FICO GUTIÉRREZ Y EL CASO DEL LIBRO SOBRE EL M-19: LA JUSTICIA CUESTIONÓ LA CANCELACIÓN EN LA BIBLIOTECA PÚBLICA PILOTO
FICO GUTIÉRREZ Y EL CASO DEL LIBRO SOBRE EL M-19: LA JUSTICIA CUESTIONÓ LA CANCELACIÓN EN LA BIBLIOTECA PÚBLICA PILOTO
📚⚖️ Una decisión tomada minutos antes de una presentación terminó en los tribunales y abrió un intenso debate sobre libertad de expresión, memoria histórica y los límites del poder público.
La justicia ya fijó una posición sobre lo ocurrido en Medellín.
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La controversia entre la Alcaldía de Medellín y el autor del libro El M-19: de la guerra a la política terminó convirtiéndose en un caso judicial sobre los límites de la administración pública frente a la libertad de expresión.
El episodio comenzó el 21 de abril de 2026, cuando el alcalde Federico Gutiérrez ordenó cancelar la presentación de la obra de Jaime Rafael Nieto López, prevista en la Biblioteca Pública Piloto.
La decisión fue anunciada por Gutiérrez en su cuenta de X pocos minutos antes del inicio del evento.
El mandatario sostuvo que el M-19 fue «un grupo armado terrorista que dejó víctimas, dolor y muerte en Colombia» y afirmó que la actividad tenía un carácter político que, a su juicio, resultaba incompatible con las restricciones de la Ley de Garantías.
También cuestionó lo que consideraba una posible reivindicación del antiguo grupo armado.
El alcalde defendió posteriormente su actuación.
«Nunca he vetado la posibilidad de aquellos lectores que quieran leer el libro», manifestó Gutiérrez al responder a las críticas surgidas después de la cancelación.
Su argumento central fue que una biblioteca pública no debía convertirse en escenario de una actividad que consideraba política durante un periodo electoral.
El problema fue que la presentación no desapareció.
Aunque la administración comunicó que había sido cancelada, el encuentro terminó realizándose en el propio recinto, con la presencia del autor y de los participantes.
Según testimonios recogidos aquel día, la decisión fue comunicada aproximadamente diez minutos antes de la hora prevista y los organizadores tuvieron que desarrollar la actividad en condiciones diferentes a las inicialmente programadas.
El libro fue escrito por Jaime Rafael Nieto López, sociólogo, investigador y profesor de la Universidad de Antioquia.
La obra procede de una investigación académica cuya versión original se remonta a una tesis presentada décadas atrás.
El propio autor explica que el trabajo analiza la historia, las acciones, los discursos y la estrategia política y militar del M-19, además de su posterior transformación en la Alianza Democrática M-19.
La controversia llegó entonces a los tribunales.
Santiago Alarcón Serna presentó una acción de tutela contra el Distrito de Medellín y la Biblioteca Pública Piloto.
El Juzgado 47 Penal Municipal de Medellín concluyó que la cancelación había vulnerado derechos fundamentales relacionados con la libertad de expresión, el acceso a la información y la participación política.
Uno de los puntos centrales de la decisión fue que las autoridades no lograron demostrar que la presentación del libro constituyera realmente un acto de proselitismo electoral.
El juzgado consideró que la actividad había sido previamente autorizada dentro de la programación cultural y que no se había acreditado una circunstancia nueva que justificara cancelar el evento de manera intempestiva.
El fallo calificó la actuación como un caso de censura previa, una conclusión jurídicamente relevante porque la Constitución colombiana protege la libertad de expresión y prohíbe la censura.
El juzgado ordenó además que el alcalde realizara una rectificación pública de su mensaje en X en un plazo de 48 horas.
La controversia no terminó inmediatamente con esa decisión.
El proceso tuvo actuaciones posteriores y, finalmente, la Alcaldía de Medellín y la Biblioteca Pública Piloto publicaron un comunicado en cumplimiento de una orden judicial.
En el documento reiteraron su compromiso con «la libertad de expresión, el acceso a la información, el pluralismo y la prohibición constitucional de la censura», además del respeto por la autonomía de los espacios destinados a la cultura, la investigación y el pensamiento crítico.
El caso ha adquirido una dimensión simbólica adicional porque Medellín fue designada Capital Mundial del Libro 2027.
La coincidencia entre ese reconocimiento y una controversia sobre la cancelación de la presentación de una obra en una biblioteca pública ha provocado un debate particularmente intenso sobre el papel de las instituciones culturales.
La discusión, sin embargo, no obliga a compartir las tesis del libro ni a minimizar los crímenes cometidos durante la existencia del M-19.
Una biblioteca pública puede albergar investigaciones históricas sobre grupos armados sin que ello implique necesariamente una aprobación de sus acciones.
La cuestión jurídica planteada en este caso fue otra: si una autoridad puede impedir previamente la presentación de una obra alegando su contenido político o la naturaleza del grupo estudiado sin demostrar que el acto concreto constituye proselitismo.
La justicia respondió que, en este caso, la administración no logró acreditar ese extremo y que la cancelación vulneró derechos fundamentales.
Por eso, la controversia entre Gutiérrez y el libro sobre el M-19 ya no se limita a una discusión política sobre la memoria de la guerrilla.
Se ha convertido en un precedente sobre la relación entre el poder público y los espacios destinados a la cultura y el conocimiento.
El alcalde defendió su decisión como una forma de proteger a las víctimas y evitar la propaganda política; los demandantes la consideraron una restricción ilegítima de la libertad de expresión.

Lo que está acreditado judicialmente es que la cancelación del evento fue considerada censura previa y que las autoridades tuvieron que realizar acciones de reparación y reconocimiento de los derechos vulnerados.
Presentar el episodio como una simple disputa política, por tanto, omitiría la dimensión jurídica que finalmente adquirió el caso.
La frase de José Luis Marín, «brabucón para censurar, cobarde para cumplir la justicia», resume la crítica política lanzada contra Gutiérrez, pero debe entenderse como una valoración del concejal y no como una conclusión judicial.
Lo que sí estableció el juez fue que la actuación de la Alcaldía y de la Biblioteca Pública Piloto vulneró derechos fundamentales y que correspondía adoptar medidas de reparación.
El caso deja así una pregunta de fondo para Medellín: ¿hasta dónde puede llegar un gobierno local al decidir qué contenidos pueden presentarse en una institución cultural pública? La respuesta judicial ya marcó un límite: la autoridad pública no puede convertir su valoración política sobre una obra en una autorización para censurar previamente su difusión cuando no logra demostrar una causa constitucional y legal suficiente.
Descargo de responsabilidad: Este contenido puede haber sido creado por IA con fines de entretenimiento.
Cualquier parecido con personas, eventos o lugares reales es pura coincidencia.