

Fuentes jurídicas apuntan a que la incorporación del informe forense acelera de forma significativa el procedimiento, acortando los plazos hacia una posible resolución en los próximos meses.

En este punto, el objetivo de la justicia será esclarecer con precisión las circunstancias de las lesiones y determinar responsabilidades, si las hubiera.

El caso sigue abierto y bajo secreto de actuaciones en algunos aspectos, pero el contenido del informe ha marcado un punto de inflexión claro en la investigación.

Expectación y cautela ante los próximos pasos

Mientras tanto, la opinión pública permanece dividida entre la preocupación por la salud y bienestar de la menor y la prudencia ante un proceso que todavía debe ser evaluado judicialmente.

La evolución del caso dependerá ahora de la valoración de la jueza y de las posibles diligencias que se ordenen en los próximos días.

Por el momento, lo único seguro es que el informe forense ha cambiado el rumbo de la investigación y ha colocado el caso en una fase crítica, donde cada decisión judicial será determinante para el futuro del procedimiento.