La Vida Real de Susana Giménez: Más Allá del Glamour y la Fama
A los 82 años de edad, la célebre conductora argentina Susana Giménez esconde detrás de su brillo televisivo una infancia marcada por la violencia doméstica y un temprano matrimonio fallido que la obligó a trabajar desde los 19 años como madre soltera

Susana Giménez, una de las figuras más icónicas de la televisión argentina, cumplió 82 años el 29 de enero de 2026.
Sin embargo, su vida es mucho más que el brillo y la fama que ha cosechado a lo largo de los años.
Nacida en Buenos Aires en 1944, Susana creció en un hogar donde la violencia doméstica era una constante.
Su padre, Augusto Adolfo Johnny Jiménez Aubert, era un hombre frío y distante, mientras que su madre, María Luisa Sanders Herrera, era afectuosa pero atrapada en un matrimonio violento.
“Jamás me dio un beso, yo le tenía miedo y respeto”, ha declarado Susana sobre su padre, recordando las tensiones que vivió en su infancia.
A la edad de 17 años, Susana se casó con Mario Sarrabayraus, con quien tuvo a su única hija, Mercedes.
Sin embargo, el matrimonio se convirtió rápidamente en un desastre.
“El padre de Mecha no me pasaba plata ni para la mamadera”, ha afirmado Susana, reflejando la dura realidad que enfrentó como madre soltera.
A los 19 años, decidió separarse y trabajar como secretaria en una fábrica para mantener a su hija.
“Aprendí que si no me sostenía sola, nadie lo haría”, ha comentado en varias entrevistas.

A pesar de sus dificultades, Susana siempre buscó la independencia económica.
Desde muy joven, comenzó a dar clases de inglés y utilizaba sus ingresos para comprarse libros.
“Cuando cumplí 18 años y vi a mis padres separarse, sentí un alivio enorme”, ha expresado, recordando la presión que sentía en su hogar.
Su padre tomó la decisión de enviarla a un colegio pupilo por tres años, una experiencia que dejó una marca profunda en su vida.
“Eran años de soledad”, recordó Susana, quien se vio obligada a construir un mundo interno para escapar de la realidad familiar.
A finales de los años 60, Susana comenzó a trabajar como modelo, lo que la llevó a la fama.
En 1967, apareció en una revista y, dos años después, protagonizó un comercial de jabón que la catapultó al estrellato.
“Shock de frescura, shock de perfume”, se convirtió en una frase emblemática que resonó en todos los hogares argentinos.
A partir de entonces, su carrera despegó, ganando premios y reconocimiento en el mundo del espectáculo.
La película “La Patota” y su papel en “La Mary” consolidaron su estatus como una de las actrices más queridas del país.
Sin embargo, su vida personal estuvo marcada por relaciones tumultuosas.
Su romance con el boxeador Carlos Monzón fue intenso pero breve, y su segundo matrimonio con Huberto Roviralta culminó en un escándalo mediático que dejó huella en su vida.
“Él me empujó y yo me defendí”, declaró Susana tras el incidente que terminó en su divorcio, que le costó más de 10 millones de dólares.

En 1996, Susana enfrentó uno de los años más difíciles de su vida, con la muerte de su hermano Jorge, quien padecía esquizofrenia.
“La esquizofrenia es una enfermedad terrible que destruye familias”, ha dicho, recordando el impacto que tuvo en su vida.
Apenas diez años después, su madre falleció, lo que dejó a Susana con un profundo dolor.
“Ella fue el orgullo de mi mamá”, ha comentado, refiriéndose a la relación que tuvo con su madre.
Durante la pandemia de COVID-19, Susana tomó la decisión de trasladarse a Uruguay, donde adquirió la residencia y se estableció en su casa llamada “La Mary”.
“No tengo ganas de volver”, ha declarado, dejando claro que la tranquilidad y la seguridad que encontró en Uruguay son lo que realmente busca en esta etapa de su vida.
“El cansancio me ha llevado a tomar esta decisión”, añadió, reconociendo su deseo de alejarse del bullicio mediático.
Hoy en día, Susana continúa siendo un ícono en Argentina, con planes para regresar a la televisión en el futuro.
“Si vuelvo, será cuando yo quiera y como yo quiera”, ha afirmado, reafirmando su independencia y control sobre su vida.
Su historia es un testimonio de resiliencia, de una mujer que ha enfrentado adversidades y ha aprendido a construir su propio camino, lejos de las sombras de su pasado.
La vida de Susana Giménez va más allá del glamour; es una historia de superación, lucha y una búsqueda constante de libertad y autenticidad.
