La Violencia y el Control Territorial en la Guajira: La Verdad Detrás de Alias Naín
# La Violencia y el Control Territorial en la Guajira: La Verdad Detrás de Alias Naín
En los últimos meses, la situación de seguridad en los departamentos de la Guajira y Magdalena ha tomado un giro alarmante con la reaparición de dos figuras notorias del crimen organizado: alias Naín y alias Pinocho, miembros de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada.
Estos personajes han estado circulando nuevos videos que documentan ejecuciones extrajudiciales, lo que ha generado un clima de miedo y desesperación entre la población.
“¿Qué está pasando?” se escucha en las calles, mientras Naín, conocido como el “influencer del terror”, ha comenzado a hacer apariciones en video donde se muestra al mando de operaciones violentas.
En una grabación reciente, se le ve en el barrio 7 de agosto de Riohacha, donde ingresa a una vivienda buscando una supuesta moto robada.
“Esto es para que le digan a Danielito que salga, que salga”, grita Naín, mientras la tensión se siente en el aire.
Sus palabras son un desafío directo a sus rivales y a las autoridades.
Los videos que circulan en redes sociales muestran a Naín y su grupo realizando lo que ellos llaman “limpieza social”.
“Nosotros también vamos a comenzar con gente inocente, pero ya sabemos a quién”, se escucha en uno de los clips.
Este tipo de declaraciones revelan la impunidad y el poder que estos grupos armados han acumulado en la región.
A pesar de los esfuerzos de las autoridades, la capacidad de respuesta parece ser insuficiente.
“La operatividad de las autoridades en esa zona no supera el 48%,” afirma un investigador de la Fundación Ideas para la Paz, quien destaca la falta de una estrategia integral de seguridad del Estado.

La situación se complica aún más con la aparición de Pinocho, quien ha sido acusado de múltiples asesinatos en los últimos días.
“La intención de este grupo armado es controlar todo el negocio del gota a gota y de los préstamos individuales por fuera del sistema bancario”, explica un analista de seguridad.
Esta lucha por el control territorial ha llevado a un aumento en la violencia, dejando a la población civil atrapada entre los conflictos de estos grupos.
“Antes el mal de la Guajira era la falta de agua y la pobreza.
Ahora son todos los problemas con la proliferación de guerrillas y grupos armados organizados”, describe un residente local.
La Guajira, debido a su ubicación estratégica cerca de la frontera con Venezuela, se ha convertido en un punto caliente para el narcotráfico y la actividad criminal.
Mientras tanto, las autoridades enfrentan críticas por su inacción.
“Mientras se cantan los goles del mundial, hay quienes juzgan el actuar de las verdaderas autoridades, el ejército y la policía”, comenta un ciudadano.
La percepción de ineficacia en la respuesta estatal ha llevado a un creciente descontento entre la población.
“Estamos dándole la seguridad a los comerciantes y a la gente de bien”, dice un oficial de policía, pero muchos en la comunidad sienten que estas palabras son vacías.
La falta de inversión en seguridad y el control territorial por parte de grupos criminales han creado un ambiente propicio para la violencia.
“No hay una estrategia real de cómo atender estos nuevos fenómenos criminales”, concluye el investigador.

Las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, lideradas por Naín y Pinocho, han establecido un control casi hegemónico en la región.
“En Colombia, una de las organizaciones más eficientes para blanquear activos es esta, porque tienen control de usos de suelo, control de rutas de transporte y control del nuevo oro verde de la Sierra Nevada, que es el turismo ecológico”, asegura una defensora de derechos humanos.
Con la llegada de un nuevo gobierno, la esperanza de un cambio en la estrategia de seguridad es palpable.
“El nuevo presidente debe comprometerse a erradicar toda forma de violencia”, afirma un activista.
Sin embargo, el camino hacia la paz y la seguridad parece estar lleno de obstáculos.
“Vamos a marcar un nuevo camino para esta patria”, concluye el activista, mientras la comunidad espera que las promesas de cambio se traduzcan en acciones concretas que garanticen su seguridad y bienestar.
La lucha contra los grupos armados ilegales y la corrupción es una tarea monumental, pero necesaria para devolver la tranquilidad a la población que ha sufrido demasiado tiempo bajo el yugo de la violencia.
