Para el especialista, el atentado contra el actor involucró a más de una persona.

En ese primer informe se destacó una lesión posterior en el cuello de la que no se hace mención en un segundo informe.

El talento de Pedro Armendaris fue tan grande para el cine de oro mexicano que le permitió cruzar la frontera y triunfar en Hollywood, Italia, Inglaterra y Francia.

Su icónica sonrisa y talento lo convirtieron en uno de los grandes exponentes de la actuación mexicana.

En la película Desde Rusia con amor cumplió el sueño de ver a un artista de México en un film de James Bond, pero a la vez recibió la peor de las noticias.

Durante el rodaje sufrió fuertes dolores y lo diagnosticaron con un cáncer terminal.

El actor de la brillante sonrisa tomó una drástica decisión y metió un arma escondidas en el hospital y con su Colt Magnum 357 disparó contra su corazón para quitarse la vida.

La autopsia reveló que el cáncer no había sido repentino, sino que estaba irradiado desde dentro y se expandió en silencio por años.

Antes del disparo, Pedro llegó a decirle a una enfermera, “Me envenenaron.

Y no fueron palabras precisamente al azar.

En el año 1954 participó de la filmación de El conquistador de Mongolia, una producción de Hollywood en la que 91 personas del staff desarrollaron un tipo de cáncer y 46 perdieron la vida por la misma razón, además del propio Armendaris, sus coestrellas John Wayne y Susan Hayward.

La filmación ocurrió en el desierto de Uta, muy cerca de una zona donde se realizaron por años pruebas nucleares.

La dinastía Soler se remonta hacia los inicios de la actuación en México y uno de sus miembros más destacados fue Andrés Soler, que participó en más de 190 películas, la mayoría de ellas en la época de oro.

El actor, querido por el público y con una voz profunda, inconfundible, una mañana, mientras desayunaba, sufrió una trombosis cerebral que lo dejó en coma.

Finalmente, después de 3 días, perdió la vida el 26 de julio de 1970 por una doble trombosis cerebral.

Muchos creyeron que la causa mortal se debió a que tenía 70 años.

Sin embargo, la autopsia demostró que quizá pudo haber razones ocultas que lo empujaron a su triste final.

El informe notó daños severos en las cuerdas vocales, micror roturas e inflamación crónica de la garganta, una laringe colapsada más hematomas en el pecho e irritación en los pulmones, seguramente provocados por el cigarro y el alcohol.

Y si hablamos de dinastías artísticas, es inevitable no nombrar a los valdés como Ramón el Loco y sin dudas el inolvidable Tintán, el Pachuco de Oro, aquel que popularizó el Spanglish.

Germán Valdés se fue de este mundo el 29 de junio de 1973, cuando tenía 57 años debido a un coma hepático producto de la hepatitis con la que convivió en sus últimos años.

La autopsia que se practicó descubrió que su estado era mucho peor de lo que se imaginaba.

Presentaba el cuerpo de un hombre mucho mayor, casi desnutrido, con hemorragias internas y úlceras.

Tenía muchos dientes caídos y las raíces infectadas.

Sus vértebras lumbares estaban dañadas, lo que supone un extremo dolor para el actor al caminar en sus últimos años.

Encima sus pulmones estaban infectados y obstruidos por una condición de fumador y por la contaminación de humos y tóxicos en los sets de rodaje de aquellos tiempos.

Finalmente, se supo que el principal causante de su muerte fue un cáncer de páncreas y que le habían diagnosticado 8 meses de vida.

Pero su esposa tomó la decisión de guardar secreto para que Tin Tan viva sus últimos meses en paz y felicidad, sin preocupaciones, tal como vivió.

Mario Moreno Cantinflas fue sin duda uno de los actores más importantes de la época de oro del cine mexicano y en más de una ocasión dejó al público latinoamericano sin aire de tantas risas.

Pero, ¿sabías que al final de sus días fue el actor el que se quedó sin aire? La causa oficial de su deceso fue un infarto producto de un cáncer pulmonar.

Aquel 20 de abril de 1993, Cantinflas entristeció a todo México al perder la vida cuando tenía 81 años.

Sin embargo, como siempre, las autopsias tienen mucho más para decir y para sorprendernos a todos.

Cantinflas tenía los pulmones colapsados.

Dicen que parecía papel arrugado con manchas negras y un enfema producto de su condición de fumador empedernido.

Las paredes de su garganta estaban irritadas y con restos de medicinas experimentales que el actor probó para aplacar su triste final.

A pesar de sus constantes dolores de cuello con severos daños en las vértebras cervicales y a que prácticamente no podía respirar, delante de sus visitas se mostraba fuerte y alegre.

Aguantaba como lo hizo en toda su carrera.

Luis Aguilar, más conocido como el gallo Giro, fue uno de los grandes ídolos de México.

Como actor y cantante fue uno de los mejores representantes de la mexicanidad con sus personajes de rancheros y mariachis.

Un país lo lloró cuando perdió la vida el 24 de octubre de 1997 a los 79 años producto de un infarto.

El médico a cargo de la autopsia filtró los resultados y dejó impactada a la opinión pública.

El cuerpo de Luis Aguilar tenía muchas cosas para contar.

tenía fracturas viejas, en especial en nudillos y manos, lesiones graves que no figuraban en sus antecedentes médicos, también cicatrices internas en el hígado y pérdida parcial de la vista de un ojo.

Cualquiera que leyera el estudio pensaría que se trataba de un boxeador y no de un artista.

Se cree que durante sus años mozos en la actuación y el medio artístico, enfrentó con frecuencia con sus puños a personajes oscuros en defensa de sus compañeras mujeres.

Otros dicen que peleaba con sindicalistas que lo intentaban extorsionar con contratos leoninos.

Como sea, el gallo Giro mantuvo sus peleas en silencio como el macho gallardo y recio que siempre interpretaba en sus películas.

Lo cierto es que la época de oro del cine mexicano siempre tuvo a sus galanes y a sus divas y quizá la más destacada fue María Félix, la Donia.

Su belleza era inigualable y eterna.

Ella misma aseguraba que era natural y como una seña de ese destino, el 8 de abril del año 2002, su corazón dejó de latir mientras dormía, dejando este mundo con elegancia y gracia a los 88 años.

Sin embargo, por problemas de herencia y sospechas de envenenamiento, su cuerpo pasó por una mesa de autopsia y los resultados nuevamente fueron filtrados para acabar con el mito de la belleza natural.

La autopsia registró que tenía implantes faciales que se desplazaron con el tiempo.

Una rinoscopía mal cicatrizada, huesos de las costillas limados.

Procedimiento que se usaba en los años 50 para afinar la cintura.

Tejido artificial en el cuello.

Una operación estética experimental que se realizó en Francia.

Rellenos en las mejillas y labios con materiales que hoy en día están prohibidos por su toxicidad.

Todos estos sin estar registrados en su historial médico oficial.

Por lo que queda preguntarse, ¿estas cirugías estéticas habrán jugado su papel en el deceso de la diva? Con todo lo que te hemos contado hoy, detrás del brillo y el glamur, las autopsias de estas estrellas revelaron un costado oscuro entre silencios y muertes que hoy nos siguen generando preguntas.

Quizá fueron víctimas de su tiempo, de sus decisiones, de sus carreras o de un sistema que los consumió.

Lo más probable es que nunca sepamos la verdad.

Pero lo que sí está claro que más allá de lo que sus cuerpos hablaron en la mesa de una autopsia, sus voces, su talento y su legado siguen más vivos que nunca y dan más brillos todavía a la época de oro del cine mexicano.

Pero principalmente nos recuerdan que la gloria y la tragedia siempre caminan de la mano en la historia del cine.

Si te ha gustado este videío, no olvides suscribirte y darle like para tener más novedades de GB Documental.

« Prev