La periodista Laura Rodríguez denunció públicamente haber sido víctima de acoso y vulneración por parte del candidato presidencial Abelardo de la Espriella tras un incidente humillante ocurrido durante una entrevista televisiva

 

thumbnail

 

La carrera hacia la Casa de Nariño en este 2026 ha tomado un giro turbio y profundamente personal.

Lo que comenzó como un polémico episodio en un set de televisión se ha transformado en una tormenta política que involucra denuncias de acoso sexual, estrategias de victimización y una agresiva persecución en redes sociales liderada por sectores del uribismo.

El protagonista de esta controversia es el abogado y candidato presidencial Abelardo de la Espriella, cuya reciente interacción con la periodista Laura Rodríguez ha desatado una ola de indignación nacional.

Todo se originó durante una entrevista en el programa de humor “Piso 8”, conducido por Jovanotti.

En medio de un ambiente que el candidato describió como “relajado”, De la Espriella increpó a la periodista Rodríguez, instándola a observar una fotografía suya en redes sociales con comentarios que ella calificó como degradantes.

Tras el incidente, Laura Rodríguez no guardó silencio y denunció públicamente el impacto emocional del suceso.

“No fue un simple comentario desafortunado, fue un irrespeto total hacia mí y hacia mi trabajo.

Me sentí vulnerada, acosada y asqueada”, manifestó la comunicadora, dejando claro que los límites del humor fueron sobrepasados por una conducta que calificó de depredadora.

Ante el crecimiento del escándalo, Abelardo de la Espriella intentó realizar un control de daños a través de un comunicado que, lejos de calmar los ánimos, fue percibido como una revictimización.

“Entiendo que aunque no haya existido intención de mi parte de ofender y mucho menos de irrespetar, pues la periodista está diciendo que se sintió acosada. Un caballero tiene la obligación moral de ofrecer disculpas”, expresó el abogado.

Sin embargo, su justificación posterior minimizó la gravedad de la acusación al tildarla de un malentendido humorístico: “Cuando bromeé con la periodista Laura Rodríguez… no lo hice de mala fe ni para hacerla sentir mal, mucho menos para acosarla frente a miles de televidentes.

Todo ocurrió en un contexto humorístico, como parte del juego que se estaba dando sobre mis partes íntimas… Yo simplemente seguí esa línea con otra broma, sin malicia ni morbosidad”.

 

Mónica Rodríguez se refirió al caso de la periodista Laura Rodríguez y  Abelardo de la Espriella: “Lo tienen que vivir muchas mujeres al aire” -  Infobae

 

La respuesta de la opinión pública fue inmediata.

Analistas y ciudadanos criticaron que el candidato intentara trasladar la responsabilidad a la víctima, sugiriendo que ella simplemente “no entendió la broma”.

Pero la situación escaló a un nivel más peligroso cuando figuras políticas aliadas al candidato, como el congresista Miguel Polo Polo, iniciaron lo que se ha denunciado como una “cacería de brujas” digital contra Rodríguez.

Polo Polo publicó antiguos mensajes de la periodista, de años atrás, intentando cuestionar su integridad moral y política para desviar la atención del acoso denunciado.

“Laura, ¿este comentario tuyo hacia un señor de la tercera edad no te parece desafortunado ni irrespetuoso? ¿No es asqueroso pedirle a una persona mayor que se muera o incluso llamarlo paraco sin presentar una sola prueba? Abelardo se disculpó contigo.

Ojalá tú tengas el mismo valor de hacerlo con Uribe”, escribió el congresista, activando una maquinaria de ataques digitales contra la comunicadora.

Este patrón de comportamiento ha sido señalado por expertos como una copia de las tácticas utilizadas por figuras de la extrema derecha internacional como Donald Trump o Nayib Bukele.

El analista Álvaro Forero fue tajante al respecto: “De la Espriella solo copia. El estratega le habrá explicado que Trump construyó su base política con racismo… y la creció con machismo… Sus frases de estos días buscan ordeñar a los medios con escándalos. Populismo es rabia”.

Mientras tanto, en el bando opuesto, el candidato Iván Cepeda expresó su total solidaridad con Rodríguez, rechazando cualquier forma de violencia de género en el ejercicio periodístico.

La respuesta de De la Espriella hacia Cepeda fue igualmente incendiaria, utilizando un discurso que muchos consideran calumnioso: “No vengas a sacar provecho electoral de las encerronas de los políticamente correctos cuando tu conciencia y tu carrera política están manchadas de sangre”.

 

Me sentí vulnerada, acosada y asqueada”: periodista víctima de los  comentarios de De la Espriella

 

Incluso el expresidente Álvaro Uribe Vélez intervino en la polémica, aunque de manera ambivalente, tratando de distanciar su candidatura bandera de los escándalos de su antiguo aliado.

“Mujeres de mi patria, Paloma las hará respetar a ustedes y a Colombia”, afirmó Uribe, en un intento por capitalizar el descontento femenino hacia las actitudes de De la Espriella.

No obstante, detractores del expresidente recordaron rápidamente audios filtrados donde Uribe instaba a sus seguidores a atacar a opositoras en redes sociales: “Hagan llorar en las redes con los comentarios a esa María José”.

El escándalo ha trascendido las fronteras colombianas.

Desde Estados Unidos, el activista Beto Coral anunció que interpondrá una denuncia formal contra De la Espriella en el estado de la Florida, donde el candidato tiene residencia y ciudadanía.

Según Coral, existen pruebas de grabaciones ilegales realizadas por el entorno del abogado sin consentimiento, lo cual constituye un delito federal en territorio estadounidense.

“Interpondré una denuncia contra él… pedirá que las autoridades de Estados Unidos avancen en una investigación”, aseguró Coral, añadiendo presión legal a la ya crítica situación del candidato.

A medida que se acerca la fecha electoral del 31 de mayo, el debate político en Colombia parece haberse alejado de las propuestas económicas y sociales para centrarse en la ética y el respeto básico.

La sociedad colombiana se encuentra ahora ante una disyuntiva: validar un modelo de liderazgo basado en la confrontación, el machismo y la manipulación digital, o castigar en las urnas conductas que, según la propia víctima de este episodio, representan la “asquerosidad” de una política que se niega a evolucionar.

 

Periodista llamó a Abelardo de la Espriella a reflexionar tras la polémica  entrevista con Laura Rodríguez: “Lo que sintió como mujer” - Infobae