
Lo que durante casi dos décadas fue considerado un proyecto turístico fallido y olvidado en la sierra de Nayarit, terminó convertido —según reportes difundidos en redes y versiones locales— en una sofisticada red de vigilancia utilizada por integrantes del crimen organizado.
El antiguo teleférico de San Blas, abandonado desde 2006, habría sido adaptado como puesto estratégico de observación en una de las regiones más inaccesibles de la Sierra Madre Occidental.
Las imágenes y testimonios que comenzaron a circular en comunidades cercanas al cañón del río Guainamota describen un escenario tan surrealista como inquietante: cabinas suspendidas a 90 metros de altura, utilizadas presuntamente como puestos de vigilancia aérea para monitorear caminos rurales, movimientos militares y rutas utilizadas para el trasiego de drogas sintéticas.
El teleférico fue construido originalmente como parte de un corredor ecoturístico impulsado por autoridades estatales a inicios de los años 2000.
La obra costó cerca de 80 millones de pesos y operó apenas tres años antes de quedar fuera de servicio por problemas mecánicos y falta de presupuesto para mantenimiento.
Desde entonces, las 22 cabinas quedaron inmóviles sobre el cañón, convertidas en piezas oxidadas suspendidas sobre la selva tropical.
Pero lo que para el gobierno era simplemente infraestructura abandonada, para el crimen organizado representó una ventaja táctica extraordinaria.
De acuerdo con la información difundida, el grupo criminal habría acondicionado al menos 14 de las cabinas como puntos de operación.
Algunas funcionaban como puestos de observación equipados con binoculares y radios; otras servían para almacenar armas y municiones; mientras que varias eran utilizadas como centros de descanso para vigías que permanecían durante horas suspendidos sobre el vacío.
La lógica detrás de la operación era simple pero efectiva.
Desde esa altura, los vigilantes podían observar kilómetros de caminos serranos, detectar movimientos de patrullas y anticipar operativos militares mucho antes de que las fuerzas de seguridad llegaran a la zona.
La propia estructura del teleférico ofrecía camuflaje natural: desde abajo, las cabinas parecían abandonadas; desde el aire, se confundían con el resto de la infraestructura oxidada.
Los reportes señalan que el sistema funcionaba las 24 horas del día.
Los vigías trabajaban turnos de ocho horas observando la sierra y reportando cualquier movimiento sospechoso mediante radios de largo alcance instalados en cabinas adaptadas como centros de comunicaciones.
La sierra de Nayarit representa desde hace años una zona estratégica para grupos criminales dedicados a la producción de drogas sintéticas.
La geografía accidentada, las barrancas profundas y la vegetación densa dificultan el acceso terrestre y limitan las comunicaciones.

En ese contexto, un sistema de vigilancia elevado ofrecía una enorme ventaja operativa.
Según las versiones difundidas, el descubrimiento de la presunta base comenzó de manera inesperada.
Habitantes wixárikas de comunidades cercanas habrían observado luces moviéndose durante la madrugada sobre el antiguo cable del teleférico.
Lo que inicialmente parecía un fenómeno extraño terminó despertando sospechas entre las autoridades comunitarias indígenas.
Miembros de la guardia tradicional wixárika investigaron la zona y detectaron modificaciones en algunas cabinas: placas metálicas, antenas y objetos que no pertenecían al equipamiento original.
La información habría sido posteriormente compartida con autoridades federales.
El operativo para intervenir el teleférico habría requerido maniobras poco comunes incluso para fuerzas especiales.
Elementos de seguridad se desplazaron utilizando poleas y arneses similares a los empleados por los propios vigilantes criminales.
Las detenciones ocurrieron durante la madrugada para aprovechar la oscuridad y reducir el riesgo de enfrentamientos.
En total, según los relatos difundidos, fueron detenidas 24 personas y decomisados rifles de asalto, radios de comunicación y equipo táctico.
La mayoría de los capturados eran jóvenes originarios de comunidades costeras y serranas de Nayarit, reclutados presuntamente por organizaciones criminales debido a su conocimiento del terreno.
Uno de los aspectos más delicados del caso es la presunta participación de jóvenes indígenas wixaritari.
En regiones donde las oportunidades económicas son escasas y el abandono institucional lleva décadas, el narcotráfico continúa ofreciendo ingresos imposibles de igualar para muchas familias rurales.
La historia de uno de los detenidos, difundida en versiones extraoficiales, refleja ese conflicto.
Un joven de apenas 20 años, criado en comunidades aisladas de la sierra, habría terminado trabajando como vigía gracias a su capacidad para orientarse en las barrancas y detectar movimientos a grandes distancias.
Conocimientos ancestrales utilizados históricamente para sobrevivir en la montaña terminaron puestos al servicio del crimen organizado.

Más allá del impacto mediático, el caso también reabre el debate sobre la enorme cantidad de infraestructura pública abandonada en México.
Proyectos turísticos, estaciones ferroviarias, hospitales, escuelas y edificios oficiales terminan muchas veces deteriorándose durante años hasta convertirse en espacios vulnerables a ser ocupados por grupos criminales.
Especialistas en seguridad llevan tiempo advirtiendo que el abandono institucional genera vacíos que terminan siendo aprovechados por organizaciones delictivas.
En regiones alejadas del país, donde la presencia del Estado es limitada, cualquier infraestructura olvidada puede transformarse en refugio, almacén, centro de vigilancia o base de operaciones.
El antiguo teleférico de San Blas simboliza precisamente eso: una obra construida con recursos públicos, abandonada por casi veinte años y finalmente reutilizada por el crimen organizado para fortalecer su control territorial.
Actualmente, las cabinas permanecen suspendidas sobre el cañón, cerradas y bajo vigilancia.
Ingenieros que revisaron la estructura aseguran que aún podría rehabilitarse con inversión pública.
Sin embargo, el episodio deja una imagen difícil de olvidar para quienes habitan la región: un teleférico diseñado para transportar turistas convertido en un puesto de vigilancia criminal sobre uno de los paisajes más impresionantes de la sierra nayarita.
Mientras tanto, en las comunidades wixárikas cercanas, muchos continúan observando el cable que cruza el cañón con una mezcla de alivio y preocupación.
Porque en una región marcada por el abandono y la violencia, el silencio de las montañas rara vez significa que no esté ocurriendo algo.

News
🇲🇽🚨¡GAFES IRRUMPEN EN NARCO-CASTILLO DE HIDALGO! CJNG OPERABA DESDE HACIENDA PORFIRIANA CON 96 SICARIOS
Durante décadas, los habitantes de la sierra de Hidalgo aseguraban que la antigua Hacienda de San Ignacio estaba embrujada. Los campesinos contaban que por las noches se escuchaban pasos en los corredores, luces amarillentas aparecían en las ventanas y los…
GUERRERO EN SHOCK: Descubren una base submarina del CJNG dentro de un barco hundido frente al Pacífico mexicano
La costa de Guerrero acaba de convertirse en escenario de uno de los hallazgos más insólitos y perturbadores en la historia reciente del narcotráfico en México. Lo que durante décadas fue un viejo barco oxidado descansando en el fondo del…
SEDENA descubre un narcotúnel bajo el río Papaloapan: ingeniería hidráulica al servicio del CJNG
La Secretaría de la Defensa Nacional y elementos de la Marina mexicana descubrieron una de las infraestructuras clandestinas más sofisticadas jamás atribuidas al crimen organizado en México: un narcotúnel de 300 metros excavado bajo el río Papaloapan, en Veracruz, presuntamente…
Los Abogados Corruptos Que Trabajaban Para Los Cárteles: El Escándalo Que Sacude Al Sistema Judicial Mexicano
México enfrenta una nueva tormenta política y judicial luego de que una operación secreta de inteligencia revelara algo que durante años muchos sospechaban, pero pocos podían probar: abogados, jueces y operadores judiciales habrían trabajado directamente para los cárteles del narcotráfico,…
Helicópteros VIP, millones en efectivo y una red de sobornos: el escándalo que sacude la frontera entre México y Estados Unidos
La frontera entre México y Estados Unidos vuelve a convertirse en el centro de una tormenta política y de seguridad que amenaza con escalar a niveles internacionales. Lo que inicialmente parecía un caso aislado de ingreso irregular de personas terminó…
Crisis diplomática entre México y Argentina tras la detención de pescadores argentinos en aguas mexicanas
Las tensiones entre México y Argentina alcanzaron un nuevo nivel luego de que la Armada de México interceptara y detuviera a un barco pesquero argentino acusado de operar ilegalmente dentro de aguas territoriales mexicanas. El incidente, que rápidamente escaló al…
End of content
No more pages to load