GOBIERNO DE SHEINBAUM IMPULSA ASEGURADORA
🇲🇽 Una cifra revelada desde Palacio Nacional volvió a encender uno de los debates más sensibles para millones de mexicanos.
Pensiones, ahorro para el retiro y el papel de las administradoras privadas están nuevamente en el centro de la discusión.
La propuesta del Gobierno promete transformar el sistema, pero también revive una vieja controversia que divide opiniones desde hace casi dos décadas.

El Gobierno de México abrió un nuevo capítulo en el debate sobre el futuro de las pensiones al anunciar una estrategia orientada a fortalecer los mecanismos públicos de administración del ahorro para el retiro y avanzar en la creación de una aseguradora estatal que complemente el funcionamiento de PensionISSSTE.
La iniciativa fue presentada durante una intervención oficial encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, acompañada por integrantes de su gabinete, en la que se expusieron cifras que han reavivado las críticas al modelo instaurado tras la reforma del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) aprobada en 2007 durante el gobierno de Felipe Calderón.
Durante la exposición, las autoridades señalaron que PensionISSSTE, la única administradora pública de fondos para el retiro que permanece operando dentro del sistema, concentra actualmente apenas el 3.
6% de las cuentas totales y el 6.
6% de los recursos administrados por las Afores, datos que fueron presentados como evidencia del amplio margen de crecimiento que tendría el sector público en esta materia.
“PensionISSSTE puede crecer, tiene potencial para crecer”, afirmó el director general del instituto, al explicar que incluso una parte de los trabajadores del Estado continúa administrando sus recursos en entidades privadas pese a contar con una alternativa pública.

El Gobierno federal sostiene que la reforma impulsada en 2007 modificó profundamente el sistema pensionario mexicano al sustituir el esquema solidario e intergeneracional por uno basado en cuentas individuales administradas principalmente por entidades privadas.
“Cada trabajador o trabajadora se convirtió en su propio ahorrador.
Ya no había un fondo común, sino cuentas individuales”, explicó el funcionario durante la presentación.
Según la administración de Sheinbaum, aquella transformación tuvo efectos que todavía generan preocupación entre amplios sectores del magisterio y de los trabajadores del Estado, especialmente por el temor a que las futuras generaciones reciban pensiones insuficientes al momento de su retiro.
Las autoridades también argumentaron que el cambio provocó una reducción significativa de los recursos que anteriormente alimentaban el fondo solidario administrado por el Estado, trasladando esos recursos a las cuentas individuales manejadas por las administradoras privadas.
Frente a este escenario, el Gobierno plantea fortalecer el papel de PensionISSSTE como instrumento público dentro del sistema actual.
Las autoridades destacaron que esta institución cobra la comisión más baja entre todas las administradoras existentes y que además cuenta con mecanismos de reparto de utilidades que benefician proporcionalmente a los trabajadores con menores niveles de ahorro.

“PensionISSSTE le devuelve a los trabajadores las comisiones pagadas de forma proporcional al tamaño del ahorro”, señalaron durante la exposición.
La principal novedad presentada por la administración federal es la propuesta de crear una aseguradora pública especializada en el pago y administración de pensiones para quienes concluyan su vida laboral.
Actualmente, los trabajadores pueden elegir entre diversas Afores privadas o la opción pública representada por PensionISSSTE.
Sin embargo, cuando llega el momento de recibir la pensión, el mercado está integrado exclusivamente por aseguradoras privadas.
“Lo que planteamos es que pueda haber una aseguradora pública para que el trabajador pueda elegir la afore pública y la aseguradora pública”, explicó el funcionario responsable de la propuesta.
De acuerdo con el Gobierno, la nueva entidad tendría un carácter completamente público y operaría sin fines de lucro, permitiendo reducir costos administrativos y ampliar las opciones disponibles para los trabajadores al momento de jubilarse.
La iniciativa también busca complementar el funcionamiento del Fondo de Pensiones para el Bienestar, una de las principales apuestas impulsadas durante los últimos años para mejorar los ingresos de los pensionados que reciben montos reducidos.

Las autoridades reconocieron, sin embargo, que una reversión inmediata del modelo de cuentas individuales resulta inviable desde el punto de vista financiero y jurídico.
“No podríamos decir que puede desaparecer de un día para otro el régimen de las cuentas individuales”, señalaron durante la conferencia, al explicar que los recursos depositados en esas cuentas pertenecen legalmente a millones de trabajadores y que el Estado no dispone actualmente de los recursos necesarios para reconstruir un sistema solidario integral de manera inmediata.
La propuesta llega en un momento especialmente sensible para el debate público mexicano.
Mientras sindicatos, organizaciones de trabajadores y especialistas continúan discutiendo el futuro del sistema pensionario, el Gobierno busca consolidar un modelo que combine la existencia de cuentas individuales con una mayor participación de instituciones públicas.
La administración de Claudia Sheinbaum sostiene que la creación de una aseguradora estatal permitiría fortalecer el carácter social del sistema y ofrecer una alternativa adicional a millones de trabajadores.
Con esta iniciativa, el Ejecutivo pretende avanzar hacia un esquema en el que PensionISSSTE, la futura aseguradora pública y el Fondo de Pensiones para el Bienestar actúen de manera coordinada para garantizar mejores condiciones de retiro.
El debate apenas comienza, pero la discusión sobre quién debe administrar el ahorro de los trabajadores y cuál debe ser el papel del Estado en las pensiones vuelve a ocupar un lugar central en la agenda nacional mexicana.