Euforia y concentración en el vestuario de los ‘Bleus’: Francia vence 2-0 a Marruecos y avanza a las semifinales
La selección de Francia se clasificó a las semifinales de la Copa del Mundo 2026 tras derrotar por 2-0 a Marruecos gracias a los goles en la segunda mitad y a una destacada solidez colectiva

La selección nacional de Francia ha asegurado su billete para las semifinales de la Copa del Mundo tras superar a una combativa selección de Marruecos con un marcador de 2-0.
Lejos de dar la misión por concluida, el ambiente en el vestuario galo, aunque lleno de inmensa alegría, se mantuvo regido por la concentración absoluta de cara al futuro.
“No estamos de vacaciones todavía.
Esto continúa”, fueron las primeras palabras que resonaron entre los jugadores al regresar del terreno de juego, acompañadas de constantes llamados a “mantener la cabeza fría”, estar enfocados y recordar que la misión principal aún no ha terminado.
El seleccionador francés tomó la palabra ante sus dirigidos para destacar la resiliencia del grupo en un encuentro que presentó importantes complicaciones.
“Un gran aplauso. No fue fácil. Parece lógico y natural porque sois muy fuertes, es la tercera vez consecutiva, pero los adversarios también están ahí”, afirmó el técnico frente a la plantilla.
El entrenador hizo hincapié en la capacidad de superación del equipo tras una primera mitad de mucha tensión: “Con cómo se había puesto el partido, entre el penalti parado y las ocasiones que no concretamos… Pero estuvisteis ahí, los chicos, tanto los que entraron como los que no. Hay que mantener esta fuerza, ya estamos en semifinales”.

Los protagonistas del encuentro coincidieron en la dureza del choque y en la madurez táctica exhibida sobre el césped.
Tras llegar al descanso con un empate sin goles y bajo unas condiciones climáticas marcadas por el fuerte calor, Francia supo reaccionar.
Según el análisis desde el interior del grupo, el equipo hizo lo que tenía que hacer en la primera parte, obteniendo un penalti que, lamentablemente, tardó mucho en ejecutarse.
Aunque se dejó claro que no era una excusa para Kylian, se reconoció que no fueron las mejores condiciones.
Sin embargo, en la segunda mitad, el equipo volvió a pisar el acelerador ante una escuadra marroquí que comenzó a sentir la fatiga tras haber corrido intensamente, lo que generó los espacios necesarios para sentenciar el 2-0.
La clave de este triunfo, según los propios futbolistas, radica en la polivalencia y la unión del grupo.
“Nos llevamos todos bien fuera del campo y eso se nota, ya sea en los entrenamientos o en los partidos. Todo el mundo quiere ganar”, aseguró uno de los internacionales.
Otro de los jugadores destacó la solidez general: “Podemos marcar en cualquier momento, sabemos defender y atacar. Somos un equipo completo. Respetamos el plan de juego, fuimos súper sólidos y creo que hicimos un partido casi perfecto frente a un muy buen rival al que respetamos mucho”.
Para los más jóvenes, el pase a esta instancia representa un hito personal.
“Es un sueño de niño. Todo el mundo sueña con jugar un Mundial y luchar por un lugar en las semifinales. Estoy muy orgulloso”, confesó uno de los talentos que ingresó desde el banquillo, sumando piernas frescas en el complemento.

Esta cohesión y superioridad física fue destacada también por voces experimentadas y excompañeros que bajaron al vestuario a felicitar al plantel.
Un exjugador presente subrayó la extraordinaria labor táctica del equipo más allá de su habitual calidad con el balón: “Lo que más me impresiona es la capacidad de recuperar la pelota. En el primer gol hay una doble o triple recuperación. Digne vuelve, y recuperamos el balón otra vez. El trabajo sin posesión es extraordinario, asfixiando al equipo rival pese a que hacía calor y la intensidad era dura”.
Además, no dudó en elevar a este grupo a la categoría de histórico, asegurando que la escuadra de 2018 y esta de 2026 son, sin duda, “las dos mejores selecciones de Francia en muchos años”.
Finalmente, el estratega galo reflexionó sobre la receta de este éxito sostenido que los posiciona una vez más entre los cuatro mejores del mundo.
“El secreto de la selección de Francia es tener muy buenos jugadores y un grupo excelente.
El mérito es de ellos, porque sin grandes jugadores no se pueden tener buenos resultados”, explicó el seleccionador, agradeciendo también la labor ininterrumpida de su cuerpo técnico que lo acompaña desde el principio.
“La experiencia sirve para estar siempre tranquilo, sereno, y anticipar las cosas. En la elección de los hombres, esa es mi responsabilidad, pero tener este colectivo es esencial, tal como ocurrió en las dos últimas Copas del Mundo. Es una aventura humana y es un verdadero placer compartir esta vida con ellos”, concluyó, cerrando filas antes del decisivo encuentro por el pase a la gran final.
