La Dirección Nacional de Inteligencia desmiente el presunto plan de un francotirador contra Abelardo de la Espriella y exige al candidato presentar pruebas inmediatas ante la Fiscalía para sostener sus acusaciones de complot estatal

 

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En el vertiginoso tramo final hacia la primera vuelta presidencial en Colombia, la narrativa de la victimización y el miedo parece haberse convertido en el último refugio de una extrema derecha que ve cómo sus apoyos se diluyen en la realidad de las plazas públicas.

El caso más reciente y escandaloso es el del abogado y candidato Abelardo de la Espriella, quien intentó movilizar a la opinión pública bajo la gravedad de un presunto plan de asesinato mediante un francotirador.

Según las temerarias afirmaciones del candidato y de sus aliados cercanos, como el senador electo Germán Rodríguez del partido Salvación Nacional, la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) estaría directamente vinculada a un complot para atentar contra su vida.

Sin embargo, este castillo de naipes mediático se ha desplomado estrepitosamente tras el contundente comunicado oficial de la institución, que no solo rechazó las acusaciones, sino que expuso la ignorancia técnica detrás de la denuncia.

La Dirección Nacional de Inteligencia fue enfática al recordar que su naturaleza es estrictamente civil y estratégica; es un organismo no armado que carece de capacidad militar o táctica.

Al aclarar que sus funcionarios no reciben entrenamiento castrense, la DNI dejó en evidencia que la historia del “francotirador estatal” carece de sustento logístico y profesional.

Pero el golpe de gracia a la credibilidad de De la Espriella llegó con la exigencia institucional de presentar pruebas inmediatas ante la Fiscalía General de la Nación.

El silencio absoluto que ha seguido a este requerimiento sugiere que nos encontramos ante un show de campaña, una estrategia de distracción diseñada para generar pánico y forzar una intervención extranjera, considerando que el candidato ha llegado al extremo de pedir la injerencia de figuras como Donald Trump en los asuntos internos de Colombia.

 

Abelardo de la Espriella denuncia supuesto plan para asesinarlo con francotirador  en plena campaña - Yahoo Noticias

 

Mientras la campaña de De la Espriella se enreda en pasillos judiciales y comunicados reactivos, el contraste en las calles es innegable.

Los intentos de la extrema derecha por vender éxitos multitudinarios en el Eje Cafetero han sido desmentidos por ciudadanos que registran plazas vacías en Armenia y Pereira, exponiendo la artificialidad de sus convocatorias.

Por el contrario, la figura de Iván Cepeda continúa consolidándose como un fenómeno de masas imparable.

La reciente toma de Valledupar, donde la multitud colmó la Plaza Alfonso López superando el emblemático Palo de Mango, ha revivido las leyendas políticas de la región que auguran una victoria contundente para quien logre tal hazaña.

El fervor popular en el Caribe no es gratuito; responde a propuestas concretas como la reducción de tarifas de energía, la educación superior rural y, fundamentalmente, la profundización de una reforma agraria que ha comenzado a devolver al campesinado las tierras que históricamente le fueron arrebatadas por el paramilitarismo y el clientelismo uribista.

 

Dirección Nacional de Inteligencia responde a Abelardo de la Espriella tras  denuncia de supuesto atentado y pide pruebas - Infobae

 

Resulta paradójico que sectores que hoy acusan al gobierno de persecución política sean los mismos que reciben el respaldo público de figuras cuestionadas por la justicia, como el exsenador Musa Besaile, quien recientemente manifestó su apoyo a Paloma Valencia para frenar el avance del progresismo.

Esta alianza entre la vieja política, los intereses de los “bandidos” y una prensa que especula con conspiraciones internacionales —como el supuesto entrenamiento de inteligencia en Rusia para generar suspicacia con Estados Unidos—, demuestra que el establecimiento se encuentra en un estado de desespero absoluto.

La estrategia de convertir al DNI en un “nuevo DAS” es una proyección de sus propias prácticas pasadas; sin embargo, en esta nueva etapa política, la transparencia institucional y el apoyo masivo en las plazas parecen estar ganando la partida frente a los guiones de ficción y los montajes de francotiradores inexistentes.

La ciudadanía colombiana, a pocos días de las urnas, parece estar eligiendo la esperanza de la reforma sobre el miedo manufacturado en redes sociales.

 

DNI rechaza acusaciones de Abelardo de la Espriella sobre supuesto plan  para atentar contra su vida: entidad pide pruebas ante la Fiscalía