¡TENSIÓN EN VIVO! TREBUCQ DEJÓ HELADO A PERGOLINI EN PLENO PROGRAMA Y EL MOMENTO QUE NADIE ESPERABA ENCENDIÓ TODAS LAS ALARMAS
La entrevista entre Esteban Trebucq y Mario Pergolini dejó varios momentos comentados por la audiencia, tanto por el tono personal de algunas respuestas como por la manera en que ambos conversaron sobre medios, comunicación, exposición pública y trayectoria profesional.

El intercambio comenzó con una reflexión de Trebucq sobre su identidad ideológica y sobre la forma en que, según él, ciertas etiquetas fueron vistas durante mucho tiempo como algo difícil de asumir públicamente.
Sin entrar en posiciones partidarias concretas, el conductor sostuvo que siempre mantuvo una mirada similar sobre la realidad social argentina y que no considera que haya cambiado de manera repentina.
Uno de los ejes de su explicación fue la situación de los niños y jóvenes, a quienes describió como un sector históricamente postergado dentro del debate público.
Según expresó, durante muchos años existieron espacios de representación para múltiples demandas, pero no siempre hubo una defensa suficientemente visible de la infancia.
Esa idea lo llevó a emocionarse durante la entrevista, especialmente cuando vinculó esa preocupación con recuerdos personales y familiares.
Pergolini, por su parte, intentó llevar la conversación hacia el recorrido profesional de Trebucq y le preguntó por sus comienzos en televisión.
El entrevistado recordó su paso por América, Crónica y otros medios, y señaló que en Crónica encontró un espacio donde pudo desarrollar una forma particular de narrar la actualidad.
Según explicó, su estilo no se centraba únicamente en leer noticias, sino en contar historias con un fuerte componente humano.
Trebucq afirmó que, durante su etapa en ese canal, buscó poner en primer plano relatos atravesados por problemas sociales, conflictos cotidianos y situaciones de vulnerabilidad.
Pergolini observó que Crónica siempre fue percibido como un canal de perfil popular y le preguntó cómo se articulaba ese espacio con una figura que asumía públicamente una mirada diferente a la que muchos asociaban con ese medio.
La respuesta de Trebucq fue que lo popular no pertenece a una sola tradición ni a una única identidad.
Según su visión, distintas corrientes pueden tener conexión con sectores amplios de la sociedad si logran expresar sus preocupaciones reales.
Uno de los momentos más personales de la entrevista llegó cuando Pergolini mostró una fotografía vinculada al hermano de Trebucq.
El conductor habló de las diferencias de pensamiento dentro de su propia familia y explicó que esas diferencias no impiden el afecto ni el diálogo.
Se refirió a su hermano como una persona valiosa y contó que suelen conversar y discutir con respeto, especialmente durante reuniones familiares.
A partir de allí, Pergolini llevó la entrevista hacia el origen familiar del invitado.
Trebucq contó que provenía de una familia de clase media y recordó a su padre como veterinario, formado en la Universidad de La Plata y nacido en un contexto humilde.
También habló con mucha emoción de su madre, a quien definió como una figura central en su vida.
Según relató, ella crió a cuatro hijos y se convirtió para él en una referencia afectiva muy importante.
La conversación tomó un tono aún más íntimo cuando Trebucq recordó la muerte de su padre.
Contó que se enteró de la gravedad de su estado mientras estaba trabajando al aire y que decidió terminar el programa antes de viajar a La Plata.
Explicó que llevaba muchos años sin tener una relación cercana con él, pero aun así decidió despedirse de una manera simbólica.
Relató que tomó un pin de Estudiantes de La Plata, club del que ambos eran hinchas, y se lo colocó en la solapa durante el velorio.
Según dijo, le agradeció por haberle transmitido el amor por el estudio y por el club.
Ese tramo de la entrevista produjo un clima de silencio y emoción en el estudio.
Pergolini reconoció el peso del momento y agradeció que compartiera una historia tan íntima.
Luego, la conversación volvió al terreno profesional y mediático.
Trebucq habló de cómo conoció a Javier Milei antes de que alcanzara una posición de mayor relevancia pública.
Explicó que coincidieron en televisión cuando ambos participaban en espacios de opinión y que, con el tiempo, desarrollaron una buena relación.
También contó que, durante 2023, comenzó a percibir en la calle una fuerte adhesión hacia ciertas ideas de cambio, especialmente entre personas que entrevistaba de manera informal.
Más allá de las referencias políticas, el punto más amplio de su reflexión fue el papel de los medios tradicionales en la sociedad actual.
Trebucq sostuvo que los periodistas ya no tienen la misma capacidad de influencia que tuvieron en otros momentos.
Según su mirada, las audiencias están fragmentadas y las conversaciones ocurren en múltiples espacios al mismo tiempo.
Pergolini coincidió en parte con esa idea y ambos analizaron la transformación del ecosistema mediático.
El entrevistado afirmó que muchos comunicadores todavía creen tener una influencia decisiva sobre la opinión pública, pero que hoy las redes sociales, los creadores digitales y las comunidades específicas tienen un peso creciente.
Para Trebucq, el periodismo político y también el deportivo le hablan cada vez a audiencias más pequeñas y más concentradas.
En su opinión, muchas personas prefieren seguir a comunicadores independientes o creadores especializados antes que a figuras tradicionales de la televisión.
La charla también abordó el vínculo entre exposición pública y vida cotidiana.
Trebucq contó que su rutina es intensa, con trabajo desde la mañana, participación en streaming, televisión, preparación de programas y responsabilidades familiares.
Explicó que tiene dos hijas y que intenta organizar sus días para acompañarlas, llevarlas al colegio o a distintas actividades.
También mencionó que trata de nadar para mantenerse activo y que los fines de semana suele ir a La Plata, ver partidos, compartir tiempo con amigos y visitar su club.
En otro tramo, habló de su relación con Sol, su pareja, a quien conoció en el ámbito laboral.
Pergolini le preguntó con humor por su vida personal y Trebucq respondió de manera pausada, sin querer dar demasiados detalles, aunque admitió que atraviesa una etapa estable.
También reconoció que la fama le resulta a veces incómoda.
Dijo que no se considera una persona especialmente importante, pero sí nota que ahora es más reconocido en lugares públicos.
Comentó que en ocasiones le incomoda que la gente lo observe mientras come o que intenten grabarlo sin pedir permiso.
Sin embargo, aclaró que la mayoría de las personas se acerca con buena intención y que recibe muchas muestras de apoyo.
La entrevista también tocó el tema del rechazo en redes sociales.
Trebucq señaló que suele recibir mensajes agresivos, aunque intenta no darles demasiada importancia.
No obstante, explicó que en ciertos casos decidió realizar denuncias legales cuando los mensajes cruzaron límites graves o involucraron amenazas.
Según dijo, esas situaciones no representan a la mayoría de la audiencia, pero existen y deben ser tomadas con seriedad.
Hacia el final, el entrevistado volvió a insistir en que Argentina atraviesa una etapa de cambio cultural profundo.
Desde una mirada neutral, puede decirse que la entrevista mostró distintas facetas de Trebucq: el conductor televisivo, el hombre de familia, el comunicador que reflexiona sobre su oficio y la figura pública que intenta convivir con la exposición.
Más allá de las coincidencias o diferencias que pueda generar su mirada, el diálogo con Pergolini permitió observar un perfil más personal y menos rígido del entrevistado.
El resultado fue una conversación extensa, por momentos emocional y por momentos analítica, que combinó recuerdos familiares, televisión, medios digitales, vida cotidiana y reflexiones sobre el presente de la comunicación.