Luisa Duque rompe su silencio ante el acoso digital por su relación con James Rodríguez
La modelo colombiana, que comparte su vida con el ’10’ de la Tricolor en México, responde con entereza y madurez a las críticas en redes sociales sobre su noviazgo.

CIUDAD DE MÉXICO — El peaje de la popularidad suele cobrarse con la moneda del escrutinio público, un axioma que Luisa Duque ha experimentado en primera persona desde que su vinculación sentimental con el futbolista James Rodríguez dejara de ser un secreto a voces.
La creadora de contenido y modelo pereirana, de 22 años, ha decidido dar un paso al frente para responder con contundencia y serenidad a la oleada de comentarios despectivos que saturan sus perfiles digitales desde que se oficializara su romance con el actual centrocampista del Club León.
A través de una interacción directa con su comunidad en Instagram, donde atesora una legión de más de 83.000 seguidores, Duque abordó la gestión psicológica del odio en las plataformas digitales.
Con un discurso que apela a la empatía institucional y al desapego emocional frente a los ataques anónimos, la joven sentenció las motivaciones de sus detractores: «No hay que tomarse nada como algo personal. Cada persona da lo que tiene en su corazón y lo que dice es su propio reflejo».

Un romance fraguado en la discreción
La relación entre la modelo y el capitán de la selección colombiana se ha caracterizado por un hermetismo sepulcral en sus canales oficiales, evitando la sobreexposición y las publicaciones conjuntas.
No obstante, el escrutinio de los aficionados comenzó a estrecharse durante la celebración de la pasada Copa América, cuando Duque fue captada en las localidades preferentes de los estadios junto al entorno íntimo y los hijos del futbolista, lo que desató las primeras conjeturas sobre la solidez del compromiso.
La confirmación definitiva se produjo en Guanajuato, al término de un compromiso del conjunto mexicano.
James Rodríguez abandonó las instalaciones del estadio Nou Camp eludiendo las solicitudes de los medios de comunicación para subir a un vehículo junto a la joven, con quien intercambió muestras inequívocas de afecto ante los objetivos de los reporteros gráficos allí congregados.
La estrategia frente al hostigamiento digital
Lejos de mostrarse vulnerable ante la fiscalización de su vida privada, Luisa Duque desveló que aplica una política de tolerancia cero frente al acoso en redes, optando por el bloqueo sistemático de perfiles conflictivos como medida de higiene mental.
«Si eso es lo único que pueden llegar a decir, imagínate cómo debe de estar de mal la vida de esa persona.
Al final, yo y las personas que de verdad me conocen saben la clase de ser humano que soy; el resto de comentarios malos los bloqueo y ya está. Siempre será más la gente que te quiere», reflexionó la modelo.
La madurez exhibida por Duque ha sido aplaudida por un amplio sector de la crónica social, que ve en su respuesta un ejercicio de dignidad frente a los peajes que impone el noviazgo con una de las figuras más mediáticas del deporte latinoamericano.
Mientras James Rodríguez continúa enfocado en recuperar su mejor versión competitiva sobre el césped azteca, su entorno familiar y afectivo parece haber cerrado filas para proteger la intimidad de un proyecto de vida compartido que camina con paso firme.
