Petro enfrenta a Tomás Uribe por condena de Santiago

🔥 Una frase de Gustavo Petro desató una tormenta política que sacude a Colombia.

El enfrentamiento con Tomás Uribe tras la condena contra Santiago Uribe ha reabierto viejas heridas y encendido un debate nacional que parecía imposible de evitar.

Lo que ocurrió después sorprendió incluso a los observadores más experimentados de la política colombiana.

 

 

Petro le salió al paso a crítica de Tomás Uribe tras condena de Santiago  Uribe por paramilitarismo: “No me confunda con su tío” - Infobae

 

La reciente condena contra Santiago Uribe Vélez volvió a colocar en el centro del debate nacional uno de los capítulos más sensibles y controvertidos de la historia reciente de Colombia.

La decisión judicial no solo tuvo repercusiones en el ámbito jurídico, sino que provocó un intenso enfrentamiento político entre el presidente de la República, Gustavo Petro, y Tomás Uribe Moreno, hijo del expresidente Álvaro Uribe Vélez.

La controversia comenzó poco después de conocerse la ratificación de la sentencia contra Santiago Uribe, señalado por la justicia como responsable de la creación y dirección del grupo paramilitar conocido como Los 12 Apóstoles, organización que operó en el norte de Antioquia durante las décadas de los años ochenta y noventa.

A través de la red social X, Tomás Uribe reaccionó a la decisión judicial calificando a su tío como un “preso político” y cuestionando el trato que, según él, reciben otras figuras de la vida pública colombiana vinculadas a antiguos conflictos armados.

“Mancuso, Petro, Cepeda, Timochenko, todos libres”, escribió Tomás Uribe en un mensaje que rápidamente generó miles de reacciones y abrió una nueva confrontación política.

 

 

Petro respondió a Tomás Uribe tras condena de Santiago Uribe y reabrió  debate sobre paramilitarismo en Antioquia @petrogustavo @tomasuribeEco

 

 

La respuesta del presidente Gustavo Petro no tardó en llegar.

En un extenso pronunciamiento, el mandatario rechazó cualquier comparación entre su trayectoria política y los hechos atribuidos a Santiago Uribe.

Su frase más contundente fue también la más comentada: “No me confunda con su tío”.

El jefe de Estado sostuvo que la comparación planteada por Tomás Uribe desconoce las diferencias entre quienes participaron en procesos políticos y quienes han sido condenados por promover estructuras criminales responsables de graves violaciones de derechos humanos.

Durante su respuesta, Petro recordó denuncias realizadas por él mismo en el Congreso de la República años atrás, cuando expuso públicamente información relacionada con la actuación de Los 12 Apóstoles en municipios del norte antioqueño.

Según el mandatario, dichas denuncias buscaban alertar sobre la existencia de una estructura armada ilegal que operaba bajo el argumento de combatir a la guerrilla, pero que terminó dejando un amplio historial de violencia contra la población civil.

El presidente también aprovechó la ocasión para reiterar que su gobierno garantiza plenamente los derechos y la seguridad del expresidente Álvaro Uribe Vélez.

En ese sentido afirmó que, pese a las profundas diferencias políticas que mantiene con el exmandatario, no existe intención alguna de perseguirlo políticamente.

“Jamás permitiría su extradición”, señaló Petro al referirse al expresidente, una afirmación que llamó la atención por producirse en medio de uno de los momentos de mayor tensión entre ambos sectores políticos.

 

 

Petro se enfrenta a Tomás Uribe tras ratificación de condena contra su tío Santiago  Uribe

 

 

Sin embargo, el mandatario también lanzó una advertencia que se convirtió rápidamente en tendencia nacional.

“Los métodos de Santiago Uribe Vélez no se deben repetir más en Colombia”, manifestó, insistiendo en la necesidad de impedir que las dinámicas asociadas al paramilitarismo vuelvan a formar parte de la realidad política y social del país.

Mientras tanto, desde el entorno de Santiago Uribe se mantiene la defensa de su inocencia.

El abogado Jaime Granados, encargado de representar al condenado, anunció que continuará utilizando todos los mecanismos legales disponibles para intentar revertir la decisión judicial.

La defensa sostiene que existen elementos probatorios que no fueron valorados adecuadamente durante el proceso y considera que aún existen vías jurídicas para seguir controvirtiendo la sentencia.

No obstante, la decisión de la Corte Suprema representa hasta ahora uno de los fallos más significativos relacionados con estructuras paramilitares vinculadas a figuras de alto perfil político.

Más allá de las implicaciones judiciales, el enfrentamiento entre Petro y Tomás Uribe ha puesto nuevamente sobre la mesa un debate que continúa dividiendo a la sociedad colombiana: la memoria histórica del conflicto armado y la responsabilidad de distintos actores en los años más violentos del país.

Para algunos sectores, la condena representa un avance en la lucha contra la impunidad y un reconocimiento a las víctimas que durante décadas reclamaron justicia.

Para otros, el caso sigue siendo objeto de controversia y genera interrogantes sobre las motivaciones políticas que rodean determinados procesos judiciales.

Lo cierto es que la confrontación entre el presidente de la República y la familia Uribe demuestra que las heridas dejadas por el conflicto armado continúan abiertas.

A más de tres décadas de los hechos investigados, la discusión sobre el paramilitarismo, la verdad histórica y la responsabilidad política sigue ocupando un lugar central en la agenda pública colombiana.