At least 66 killed in military plane crash in Colombia, head of armed forces says

Colombia vive horas de profundo dolor tras el accidente de un avión militar ocurrido en el departamento de Putumayo, una tragedia que dejó al menos 66 personas muertas y decenas de heridos luego de que la aeronave se precipitara pocos minutos después de despegar desde el municipio de Puerto Leguízamo, en el sur del país.

La aeronave, un Hércules C-130 utilizado para transporte militar, llevaba a bordo 128 personas, entre ellas miembros del Ejército colombiano, tripulación aérea y personal de la Policía Nacional.

El siniestro ocurrió el lunes y rápidamente provocó una movilización masiva de equipos de rescate, fuerzas militares y habitantes de la zona que intentaron ayudar a los sobrevivientes en medio de escenas de desesperación y fuego.

La noticia generó conmoción nacional debido al alto número de víctimas y a las impactantes imágenes que comenzaron a circular en redes sociales y medios de comunicación pocas horas después del accidente.

Videos grabados por residentes mostraban una enorme nube negra elevándose sobre la selva amazónica mientras soldados y civiles corrían hacia el lugar donde cayó el avión.

El comandante de las Fuerzas Militares de Colombia, Hugo Alejandro López Barreto, confirmó el fallecimiento de al menos 66 integrantes de las fuerzas armadas y señaló que cuatro militares continúan desaparecidos.

“Lamentablemente, como consecuencia de este trágico accidente, 66 de nuestros militares murieron”, declaró el alto oficial durante una rueda de prensa en la que también explicó que todavía continúan las labores de búsqueda y rescate en la zona.

Según la información entregada por las autoridades, 57 personas lograron ser evacuadas con vida, muchas de ellas con heridas de gravedad.

At least 66 dead after military plane crashes in Colombia | World News | Sky News

Los sobrevivientes fueron atendidos inicialmente en los pequeños centros médicos de Puerto Leguízamo antes de ser trasladados en aviones hacia hospitales de Bogotá y otras ciudades con mayor capacidad de atención.

El municipio de Puerto Leguízamo, ubicado en el departamento de Putumayo y cercano a las fronteras con Ecuador y Perú, enfrenta limitaciones importantes en infraestructura hospitalaria, lo que obligó a activar rápidamente un operativo aéreo de emergencia para evacuar a los heridos.

El vicealcalde de Puerto Leguízamo, Carlos Claros, agradeció públicamente la reacción de los habitantes del municipio, quienes acudieron de inmediato al lugar del accidente para ayudar a rescatar víctimas y controlar las llamas.

“Quiero agradecer a la gente de Puerto Leguízamo que salió a ayudar a las víctimas de este accidente”, expresó el funcionario en declaraciones a medios colombianos.

Las escenas posteriores al impacto reflejaron el caos vivido en la zona.

Algunos videos compartidos por medios nacionales mostraban motocicletas conducidas por habitantes locales trasladando soldados heridos desde el sitio del accidente hacia los centros médicos del municipio.

Otros residentes intentaban apagar el incendio que consumía parte de la aeronave en medio de un terreno rodeado por vegetación densa.

El comandante de la Fuerza Aérea Colombiana, Carlos Fernando Silva, explicó que hasta el momento no existen conclusiones definitivas sobre las causas del accidente.

Sin embargo, confirmó que la aeronave presentó un problema técnico poco después del despegue y cayó aproximadamente a dos kilómetros del aeropuerto de Puerto Leguízamo.

At least 34 killed, dozens hurt in Colombian military plane crash after takeoff

“Sabemos que el avión tuvo una falla y cayó poco después de despegar”, señaló Silva, quien también informó que se enviaron aeronaves médicas con decenas de camas disponibles para trasladar a los heridos hacia hospitales especializados.

Uno de los puntos que más preocupación generó inicialmente fue la posibilidad de un ataque armado.

Putumayo es una región donde operan grupos armados ilegales, incluidos disidentes de las antiguas FARC y organizaciones vinculadas al narcotráfico.

Debido a ese contexto, surgieron rápidamente rumores sobre un posible atentado contra la aeronave militar.

No obstante, tanto el comandante de las Fuerzas Militares como el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, descartaron preliminarmente indicios de un ataque.

“Hasta el momento no tenemos información ni señales que indiquen que se trató de una acción de grupos armados ilegales”, afirmó López Barreto.

El ministro Sánchez calificó el accidente como un hecho “profundamente doloroso para el país” y expresó solidaridad con las familias de las víctimas.

También aseguró que las autoridades continuarán investigando hasta esclarecer completamente las causas del siniestro.

La tragedia reabrió además el debate sobre el estado de los equipos militares utilizados por las fuerzas armadas colombianas.

El presidente Gustavo Petro aprovechó el accidente para insistir en la necesidad de modernizar la infraestructura militar y renovar parte de la flota aérea utilizada por el Estado.

Petro aseguró que durante años ha intentado impulsar cambios relacionados con mantenimiento y modernización de aeronaves, pero señaló que esos esfuerzos han encontrado obstáculos administrativos y burocráticos dentro de las instituciones.

At least 66 killed in military plane crash in Colombia, head of armed forces says : NPR

“Si funcionarios civiles o militares no están a la altura del desafío, deben ser removidos”, afirmó el mandatario colombiano en un mensaje publicado en redes sociales.

Sin embargo, las declaraciones del presidente también provocaron críticas desde sectores opositores, que responsabilizan al actual gobierno de haber reducido presupuestos y horas de vuelo para las fuerzas militares, situación que según algunos analistas podría afectar el entrenamiento y experiencia de las tripulaciones.

El accidente también despertó preguntas sobre las condiciones técnicas del avión siniestrado.

Expertos en aviación militar recordaron que el Hércules C-130 accidentado había sido entregado por Estados Unidos a Colombia en 2020 y que posteriormente pasó por un proceso completo de mantenimiento y revisión técnica.

El analista militar y experto en aviación Erich Saumeth señaló que la aeronave había recibido una inspección profunda pocos años atrás, incluyendo revisión de motores y reemplazo de componentes clave.

“No creo que este avión haya caído por falta de piezas en buen estado”, explicó Saumeth.

Según indicó, las investigaciones deberán determinar por qué los motores de la aeronave fallaron tan rápidamente después del despegue.

Mientras avanzan las investigaciones, el país permanece impactado por una de las tragedias aéreas militares más graves de los últimos años.

En distintas ciudades de Colombia comenzaron a aparecer mensajes de solidaridad hacia las familias de las víctimas y homenajes para los soldados fallecidos.

La tragedia también vuelve a poner en evidencia las difíciles condiciones en las que operan las fuerzas militares en regiones apartadas del país, especialmente en zonas selváticas y fronterizas donde las operaciones aéreas son fundamentales para el transporte de tropas y suministros.

En Putumayo, una región históricamente golpeada por el conflicto armado, el narcotráfico y el abandono estatal, el accidente dejó una profunda sensación de dolor entre la población.

Muchos habitantes participaron directamente en las labores de rescate y presenciaron escenas que, según relataron algunos testigos, serán difíciles de olvidar.

Por ahora, las autoridades continúan recuperando cuerpos, atendiendo a los heridos y tratando de esclarecer exactamente qué ocurrió en los minutos posteriores al despegue del avión militar.

Mientras Colombia intenta asimilar la magnitud de la tragedia, cientos de familias esperan respuestas en medio del duelo y la incertidumbre.

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