El equipo no se elige. Soy del Atleti porque mi padre
Ana Rosa Quintana: “El equipo no se elige. Soy del Atleti porque mi padre era del Atleti. He venido al fútbol con mi bocadillo, he celebrado goles y me he emocionado”
Es uno de los rostros más conocidos de la televisión pero también una de las presentadoras que más y mejor guarda su intimidad

Ana Rosa Quintana (70 años) de madrileña de pura cepa. Ella misma lo ha contado en varias ocasiones. A pesar de ser una de las presentadoras más conocidas y seguidas, también es una de las profesionales de la televisión que mejor guarda su intimidad. “La gente sabe muy poco de mi vida, quizá porque me da un poco de reparo o de vergüenza”, ha reconocido.
“Soy de los pocos madrileños que hay ‘de verdad’, se cuentan con los dedos de una mano, mis padres son de Madrid, tres de mis abuelos… Solo tengo una que nació en Jaén”, contaba. Quintana nació en el barrio de Usera, en una familia modesta. “Si se necesitaba el dinero, no habría vacaciones o las habría más modestas. Todo se decidía así, incluso desde que éramos muy pequeños”.

Fue allí donde lo aprendió todo. El amor y el cariño, claro, pero también las ganas de trabajar, el esfuerzo y, como no, el fútbol. Siempre ha sido del Atleti porque su padre era un gran aficionado. Lleva los colores muy dentro y ha sido una de las grandes valedoras del equipo en los buenos y en los malos momentos. El deporte ha estado muy presente en su vida.

Madre de tres hijos, Quintana sigue reinado en las mañanas. Lleva décadas en televisión, dando la cara a diario y conduciendo un programa en rigurosísimo directo. Ha tocado todos los palos y todas las franjas. Ha librado todas las batallas y ha logrado entrevistar a casi todo el mundo. Y aun así, su vida sigue siendo tranquila, plácida y discreta. “Seré una abuela muy pesada”, asegura.
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Sus orígenes
“Mi madre consiguió una casa de construcción pública del Ministerio de la Vivienda en el poblado de Almendrales, que está en Usera”, explicaba en una entrevista en el portal ‘Vanitatis’. “Era una colonia construida con casas de protección oficial, casas muy humildes que se construyeron a mitad de los 50”.
Su familia se instaló a principios de los 60. “A una cuarta planta sin ascensor, y recuerdo el calor y el frío que pasábamos”, explica. “Había mucha gente de Extremadura y Andalucía, gente obrera. Casi todo el barrio procedió de la inmigración interna. Sacaban las sillas a la puerta en cuanto bajaba el sol”.

“Luego estuve en la Academia Central y ya luego me mandaron a un colegio de monjas en Bailén, en la calle Don Pedro”. Quintana estudió en la Complutense y combinaba su formación con el trabajo. Desde ya muy joven quiso dedicarse al periodismo y comenzó a ganarse la vida. No había otra.
“Eran maravillosos. Éramos una familia de cuatro: mi padre, mi madre, mi hermano -que es dos años y medio mayor que yo- y yo. Era una familia muy democrática, donde todo se hablaba y todo se consensuaba”, explicaba a la periodista Cruz Sánchez en su podcast.
Su vocación
“Mi primera conexión fue con la radio y también con un cómic que me lo traía mi padre -ya ni se editaba, pero se vendía en el Rastro-. Se llamaba ‘Mary Noticias’, y me encantaba. Tengo toda la colección: entre los que tenía yo y los que me han regalado. Era ideal: Mary llevaba siempre una gabardina y vivía aventuras fantásticas. ¡Me fascinaba!”.

Posiblemente este fue el primer recuerdo que tiene del periodismo. Aquella niña nunca imaginó que terminaría siendo una de las profesionales más seguidas y de las que mejores audiencias ha logrado. Tanto en la radio, donde empezó, como en la televisión. “Al final tu infancia es tu patria, son tus recuerdos. Yo soy muy de Usera. Nunca hay que olvidar quien es tu gente, quienes son tus amigos”.

“Creo que tengo doble personalidad. Una faceta como madre, de señora normal y corriente”, explica. Y otra, claro, como presentadora de un espacio diario sobre el que se asienta una cadena. Además, dirige su propia productora donde preparan formatos para todo tipo de plataformas.
Su pasión
“Yo he sido feliz aquí, he venido al futbol con mi bocadillo, he celebrado goles y me he emocionado”, afirmaba Quintana en un programa de ‘Telemadrid’. “El equipo no se elige. Soy del Atleti porque mi padre era del Atleti”. El fútbol está muy presente en su vida y en la de los suyos. Su hermano, su sobrino, todos son del Atleti.

Sus hijos son otro cantar. La periodista les mantiene lo más protegidos que puede. Viven sus vidas y ninguno ha querido seguir los pasos de su madre. “Uno estudia Empresariales con Analitycs y no sé cuántas cosas nuevas. Y el otro, está por el lado de la empresa. Ninguno de mis hijos se ha dedicado al Periodismo, aunque yo siempre he sido empresaria”, ha explicado.
Su hijo mayor decidió dedicarse al Derecho y a la abogacía. “Es muy bueno, no es porque sea mi hijo, pero es muy bueno”, explica. Es lo único que ha querido decir de ellos. Son su mayor tesoro, las personas que siempre están a su lado. También su marido Juan. Se conocieron en la Feria de Abril y viajan a Sevilla siempre que pueden.

La familia al completo ha vivido los momentos difíciles -los dos diagnósticos de cáncer que ha pasado- pero también las alegrías. Ahora, a punto de cerrar temporada de ‘El programa de AR’, se preparan para el verano. Siempre lo suelen pasar en Sotogrande, en una estancia tranquila y muy veraniega. Paseos, cenas, lecturas y mucha tranquilidad.