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Trabajar en La Mareta, el servicio de limpieza del palacio que Hussein de Jordania le regaló al rey Juan Carlos

Trabajar en La Mareta, el servicio de limpieza del palacio que Hussein de Jordania le regaló al rey Juan Carlos: “Las tareas incluyen la limpieza y desinfección de la sauna, el fregado del lago y de la piscina de invitados o el rastrillado de gravilla en el helipuerto”

🏝️ Detrás de la tranquilidad que transmite una de las residencias más exclusivas del Estado se esconde un enorme trabajo diario.

Las tareas de mantenimiento de La Mareta han salido a la luz y revelan detalles que muy pocos conocían… 👀

 

 

Felipe y Letizia La Mareta

 

 

Frente al océano Atlántico, en el municipio lanzaroteño de Teguise, se encuentra La Mareta, una de las residencias oficiales más discretas y exclusivas vinculadas al Estado español.

Alejada del foco mediático que cada verano rodea al Palacio de Marivent, esta finca ha sido durante décadas un lugar de descanso para distintas autoridades y ha pasado de ser utilizada por la Familia Real a convertirse en un espacio destinado a la representación institucional y al uso de los presidentes del Gobierno.

Su historia comenzó a finales de la década de 1970, cuando el rey Hussein de Jordania impulsó la construcción del complejo como residencia privada en Lanzarote.

Aunque el monarca nunca llegó a alojarse en la propiedad, sí lo hizo parte de su familia.

En 1989, Hussein decidió regalar la finca al rey Juan Carlos I, un gesto que convirtió La Mareta en patrimonio al servicio de la Jefatura del Estado tras su incorporación a Patrimonio Nacional.

 

La Mareta

 

El complejo fue concebido con la participación del artista y arquitecto lanzaroteño César Manrique, cuya influencia quedó reflejada en una arquitectura perfectamente integrada en el paisaje volcánico de la isla.

Paredes blancas, espacios abiertos, jardines y una estética inspirada en la tradición canaria convierten la residencia en uno de los enclaves más singulares del archipiélago.

Durante los años en que Juan Carlos I ocupó el trono, La Mareta fue utilizada en distintas ocasiones por la Familia Real.

Felipe VI y la reina Letizia, cuando aún eran príncipes de Asturias, disfrutaron de estancias en este enclave junto a la princesa Leonor y la infanta Sofía, que también conocieron la residencia durante su infancia.

Aquella etapa concluyó tras la abdicación de Juan Carlos I.

 

 

Felipe y Letizia La Mareta

 

 

En diciembre de 2015, Felipe VI decidió destinar La Mareta a un nuevo uso institucional.

Desde entonces, la residencia quedó al servicio de la promoción de los intereses turísticos de España y de actividades relacionadas con las relaciones bilaterales y multilaterales en materia turística, manteniendo su carácter de residencia oficial.

Con el paso de los años, diferentes presidentes del Gobierno han utilizado este enclave.

José María Aznar fue el primero en alojarse allí en 1997 durante un viaje institucional a Canarias.

Posteriormente también lo hizo José Luis Rodríguez Zapatero.

Desde 2018, Pedro Sánchez ha convertido La Mareta en el lugar elegido para disfrutar de algunos periodos de descanso junto a su familia durante las vacaciones estivales.

Sin embargo, mantener una propiedad de estas dimensiones supone un trabajo constante y altamente especializado.

La residencia cuenta con una superficie construida de aproximadamente 2.

743 metros cuadrados, además de amplias zonas exteriores que requieren atención permanente para conservar el complejo en perfectas condiciones.

Las labores de mantenimiento no se limitan a la limpieza habitual de habitaciones o salones.

Según las condiciones establecidas para este servicio, el personal encargado debe ocuparse de numerosas instalaciones distribuidas por toda la finca, incluyendo jardines interiores, instalaciones deportivas, gimnasio, bungalós destinados a invitados y personal de servicio, piscinas, zonas de recreo e incluso el helipuerto.

 

 

Begoña Gómez y Pedro Sánchez

 

 

Entre las tareas más llamativas figuran la limpieza y desinfección de la sauna, la limpieza de los aparatos del gimnasio y sus accesorios, así como el fregado del lago ornamental y de la piscina destinada a los invitados.

Cada uno de estos espacios requiere procedimientos específicos y una frecuencia de mantenimiento adaptada a sus características.

El cuidado de las zonas exteriores también forma parte del trabajo cotidiano.

La conservación de jardines, caminos y superficies exige actuaciones continuas para mantener la imagen de una residencia preparada para recibir a autoridades nacionales e internacionales.

Incluso el helipuerto requiere intervenciones periódicas, entre ellas el rastrillado de la gravilla para garantizar que permanezca en condiciones adecuadas de uso.

La Mareta destaca igualmente por su configuración arquitectónica.

El recinto está formado por una vivienda principal y diez bungalós de una y dos plantas distribuidos entre jardines y espacios abiertos.

La residencia principal dispone de dos dormitorios, piscina privada y varias terrazas con vistas directas al Atlántico, mientras que el resto de edificaciones permiten alojar a invitados, personal de apoyo y equipos de seguridad cuando la actividad institucional lo requiere.

 

La Mareta

 

 

La combinación entre naturaleza, privacidad y diseño ha convertido este enclave en uno de los lugares más exclusivos del patrimonio estatal.

Su ubicación, alejada de los principales núcleos turísticos y perfectamente integrada en el paisaje volcánico de Lanzarote, ofrece un entorno de gran tranquilidad que durante décadas ha servido como residencia de descanso para distintas personalidades.

No obstante, algunas informaciones recientes han generado debate sobre el uso actual de La Mareta y los recursos destinados a su conservación.

En cualquier caso, las valoraciones sobre la conveniencia de ese uso pertenecen al ámbito del debate político y no alteran el carácter oficial de la residencia ni las obligaciones de mantenimiento derivadas de su condición de inmueble gestionado por el Estado.

Cualquier afirmación adicional sobre posibles cambios en su utilización futura o sobre nuevas actuaciones administrativas no puede considerarse confirmada mientras no exista información oficial al respecto.

Descargo de responsabilidad: Este contenido puede haber sido creado por IA con fines de entretenimiento.

Cualquier parecido con personas, eventos o lugares reales es pura coincidencia.

 

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