Fueron detenidas 44 personas en el Estado de México acusadas de simular ser policías ministeriales y operar retenes ilegales en las autopistas México-Pachuca, México-Querétaro y Arco Norte

 

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Un operativo de inteligencia y coordinación entre autoridades federales y estatales derivó en la detención de 44 individuos que se hacían pasar por policías ministeriales en el Estado de México, donde habrían operado una red de retenes ilegales en diversas autopistas estratégicas del centro del país.

Los detenidos, identificados como parte de una estructura criminal organizada, utilizaban uniformes tácticos, insignias apócrifas y vehículos equipados con luces estroboscópicas para simular acciones de seguridad pública y detener a automovilistas y transportistas en tránsito.

De acuerdo con los informes, estas personas operaban principalmente en autopistas de alto flujo vehicular como la México-Pachuca, la México-Querétaro y el Arco Norte, corredores considerados clave para el transporte de mercancías hacia el centro y norte del país.

En estos puntos, instalaban retenes ilegales donde detenían vehículos bajo el pretexto de revisiones de rutina, simulando pertenecer a corporaciones oficiales de investigación.

Su actuación estaba cuidadosamente organizada y respondía a patrones sistemáticos previamente identificados por las autoridades.

 

La Jornada - Fiscalía mexiquense detiene a 44 falsos policías que  instalaban retenes ilegales

 

El modus operandi consistía en seleccionar a conductores de manera aleatoria o estratégica, obligándolos a detenerse mediante el uso de señales luminosas similares a las utilizadas por patrullas oficiales.

Una vez detenidos, los supuestos agentes exigían documentación personal y vehicular, argumentando la existencia de supuestas irregularidades o vínculos con delitos graves, lo que generaba un estado de presión psicológica en las víctimas.

Bajo estas condiciones, los automovilistas eran presionados para entregar dinero en efectivo o realizar transferencias bancarias inmediatas, bajo la amenaza de ser puestos a disposición de autoridades ministeriales o trasladados a instalaciones de seguridad.

Las investigaciones revelaron que estas acciones no solo tenían fines de extorsión directa, sino que formaban parte de una estructura más amplia vinculada al robo de transporte de carga.

Según los reportes, los detenidos actuaban como un primer filtro en una red criminal organizada.

En una primera fase, los vehículos de carga eran detenidos en los retenes ilegales, donde se obtenía información detallada sobre la mercancía transportada, rutas y destinos.

Posteriormente, dicha información era transmitida a otros grupos delictivos que operaban en tramos carreteros más adelante, los cuales interceptaban los camiones para ejecutar robos violentos con conocimiento previo del contenido de las unidades.

 

La Jornada - Autor Israel Dávila, corresponsal

 

Este esquema permitía coordinar asaltos altamente dirigidos contra transportistas, reduciendo el margen de error y aumentando la eficiencia de los robos.

Las autoridades señalaron que los 44 detenidos funcionaban como un eslabón clave en la cadena logística delictiva, facilitando información estratégica a organizaciones criminales dedicadas al robo de mercancías en tránsito.

Durante las investigaciones, también se documentó que las víctimas no solo eran despojadas de dinero en el momento del retén, sino que posteriormente eran objeto de amenazas directas.

Los falsos policías habrían retenido documentos personales como identificaciones oficiales, licencias de conducir y tarjetas de circulación, los cuales eran utilizados para intimidar a las víctimas con advertencias sobre posibles represalias en caso de denuncia.

Este mecanismo de coacción habría contribuido a mantener el silencio de numerosos afectados durante un largo periodo.

El operativo de captura se desarrolló tras un trabajo prolongado de vigilancia, análisis de cámaras de seguridad y seguimiento de vehículos sospechosos.

Las autoridades identificaron unidades que utilizaban dispositivos luminosos no autorizados y lograron cruzar información con bases de datos oficiales, lo que permitió confirmar la actividad irregular de los implicados.

Con estos elementos, se desplegó un operativo coordinado que culminó con la detención de los 44 sujetos en distintos puntos del Estado de México.

 

Detienen 44 falsos policías en Edomex; montaban retenes y extorsionaban -

 

Durante las acciones de aseguramiento, también se incautaron diversos objetos relacionados con la actividad criminal, incluyendo armas de fuego de distintos calibres, cargadores, cartuchos útiles, equipo táctico y sustancias ilícitas en pequeñas cantidades.

Asimismo, se aseguraron uniformes y credenciales falsificadas que imitaban a las utilizadas por corporaciones de investigación del estado, así como vehículos adaptados con luces estroboscópicas profesionales para simular patrullas oficiales.

Las autoridades señalaron que este conjunto de evidencias confirma la existencia de una organización estructurada, con capacidad operativa y recursos destinados a la simulación de funciones policiales.

Los detenidos enfrentan cargos relacionados con la usurpación de funciones públicas, uso indebido de uniformes oficiales, portación de armas de fuego sin autorización, extorsión y simulación de vehículos oficiales.

El caso fue judicializado bajo la consideración de que la utilización de la imagen de instituciones de seguridad para fines delictivos representa una amenaza directa a la seguridad pública, especialmente en zonas carreteras donde el tránsito de mercancías es constante y de alto valor económico.

Las autoridades destacaron que las autopistas donde operaba esta red constituyen arterias fundamentales para la economía nacional, debido al flujo constante de transporte comercial.

 

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La investigación también estableció que estos grupos actuaban como un vínculo entre el robo de vehículos de carga y otras actividades delictivas, facilitando información estratégica a organizaciones criminales que operaban en distintos puntos del centro del país.

Este modelo de operación permitía una coordinación eficiente entre los retenes ilegales y los grupos armados encargados de ejecutar los asaltos.

Tras la detención de los 44 individuos, las autoridades indicaron que se continuará con las investigaciones para identificar a posibles cómplices, así como para determinar la estructura jerárquica completa de la red.

También se analizan posibles vínculos con otros delitos cometidos en carreteras federales y estatales, así como la participación de más personas en la falsificación de credenciales y la logística de los retenes.

El caso ha sido considerado un golpe significativo contra las estructuras que operan en la simulación de funciones de seguridad en carreteras, debido al impacto directo que este tipo de actividades tiene sobre transportistas, automovilistas y cadenas de suministro.

Las autoridades reiteraron que los operativos de vigilancia en carreteras continuarán de manera permanente con el objetivo de prevenir la instalación de nuevos retenes ilegales y fortalecer la seguridad en los principales corredores del país.