Jadash Abel Alvarado Taipe, un joven cajero de 21 años, fue detenido en San Martín de Porres tras ser acusado de filtrar información privilegiada a la banda criminal “Los Dateros de Lima Norte” para facilitar el robo de 25,000 soles a una cliente en Los Olivos

 

thumbnail

 

La tarde del 8 de enero parecía un turno ordinario en la agencia del banco MiBanco en el distrito de Los Olivos, Perú.

Sin embargo, detrás de la pulcritud del uniforme y la sonrisa protocolaria de Jadash Abel Alvarado Taipe, un joven cajero de apenas 21 años, se tejía una red de traición que terminaría en un violento asalto.

Mientras una cliente se acercaba a la ventanilla cuatro para retirar un préstamo de 25,000 soles, Alvarado Taipe no solo contaba billetes; según la investigación de la Dirección de Investigación Criminal (DIRINCRI), estaba perfilando a su próxima víctima para entregársela en bandeja de plata a una peligrosa banda de “marcas”.

El seguimiento minucioso de las cámaras de seguridad revela una coreografía siniestra.

En la sala de espera, sentado como un cliente más, se encontraba Abel Vivanco Córdoba, un sujeto con un extenso prontuario criminal señalado como pieza clave de “Los Dateros de Lima Norte”.

La sincronía era perfecta: cada vez que la mujer se levantaba hacia la caja, Vivanco Córdoba replicaba sus movimientos, lanzando miradas furtivas y manipulando su teléfono con nerviosismo.

La policía sostiene que, desde su puesto de trabajo, Alvarado Taipe lanzaba las señales definitivas.

Durante la transacción, el cajero habría excedido sus funciones con preguntas inusuales que hoy son la base de la acusación fiscal.

“¿Ha venido sola o está acompañada?”, “donde va a guardar la plata?”, fueron algunas de las interrogantes que plantó el empleado para medir la vulnerabilidad de la mujer.

Al recibir los 25,000 soles, la víctima abandonó la entidad sin sospechar que Alvarado Taipe y Vivanco Córdoba ya habían sellado su destino.

Apenas unos metros después de salir del banco, un automóvil rojo interceptó a la mujer.

Tres delincuentes con pasamontañas bajaron del vehículo y, ante la resistencia de la víctima, la arrojaron al suelo con brutalidad para arrebatarle el sobre con el dinero.

 

Los Olivos: joven cajero de banco es detenido por ser el 'datero' de marcas

 

La captura de Alvarado Taipe no se hizo esperar.

En un operativo ejecutado a las 4:00 de la madrugada en su vivienda de San Martín de Porres, agentes de la DIRINCRI irrumpieron tras una orden de allanamiento y descerraje.

El joven, que en redes sociales se proyectaba como un deportista ejemplar practicante de taekwondo y un profesional recién graduado en 2020, intentó resistirse inicialmente.

“Deja tu celular. ¿Cuál es su nombre completo?”, ordenó un oficial mientras reducía al sospechoso frente a la mirada incrédula de sus padres.

En el interrogatorio preliminar, el cajero intentó justificar sus insistentes preguntas a la cliente apelando a una supuesta preocupación por su seguridad.

“Yo le pregunté si iba a venir sola o está acompañada porque la señora se veía como que con miedo… yo por tema de seguridad dije si iba a retirar en soles y aparte iba a retirar en dólares un monto fuerte”, declaró Alvarado Taipe con voz trémula.

Sin embargo, para la Tercera Fiscalía de Crimen Organizado, estas preguntas no eran más que un método para confirmar a sus cómplices que el “objetivo” estaba listo y desprotegido.

La modalidad detectada por la policía peruana revela una evolución alarmante en el crimen organizado, donde los delincuentes ya no solo vigilan desde fuera, sino que captan a empleados bancarios para obtener información privilegiada.

Un jefe policial a cargo de la investigación detalló la gravedad del asunto: “Esta banda ha perfilado su hecho delictivo ya con algunos trabajadores del banco.

Es utilizado para dar la información de qué persona saca dinero en una transacción económica y, sospechosamente, él le hace algunas preguntas para poder saber realmente si ha venido sola”.

 

Detienen a cajero de banco sindicado de filtrar datos de clientes a banda  criminal | LP

 

Por su parte, el cómplice externo, Abel Vivanco Córdoba, cuenta con un historial delictivo que recorre el país.

En junio de 2023 fue detenido en Juliaca vinculado a “Los Injertos de San Juan de Lurigancho”, y en mayo del mismo año cayó nuevamente en Lima por utilizar vehículos con placas adulteradas para asaltar empresarios.

Tras este nuevo golpe en Los Olivos, Vivanco fue enviado al penal de Huaral, mientras que a Alvarado Taipe se le dictaron siete días de detención preliminar bajo cargos de robo agravado.

Las autoridades han sido enfáticas en advertir a la ciudadanía sobre estos “enemigos internos”.

El artículo 97a del Código Penal peruano establece sanciones de entre 6 a 10 años de prisión efectiva para quienes utilicen medios de comunicación para filtrar información que facilite estos delitos.

“El cajero solamente tiene que pagar y dar el dinero. Si pide información de qué va a hacer con el dinero o si ha venido solo, no den ninguna información. Es un trabajo mecánico de entrega”, advirtieron expertos en seguridad bancaria tras la captura.

Este caso ha conmocionado a la opinión pública por la dualidad del protagonista: un joven que parecía tener un futuro brillante en el sistema financiero, pero que habría sucumbido a la tentación de la criminalidad organizada.

Mientras las investigaciones continúan para determinar si existen más trabajadores implicados, la captura de Jadash Alvarado Taipe queda como una advertencia implacable de la DIRINCRI:

la tecnología y la inteligencia policial están un paso por delante de aquellos que pretenden traicionar la confianza de los ciudadanos desde detrás de una ventanilla bancaria.

 

A combazos! Capturan a trabajador de banco que...