David Santiago Rentería fue ejecutado mediante inyección letal en Texas tras pasar más de dos décadas en el corredor de la muerte por el secuestro y asesinato de Alexandra Flores, una niña de cinco años captada por cámaras de seguridad en un Walmart de El Paso en 2001

 

thumbnail

 

El reloj marcaba las 5:15 de la tarde de aquel domingo 18 de noviembre de 2001 cuando la inocencia se desvaneció en el pasillo de juguetes de un Walmart en Alameda Avenue, El Paso.

Alexandra Flores, una niña de apenas cinco años conocida por su risa contagiosa y su personalidad traviesa, caminaba de la mano de un hombre que no era su padre.

Las cámaras de seguridad capturaron ese instante preciso: la última vez que “la bebé” de la familia Flores fue vista con vida.

Afuera, el frío de Texas empezaba a calar; adentro, una familia compraba regalos de Navidad sin saber que su mundo estaba a punto de colapsar bajo el peso de una tragedia que tardaría más de dos décadas en encontrar un cierre definitivo.

El hallazgo, ocurrido a la mañana siguiente en un callejón a 25 kilómetros de la tienda, fue una escena que persiguió a los investigadores durante años.

El cuerpo de Alexandra, desnudo y parcialmente quemado, presentaba signos de una violencia incalificable.

El médico forense fue contundente durante el juicio al describir el ensañamiento: “Tenía más hemorragias de las que he visto en muchos casos de estrangulamiento”.

La pequeña había sido golpeada brutalmente en el cráneo antes de ser asfixiada manualmente.

David Santiago Rentería, un ofensor sexual registrado que entonces tenía 31 años, se convirtió en el nombre del horror cuando una huella palmar latente en la bolsa de plástico que cubría la cabeza de la niña lo vinculó directamente con el crimen.

 

Ejecución de David Santiago Rentería por asesinato de la niña Alexandra  Flores, de 5 años, en El Paso, Texas | Univision San Antonio KWEX |  Univision

 

A pesar de la abrumadora evidencia científica —ADN de la menor en su camioneta y restos de naranjas en el estómago de Alexandra que coincidían con las que Rentería había comprado ese día—, el acusado mantuvo una versión que mantuvo en vilo al sistema judicial por veinte años.

Rentería alegó que miembros de la pandilla “Barrio Azteca” lo habían coaccionado para secuestrar a la niña y deshacerse del cuerpo bajo amenaza de muerte hacia su propia familia.

“Me obligaron los del barrio… yo no la maté”, repetía, señalando a supuestos cómplices con apodos como ‘Flaco’ o ‘Shorty’, cuya existencia nunca pudo ser probada en relación con el caso.

El largo camino hacia la cámara de ejecución en Huntsville estuvo plagado de apelaciones, sentencias anuladas y renovadas esperanzas para la defensa.

En 2006, la sentencia de muerte fue anulada brevemente por errores en la fase de castigo, solo para ser ratificada por un nuevo jurado en 2008.

Mientras tanto, Ignacio Frausto, hermano de Alexandra y quien tenía 14 años cuando ella desapareció, transformó su dolor en una misión de vida.

Se convirtió en investigador jefe de la fiscalía de El Paso, trabajando codo a codo con familias de otras víctimas.

“Vénganse para acá. Vamos a encontrar a Alexandra”, recordaba Ignacio con la voz entrecortada, citando las palabras de su padre el día de la desaparición, una búsqueda que para él nunca terminó realmente hasta el pasado 16 de noviembre de 2023.

 

Ejecutan en Texas hombre secuestró y asesinó a niña de 5 años en 2001 – El  Nuevo Diario (República Dominicana)

 

La noche de la ejecución fue sombría y lluviosa.

Tras décadas de incertidumbre, la Corte Suprema de los Estados Unidos rechazó las últimas peticiones de clemencia que alegaban desde pruebas de coacción no examinadas hasta la supuesta degradación del pentobarbital que se utilizaría para la inyección.

Dentro de la unidad Walls, el ambiente era de una tensión eléctrica.

Rentería, quien pasó sus últimos años refugiado en la fe católica y siendo descrito como un “recluso modelo” por sus consejeros espirituales, se preparaba para su declaración final.

Desde la camilla, Rentería buscó la mirada de su hermana Cecilia a través del vidrio antes de dirigirse a la familia Flores.

Sus palabras, cargadas de una ambigüedad que aún hoy genera debate, no incluyeron una confesión explícita del asesinato, pero sí un pedido de perdón.

“A la familia de las víctimas, no pasa un día en que no piense en ese fatídico evento de ese día y lo que ocurrió. No hay palabras para describir lo que están pasando y lo entiendo. Les pido que me perdonen”, expresó con voz clara.

En un giro que impactó a los presentes, añadió una frase para quienes celebraban su castigo: “Para los que han pedido mi muerte, que están a punto de asesinarme, los perdono”.

 

David Rentería, quien mató y quemó a una niña de 5 años, es ejecutado en  Texas | Univision San Antonio KWEX | Univision

 

A las 7:11 de la noche, el sistema penitenciario de Texas declaró la muerte de David Rentería.

Afuera de la prisión, bajo la lluvia, Ignacio Frausto finalmente pudo soltar el aire que parecía haber contenido durante 22 años.

“El tiempo llegó. Ya está hecho. Finalmente podemos empezar a sanar de verdad”, declaró ante los medios, simbolizando el fin de una pesadilla generacional.

Su hermana Sandra, en un tributo final a la pequeña que nunca llegó a abrir sus regalos de aquella Navidad de 2001, cerró el ciclo con una promesa de amor eterno: “Puedes descansar en paz.

Tu risa contagiosa, tu sonrisa perfecta y tu personalidad traviesa, pero dulce e inocente, vivirán para siempre en nuestros corazones”.

Hoy, el parque Alexandra Flores en Socorro Road permanece como un recordatorio vibrante de una vida segada demasiado pronto.

La justicia, aunque lenta y envuelta en el rigor de la pena capital, ha cerrado el expediente de uno de los crímenes más dolorosos en la historia de El Paso, dejando tras de sí la lección de que ninguna sombra es lo suficientemente larga para ocultar la verdad por siempre.

 

Cobertura Especial: Hoy será ejecutado David Rentería