Las autoridades federales y estatales capturaron en Yautepec a Rodolfo “N”, alias “Don Ramón”, líder del grupo criminal “Los Linos” y principal operador de la Familia Michoacana en Morelos tras un operativo que dejó un sicario muerto y dos policías heridos

 

thumbnail

 

La madrugada de este 6 de mayo de 2026, el municipio de Yautepec, Morelos, dejó de ser la postal colonial que atrae a los turistas para convertirse en el escenario de una de las operaciones tácticas más contundentes de los últimos años.

En un despliegue masivo que unió a cinco corporaciones federales y estatales, las autoridades lograron la captura de Rodolfo “N”, alias “Don Ramón”, el líder absoluto de la organización criminal “Los Linos”, quien durante siete años transformó la zona centro de México en un complejo industrial del narcotráfico y el terror.

El operativo, coordinado por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) bajo la supervisión estratégica de Omar García Harfuch, no fue una victoria limpia.

El estruendo de las armas largas rompió el silencio del alba cuando un comando de sicarios intentó repeler la incursión oficial.

El saldo refleja la ferocidad del encuentro: un delincuente abatido, cinco detenidos y dos policías federales heridos, uno de los cuales lucha por su vida tras entrar a quirófano con pronóstico reservado.

 

Podcast IA - Cae “Don Ramón”, líder de Los Linos en Morelos: operativo dejó  dos agentes de la SSPC lesionados y un criminal abatido

 

“Don Ramón” no era el típico capo mediático que se escondía en la inaccesibilidad de la sierra.

Por el contrario, Rodolfo “N” operaba bajo una lógica de control territorial absoluto en Jiutepec y Yautepec, viviendo entre la población, comiendo en sus restaurantes y enviando a sus hijos a las mismas escuelas que sus víctimas.

Esta cercanía no era amabilidad, sino una herramienta de intimidación: él conocía los nombres, las rutinas y los miedos de cada comerciante al que extorsionaba personalmente.

Sin embargo, el verdadero poder de “Don Ramón” residía en su capacidad logística.

“Los Linos” funcionaban como una corporación multinacional del crimen.

Su “división de exportación” enviaba toneladas de cristal (metanfetamina) a plazas estratégicas en Estados Unidos como San Antonio, El Paso, Atlanta y Carolina del Norte.

Según datos oficiales del Gobierno de Morelos, el narcolaboratorio desmantelado en la zona agreste de Yautepec tenía una capacidad de producción de una tonelada de cristal al mes, generando ganancias estimadas en 300 millones de pesos mensuales.

 

CAE 'DON RAMÓN', PRESUNTO LÍDER DE LOS LINOS, TRAS OPERATIVO EN MORELOS

 

La longevidad de esta estructura criminal, que operó impunemente durante siete años, levanta sospechas inevitables sobre la complicidad institucional de administraciones pasadas.

Resulta inverosímil que un complejo industrial que vertía desechos tóxicos directamente a los mantos acuíferos y movía cargamentos millonarios pasara desapercibido.

Con la nueva administración y la prioridad estatal otorgada a Morelos, en apenas nueve meses se han localizado tres laboratorios de gran escala, mientras que en el septenio anterior la cifra fue nula.

El camino hacia la captura de hoy está pavimentado con sangre de funcionarios honestos.

En enero de este año, dos agentes ministeriales de la Fiscalía de Morelos fueron emboscados y acribillados en Jiutepec mientras investigaban las rutas de suministro de precursores químicos de “Los Linos”.

Aquel ataque, atribuido a Eric Marcial, alias “El Pompi” —segundo al mando ya detenido—, fue el catalizador para que el Estado mexicano movilizara toda su maquinaria de inteligencia.

En el cateo realizado hoy, los peritos aseguraron un arsenal compuesto por cuatro armas largas, cinco cortas y una pieza de evidencia que podría hacer temblar los cimientos de la política local: 24 teléfonos celulares.

Estos dispositivos, descritos por expertos como “el cerebro operativo de la red”, contienen presumiblemente los contactos de distribuidores, socios comerciales y, lo más importante, de las autoridades que brindaron protección a la banda.

 

Cae “Don Ramón”, líder de “Los Linos”, tras operativo federal en cerros de  Morelos

 

La captura de Rodolfo “N” también marca un golpe seco a la alianza que “Los Linos” mantenían con la Familia Michoacana.

Esta sociedad de conveniencia, donde los locales ponían el territorio y los michoacanos el músculo, se fracturó a finales de 2024 en una purga interna que dejó nueve ejecutados en Jiutepec, bajo el mensaje de que “la plaza no se comparte”.

A pesar del júbilo oficial, la caída de una cabeza tan dominante como la de “Don Ramón” abre un flanco de incertidumbre para los habitantes de Morelos.

La historia criminal de México sugiere que estos vacíos de poder suelen resolverse con una guerra de sucesión violenta.

El reto para el gobierno actual no termina con las esposas puestas en las muñecas de Rodolfo “N”; el verdadero desafío comienza ahora: evitar que los fragmentos de “Los Linos” inicien una nueva espiral de sangre por el control de los laboratorios y las rutas hacia el norte.

Hoy, un comerciante en Yautepec podrá dormir con una ligera sensación de alivio, sabiendo que el hombre que le cobraba “piso” está bajo custodia.

No obstante, la sombra de los 2,073 millones de pesos que el Estado perdió en afectación económica por este solo laboratorio y el daño ambiental irreversible en los suelos de Morelos recuerdan que la justicia, aunque llegue, a veces lo hace cargando una factura demasiado alta.

La coordinación federal ha dado un primer paso fundamental, pero la limpieza de las corporaciones infiltradas es el único camino para que el arresto de “Don Ramón” no sea solo un cambio de nombre en el organigrama del horror.

 

Cae 'Don Ramón': el violento operativo en Morelos que descabezó a la célula  de 'Los Linos'