España legaliza a más de 500.000 inmigrantes: una apuesta económica y social de Sánchez

El gobierno de España, liderado por el presidente Pedro Sánchez, ha aprobado un decreto real histórico que otorgará estatus legal a más de 500.000 inmigrantes en situación irregular. La medida, que entrará en vigor sin necesidad de aprobación parlamentaria, se posiciona como uno de los pilares más ambiciosos de su agenda progresista.

El objetivo principal del decreto es claro: aprovechar el potencial económico de la migración en un país que enfrenta un envejecimiento poblacional creciente y una necesidad urgente de mantener en funcionamiento sectores clave como la sanidad, los servicios públicos y el mercado laboral.

 

España legaliza a medio millón de migrantes para frenar la exclusión y el  trabajo informal – Página|12

Para acceder a este beneficio, los solicitantes deberán demostrar que han residido en España al menos cinco meses antes del 1 de enero de este año, además de contar con prueba de empleo o vínculos familiares en el país. Quedarán excluidas las personas con antecedentes penales.

Aquellos que cumplan los requisitos podrán obtener permiso de residencia y trabajo, número de seguridad social y acceso al sistema sanitario.

El permiso inicial tendrá una duración de un año, tras el cual los beneficiarios podrán integrarse progresivamente en el sistema legal migratorio español.

La decisión ha sido bien recibida por diversos sectores. La Iglesia Católica ha expresado su apoyo, destacando el enfoque humanitario de la medida. Asimismo, comunidades inmigrantes, como la de Bangladesh en Barcelona, han celebrado lo que consideran una oportunidad para salir de la precariedad y construir una vida digna.

España legaliza a hasta 500 000 inmigrantes indocumentados, lo que ha  desatado una fuerte reacción

 

Sin embargo, la iniciativa también ha generado controversia. El Partido Popular, principal fuerza de centro-derecha, ha anunciado que impugnará el decreto ante los tribunales, cuestionando tanto su legalidad como su impacto político.

 

A pesar de las críticas, el gobierno defiende que la regularización permitirá reducir la economía sumergida, aumentar la recaudación fiscal y mejorar el control institucional sobre una población que ya forma parte activa de la economía. Actualmente, se estima que cerca de 840.000 inmigrantes trabajan sin documentación en España, lo que representa un desafío tanto económico como social.

Actualmente, España cuenta con una población de alrededor de 50 millones de personas, de las cuales cerca de 10 millones nacieron en el extranjero. Se estima que unos 840.000 inmigrantes trabajan sin documentación, lo que refuerza el argumento del gobierno sobre la necesidad de regularizar esta situación.

En un contexto europeo marcado por el debate migratorio, la decisión de España podría convertirse en un referente o punto de fricción, dependiendo de sus resultados en los próximos años