La exconcursante expuso el desgaste psicológico del formato de convivencia, defendió el perfil de Paul Michael como víctima de manipulación y reveló secuelas de estrés postraumático tras abandonar el programa.

 

thumbnail

 

La reciente eliminación de Samahara Lobatón del concurso de telerrealidad La Granja VIP ha aportado nuevos elementos de análisis sobre los altos niveles de conflictividad que caracterizan la convivencia en el programa.

En una detallada entrevista, la hija de Melissa Klug y exintegrante de la facción denominada “Las Víboras” abordó de manera frontal el comportamiento de sus excompañeros, enfocando sus críticas en Pamela López, a quien señaló por su incapacidad para disociar las dinámicas de competencia del plano personal.

Lobatón atribuyó el comportamiento errático de López a su absoluta inexperiencia en el formato de los realities, una carencia que, según su criterio, le impidió asimilar que las fricciones del encierro constituyen un producto de entretenimiento televisivo y no afrentas directas.

“Pamela es totalmente nueva en este entorno. Quienes poseemos experiencia previa en televisión sabemos que las tensiones son del momento y luego se descartan. Ella, por el contrario, asimiló cada disputa como un ataque íntimo, lo que afectó su estabilidad y desencadenó reacciones desproporcionadas. Mantenía una hostilidad constante hacia el grupo, al extremo de mirarnos con intenciones hostiles en todo momento”, explicó Lobatón, quien enfatizó que la vida de López le resulta indiferente.

 

image

 

El testimonio de la exconcursante coincidió con las recientes líneas de opinión que describen la existencia de un ambiente de violencia verbal en el programa.

Lobatón manifestó una postura favorable hacia Paul Michael, describiéndolo como un joven trabajador y con legítimas aspiraciones de progreso, pero severamente afectado por la influencia y el presunto hostigamiento de su pareja.

“A mí Paul no me parece un mal muchacho; considero que está con una mala mujer, una opinión que compartimos casi todos los integrantes. Él se encuentra bajo una influencia sumamente negativa, al lado de una persona que constantemente lo anula, le repite que es inferior y que su posición actual se debe exclusivamente a ella”, sentenció.

Asimismo, la excompetidora reveló haber sido testigo presencial de agresiones verbales explícitas dentro de las instalaciones del programa.

“He tenido acceso a registros audiovisuales externos y la conducta de esa mujer se asemeja a un desborde total. En el encierro no vemos todo lo que se habla a nuestras espaldas, pero en una ocasión escuché directamente cómo ella amenazaba a Paul diciéndole: ‘No me digas nada porque te mando a la… aquí mismo, delante de todos y con las cámaras encendidas’. Ambos perdían el control con frecuencia debido a que intentaban sostener personajes ficticios ante el público”, relató.

 

image

 

En el plano personal, Samahara Lobatón describió sufrir severas secuelas psicológicas tras su participación en el concurso de Panamericana Televisión, manifestando síntomas propios del estrés postraumático a cinco días de haber retornado a su rutina urbana.

La exestudiante señaló padecer trastornos del sueño y desorientación temporal matutina como consecuencia del régimen disciplinario impuesto por la producción y el capataz del programa, “Don Valentín”.

“Tengo el síndrome post-reality que me está afectando de forma aguda. No logro conciliar el sueño por más de dos horas seguidas y me despierto a las 6:30 de la mañana en un estado de alarma, alucinando que me he quedado dormida y que el capataz está por llegar a inspeccionar las labores. Es un nivel de estrés altísimo”, confesó, tras bromear sobre la necesidad de distanciarse de sus compañeros de facción como Pablo, Renato y Patti Lorena, con quienes ha mantenido reuniones diarias tras la eliminación.

Finalmente, la joven comunicadora aprovechó el espacio para ratificar la solidez de su vínculo afectivo con su pareja, conocido en el entorno público como “Yona”, disipando los rumores de una eventual ruptura comercial o sentimental.

Lobatón definió a su cónyuge como un soporte fundamental durante los meses de confinamiento mediático y reafirmó su compromiso familiar por encima de las controversias del espectáculo.

 

image