ÀNGEL LLÀCER RECUERDA EL DÍA EN QUE ESTUVO A PUNTO DE MORIR
ÀNGEL LLÀCER RECUERDA EL DÍA EN QUE ESTUVO A PUNTO DE MORIR: “CASI ME MATA, LITERALMENTE TENGO LA PIERNA DE UN TORERO”
😱 Estuvo al borde de la muerte, pasó por cuatro operaciones y llegó a despedirse de sus seres queridos.
Ahora, Àngel Llàcer rompe el silencio sobre las secuelas que todavía arrastra y sorprende con una confesión cargada de humor que ha emocionado al público.
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Àngel Llàcer ha vuelto a demostrar que el humor sigue siendo una de sus mejores herramientas para afrontar los momentos más difíciles de su vida.
Durante su visita a El Hormiguero, el director teatral, actor y presentador catalán presentó su nuevo proyecto televisivo, Congelados, el concurso que conducirá en La Sexta.
Sin embargo, la conversación terminó centrándose en uno de los episodios más dramáticos que ha vivido: la grave infección bacteriana que sufrió en 2024 y que estuvo a punto de costarle la vida.
Nada más comenzar la entrevista, Pablo Motos quiso interesarse por el estado de salud de su invitado, consciente del largo proceso de recuperación que ha atravesado durante los dos últimos años.
Llàcer respondió con la naturalidad y el sentido del humor que lo caracterizan, aunque sin restar importancia a la gravedad de lo ocurrido.
“Casi me mata, literalmente, pero una vez curado ya está.
También es verdad que te haces mayor.
Cuando no te duele la caderita te duele el pie…”, comentó entre risas, dejando claro que ha conseguido recuperar la normalidad pese a las secuelas físicas que todavía conserva.

El presentador no dudó en mostrar una de las cicatrices que marcarán para siempre su pierna.
Mientras enseñaba las huellas de las intervenciones quirúrgicas, lanzó otra frase que provocó la reacción del público presente en el plató: “Tengo la pierna de un torero.
Hay gente a la que le gustan las cicatrices, pero yo todavía no he encontrado a ninguna”.
Detrás de esas bromas se esconde una experiencia extremadamente dura.
En 2024, durante un viaje a Vietnam, Àngel Llàcer contrajo una infección bacteriana que derivó en una fascitis necrosante, una enfermedad muy poco frecuente que destruye rápidamente los tejidos blandos y que requiere atención médica urgente.
El propio presentador ha explicado en distintas ocasiones que la bacteria permaneció desarrollándose durante semanas mientras él continuaba con su vida cotidiana, sin imaginar la gravedad de lo que estaba ocurriendo.
Cuando el dolor se volvió insoportable acudió al hospital, donde los médicos detectaron la infección en un estado muy avanzado.
La situación llegó a ser crítica.
Permaneció catorce días ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos y tuvo que someterse a cuatro intervenciones quirúrgicas para frenar el avance de la enfermedad.

El propio Llàcer ha reconocido anteriormente que llegó a despedirse de sus familiares y amigos más cercanos porque los médicos no podían garantizar su supervivencia.
Como consecuencia de la infección, fue necesario extirpar aproximadamente el 40 % del músculo gemelo de una de sus piernas, una secuela que todavía hoy condiciona parte de su recuperación física.
A pesar de la gravedad del proceso, el director teatral aseguró que actualmente puede hacer una vida prácticamente normal, aunque convive con las marcas permanentes de aquella experiencia.
Su actitud positiva quedó patente durante toda la entrevista, donde alternó los recuerdos más duros con constantes bromas y anécdotas.
La conversación también sirvió para hablar de una celebración que nunca pudo llevar a cabo.
Llàcer explicó que había preparado durante mucho tiempo una espectacular fiesta para celebrar sus 50 años, pero la enfermedad terminó cambiando completamente sus planes.
“No pude celebrar los 50 como quería”, confesó antes de recordar algunas de las extravagantes fiestas de cumpleaños que sí ha organizado en otras ocasiones.
Entre ellas destacó una especialmente llamativa, en la que reunió a unas 250 personas y colocó una motocicleta Harley-Davidson como premio principal.
“Les hice cinco pruebas para ver quién la ganaba”, explicó entre risas.
La última era tan sorprendente como divertida.
“La última prueba era meterse en una piscina de chocolate”, relató mientras añadía que los participantes debían ponerse un tanga y buscar dentro del chocolate la llave que abría la motocicleta.

Ante el asombro de Pablo Motos, el presentador quiso aclarar que ese tipo de celebraciones no responden a una vida de lujos desmedidos.
“No soy millonario; la única cosa es que no tengo hijos y todo lo que cobro es para mí.
No tengo que pagar ni extraescolares, ni buses, ni los libros.
Solo tengo que pagar el pienso de Montse, que es la perra”, comentó provocando las carcajadas del público.
Durante la entrevista también hubo espacio para el entretenimiento.
Llàcer participó junto a Pablo Motos en los juegos preparados por Trancas y Barrancas, donde volvió a demostrar su carácter competitivo.
Entre prueba y prueba compartió una curiosa anécdota protagonizada por un taxista y unos Mossos d’Esquadra.
Sin entrar en demasiados detalles, resumió la situación con una frase que despertó la curiosidad del público: “Los dos teníamos razón”.
Con su visita a El Hormiguero, Àngel Llàcer no solo presentó el estreno de Congelados, el nuevo formato que conducirá en La Sexta, sino que también volvió a emocionar al recordar uno de los capítulos más difíciles de su vida.
Dos años después de superar una enfermedad que estuvo a punto de acabar con su vida, el comunicador afronta una nueva etapa profesional con la misma energía que siempre lo ha caracterizado, demostrando que incluso las experiencias más dolorosas pueden afrontarse con optimismo, sentido del humor y una enorme fortaleza personal.