La narrativa del diluvio tiene versiones tanto en la mitología sumeria, con Suis Sudra/Utnapishtim, como en la Biblia, con Noé, mostrando sorprendentes similitudes en la construcción de un arca y la preservación de la vida.

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La historia del diluvio universal es una de las narrativas más fascinantes que ha perdurado a lo largo de los siglos, capturando la imaginación de generaciones en diversas culturas.

En la mitología sumeria, el relato del diluvio se narra en el poema de Gilgamesh, que data de aproximadamente mil años antes de la versión bíblica de Noé.

En este poema, un personaje llamado Utnapishtim, conocido como Suis Sudra, recibe la advertencia de los dioses para construir una gran embarcación que preservaría a todas las especies del mundo de la inminente inundación.

Esta narrativa sumeria presenta sorprendentes similitudes con la historia bíblica, donde Dios también decide purgar la tierra de la maldad humana enviando un diluvio.

Los dioses sumerios, al igual que el Dios de la Biblia, envían el diluvio como un castigo.

Suis Sudra es advertido por el dios Enki, quien le instruye sobre cómo construir su arca.

La versión más antigua del relato sumerio se remonta al siglo I a.C., y se encontró en una tablilla en Nippur.

Por otro lado, el Génesis, que narra la historia de Noé, fue escrito entre los siglos V y X a.C., lo que implica que la narrativa sumeria precede a la hebrea por un considerable margen de tiempo.

Ambas historias comparten elementos clave: la construcción de una embarcación para salvar a un selecto grupo de seres vivos, la duración del diluvio y la posterior promesa divina de no volver a inundar la tierra.

Sin embargo, también existen diferencias notables.

 

Copió la Biblia el relato del diluvio?

 

En la versión sumeria, el diluvio es enviado para reducir la superpoblación, mientras que en la narración bíblica, es una respuesta a la maldad generalizada de la humanidad.

Además, las dimensiones y características de las embarcaciones difieren; el arca de Noé es rectangular y tiene tres cubiertas, mientras que la de Utnapishtim es circular y posee una o dos cubiertas.

La historia de Noé, como se relata en la Biblia, comienza con Dios observando la corrupción de la humanidad y decidiendo eliminarla.

Noé es el único considerado justo y recibe instrucciones detalladas sobre cómo construir el arca y qué animales llevar.

Después de un diluvio que dura 40 días y 40 noches, el arca se detiene en el Monte Ararat, donde Noé envía una paloma para buscar tierra seca.

Este relato resuena con la narración sumeria, donde Suis Sudra también sacrifica animales después del diluvio y se postra ante los dioses.

El interés por las similitudes entre estas narrativas ha llevado a muchos investigadores a explorar sus orígenes.

Algunos eruditos sugieren que la historia de Noé podría haber sido influenciada por relatos sumerios, aunque no hay consenso sobre si el relato hebreo es una adaptación directa de uno sumerio o si ambos relatos comparten una raíz común en la tradición oral.

La epopeya de Gilgamesh, que incluye la historia del diluvio, se considera una de las obras literarias más antiguas y ha influido en muchas culturas posteriores.

 

El Arca de Noé y el mito sumerio de Utnapishtim - SobreHistoria.com

 

A lo largo de la historia, diversas figuras han intentado localizar el Arca de Noé.

Un ejemplo notable es John Joseph Nory, quien afirmó haber encontrado el arca en 1887 en el Monte Ararat.

Sin embargo, su declaración fue recibida con escepticismo, y su salud mental fue cuestionada tras incidentes posteriores.

En 1982, el astronauta James Irwin, quien había pisado la luna, también realizó una expedición en busca del arca, motivado por una experiencia religiosa durante su misión.

El diluvio universal ha trascendido fronteras culturales y temporales, convirtiéndose en un símbolo de renovación y juicio divino.

Aunque la veracidad histórica de estas narrativas es objeto de debate, su impacto en la literatura, la religión y la cultura popular es innegable.

La historia de Noé y su arca no solo refleja las preocupaciones de una civilización antigua sobre la moralidad y la justicia, sino que también plantea preguntas sobre la naturaleza de la fe y la interpretación de relatos sagrados.

La fascinación por el Arca de Noé y su posible origen sumerio continúa siendo un tema de estudio y discusión.

A medida que la arqueología avanza y se descubren nuevos hallazgos, la búsqueda de respuestas sobre la conexión entre estas antiguas narrativas sigue viva.

En última instancia, la historia del diluvio, ya sea a través de la lente sumeria o bíblica, permanece como un testimonio de la rica herencia cultural de la humanidad y su constante búsqueda de significado en un mundo lleno de misterios.

 

El Arca de Noé y la Epopeya de Gilgamesh: los dos relatos que hablan de un  diluvio universal