MARIUS BORG APELA SU CONDENA DE CUATRO
MARIUS BORG APELA SU CONDENA DE CUATRO AÑOS DE PRISIÓN, PERO CONTINUARÁ EN PRISIÓN PREVENTIVA MIENTRAS AVANZA EL PROCESO
⚖️ La batalla judicial de Marius Borg está lejos de terminar.
El hijo de la princesa Mette-Marit ha dado un nuevo paso tras ser condenado por decenas de delitos, aunque una decisión clave del tribunal mantiene intacto su futuro inmediato.
Los detalles del caso siguen generando un enorme impacto en Noruega.
Marius Borg Høiby, hijo de la princesa heredera Mette-Marit de Noruega y hijastro del príncipe heredero Haakon, ha presentado oficialmente un recurso de apelación contra la sentencia que lo condenó a cuatro años de prisión por 34 de los 40 delitos por los que fue juzgado.
La decisión era esperada, ya que la defensa disponía de plazo hasta el 29 de junio para impugnar el fallo dictado por el Tribunal de Distrito de Oslo.
La condena, emitida tras uno de los procesos judiciales más mediáticos de la historia reciente de Noruega, incluye delitos de especial gravedad como dos violaciones, violencia contra una expareja, lesiones, amenazas, conducta sexualmente ofensiva, tres quebrantamientos de órdenes de alejamiento y varios delitos relacionados con estupefacientes.
Durante el juicio, Marius Borg fue absuelto de seis de los cargos inicialmente presentados por la Fiscalía.
Según confirmaron sus abogados defensores, el recurso se centra principalmente en la condena por los dos delitos de violación y en el delito de violencia doméstica.
Será ahora el sistema judicial noruego el encargado de decidir si admite a trámite la apelación y remite el caso al Tribunal de Apelación de Borgarting, con sede en Oslo, donde previsiblemente será revisado durante el próximo año.

No obstante, la apelación no modifica por el momento su situación personal.
Marius Borg permanecerá en prisión preventiva, al menos, hasta el próximo 13 de julio.
Esa fecha marcará el momento en que la Fiscalía deberá decidir si solicita una nueva prórroga de la medida cautelar mientras continúa la tramitación del procedimiento.
Los magistrados consideran que siguen existiendo motivos suficientes para mantenerlo privado de libertad.
En la resolución judicial se argumenta que persiste un riesgo real de que pueda incumplir las medidas de protección impuestas sobre una de las víctimas, conocida durante el proceso como la “mujer de Frogner”, o que puedan producirse nuevos episodios de violencia si recupera la libertad antes de que el caso quede definitivamente resuelto.
Durante la lectura de la sentencia, la defensa solicitó la puesta en libertad de su cliente, petición que fue rechazada por el tribunal.
Días después volvió a plantearse una nueva solicitud de excarcelación, pero la respuesta volvió a ser negativa.
Posteriormente, uno de sus abogados, Petar Sekulic, confirmó que esta vez no recurrirán específicamente la decisión relativa a la prisión preventiva.
Aunque el tribunal mantiene vigente el ingreso en prisión, la legislación noruega contempla la posibilidad de que, en fases posteriores del procedimiento, pueda valorarse un régimen alternativo de cumplimiento mediante vigilancia electrónica.
Sin embargo, hasta el momento no existe ninguna resolución que autorice esa medida y cualquier decisión futura dependerá exclusivamente de la evolución del proceso judicial.
Marius Borg permanece encarcelado desde el 2 de febrero de 2026, un día antes del inicio del juicio.
Desde entonces ha intentado en varias ocasiones obtener la libertad provisional, alegando entre otros motivos su deseo de acompañar a su madre, la princesa heredera Mette-Marit, cuyo estado de salud ha generado una gran preocupación pública durante los últimos meses.
La heredera al trono noruego padece fibrosis pulmonar crónica desde hace varios años, una enfermedad que ha condicionado progresivamente su actividad institucional.
Según la información difundida oficialmente por la Casa Real, recientemente fue sometida a un trasplante de pulmón como consecuencia del agravamiento de su enfermedad respiratoria.
La defensa de Marius utilizó esa situación familiar para justificar una de las solicitudes de libertad, aunque el tribunal concluyó que ese argumento no alteraba la valoración de los riesgos procesales existentes.

Mientras tanto, la Casa Real de Noruega ha mantenido la misma postura de absoluta discreción que ha caracterizado toda la investigación.
Desde el inicio del caso, ni el rey Harald V, ni la reina Sonia, ni los príncipes herederos Haakon y Mette-Marit han realizado declaraciones públicas sobre el procedimiento judicial.
Tras hacerse pública la sentencia condenatoria, el Palacio Real respondió únicamente con un escueto “Sin comentarios”, evitando valorar tanto el contenido del fallo como la decisión posterior de presentar recurso.
Esa posición institucional responde también al estatus de Marius Borg dentro de la monarquía noruega.
Aunque es hijo biológico de la princesa heredera Mette-Marit y mantiene una estrecha relación familiar con la Casa Real, nunca ha formado parte oficialmente de la Familia Real ni ha desempeñado funciones institucionales o de representación del Estado.
Desde el matrimonio de Mette-Marit con el príncipe Haakon en 2001, Marius ha permanecido siempre al margen de la actividad oficial de la Corona.
Con la presentación de la apelación, el proceso judicial entra ahora en una nueva fase.
La condena aún no es firme respecto a los delitos impugnados y será el Tribunal de Apelación el que deba revisar las cuestiones planteadas por la defensa.
Hasta que exista una resolución definitiva, el caso continuará siendo uno de los procedimientos judiciales más relevantes y seguidos por la opinión pública noruega.