Johan Petrica, uno de los fundadores del Tren de Aragua, y Giovanni Vicente Mosquera, alias el Viejo, se disputan el liderazgo de la organización criminal tras la muerte de Héctor Rustenford Guerrero Flores, alias Niño Guerrero

 

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La reciente captura del líder del Tren de Aragua, Héctor Rusthenford Guerrero Flores, conocido como Niño Guerrero, ha desatado una intensa lucha por el control de esta organización criminal en América Latina.

En este contexto, dos figuras prominentes han emergido como los principales contendientes por el liderazgo: Giovanni Vicente Mosquera, alias El Viejo, y Johan Petrica, uno de los fundadores del Tren de Aragua.

Ambos buscan establecer su dominio sobre las extorsiones y los negocios ilegales que caracterizan a esta poderosa red delictiva.

El Tren de Aragua, que ha operado en diversas regiones de América Latina, se enfrenta a una crisis significativa tras la caída de su máximo líder.

Sin el respaldo financiero que Guerrero proporcionaba y con sus estructuras debilitadas, la organización podría estar en riesgo de desintegrarse.

Las tensiones en el Arco Minero del Orinoco, un área crucial para la economía ilícita del Tren, se han intensificado, con helicópteros militares y explosiones resonando en la zona, mientras cientos de mineros huyen de la violencia.

 

Giovanni Mosquera, el primer líder del Tren de Aragua que aparece en la  lista de los 10 más buscados del FBI y por el que ofrecen US$5 millones -  BBC News Mundo

 

Las imágenes que han surgido de Las Claritas y el kilómetro 88 revelan un escenario de guerra, donde el control del territorio ha dejado de estar en manos del Estado venezolano.

A raíz de la captura de Maduro a principios del año, Estados Unidos ha intensificado sus operaciones en la región, lo que ha transformado a Las Claritas en una especie de ciudad sin ley.

Miles de venezolanos, huyendo de la crisis, han llegado a estas minas en busca de sobrevivencia, atraídos por la promesa de un futuro mejor a través de la extracción de oro.

Sin embargo, la llegada de estos mineros ha sido acompañada por la proliferación de grupos armados que han comprendido que el verdadero negocio reside no en la extracción de mineral, sino en el control de aquellos que lo extraen.

El territorio se ha vuelto un campo de batalla donde múltiples organizaciones criminales compiten por el dominio.

Entre ellas se encuentran el Tren de Aragua, la banda del Juancho y otras agrupaciones que han establecido un orden de poder en la región.

 

Tras la muerte de el "Niño Guerrero", ¿quién queda como sucesor del Tren de  Aragua?

 

Giovanni Vicente Mosquera, considerado uno de los máximos líderes del Tren de Aragua y cercano a Niño Guerrero, es visto como una de las mayores preocupaciones para las agencias de seguridad de Estados Unidos.

Se le atribuye la coordinación de operaciones internacionales de narcotráfico y la gestión financiera de la organización.

Su influencia ha permitido consolidar redes de tráfico ilícito que operan entre Venezuela, Colombia, Centroamérica y Estados Unidos, lo que ha llevado al FBI a incluirlo en su lista de los 10 fugitivos más buscados, con una recompensa de 5 millones de dólares por información que conduzca a su captura.

Las autoridades estadounidenses consideran a Mosquera un objetivo de máxima prioridad, dado su papel en la organización criminal.

En 2025, fue acusado formalmente en una corte federal de Texas por conspirar para introducir cocaína desde Colombia hacia Estados Unidos y facilitar el desplazamiento de miembros del Tren de Aragua en territorio estadounidense.

La magnitud de la amenaza que representa ha llevado al FBI a elevar la recompensa por su captura, reflejando la seriedad de su implicación en actividades delictivas.

La reciente operación de Estados Unidos en la región se produce en un contexto donde el gobierno venezolano parece estar perdiendo el control sobre el territorio.

La cooperación entre Washington y Caracas en la lucha contra el narcotráfico ha comenzado a dar frutos, con la caída de importantes líderes criminales como Niño Guerrero.

Este cambio en la dinámica de poder ha llevado a la interpretación de que Estados Unidos está logrando imponer su agenda en la región.

 

Trump anuncia la muerte del "Niño Guerrero", líder del Tren de Aragua, en  una operación militar de EE.UU. - BBC News Mundo

 

La ofensiva en el estado Bolívar se percibe como un intento de cortar el oxígeno financiero de las organizaciones criminales.

Se estima que entre el 70% y el 90% del oro nacional se extrae de manera ilegal, generando ingresos que oscilan entre 100 y 1700 millones de dólares al año.

El Tren de Aragua, en particular, ha sido responsable de la extracción de grandes cantidades de oro, convirtiéndolo en uno de los negocios más lucrativos para las estructuras criminales en el sur de Venezuela.

La gobernadora del estado Bolívar, Julis García, se encuentra bajo la lupa de las autoridades debido a su supuesta relación con el Tren de Guayana, lo que ha llevado a acusaciones de permitir la expansión de esta organización en la región.

La presión sobre las mafias mineras y las redes de oro ilegal está relacionada con la acumulación de información que se ha obtenido sobre las operaciones financieras y logísticas del chavismo.

La lucha por el control del Tren de Aragua no solo representa un conflicto interno dentro de la organización, sino que también refleja la complejidad de la situación en Venezuela, donde las dinámicas de poder están en constante cambio.

A medida que las autoridades buscan desmantelar estas redes delictivas, el futuro del Tren de Aragua y su capacidad para operar en el contexto actual se vuelve cada vez más incierto.