Alexander Gilberto Vinces Paiba, multicampeón de luta libre con más de 30 años de trayectoria, fue asesinado a las 10:19 p. m. en el Callao tras recibir 14 impactos de bala cuando salía de su gimnasio junto a un alumno

 

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La noche cayó como cualquier otra en el Callao, pero a las 10:19 p.m., la rutina se rompió de forma irreversible.

Alexander Gilberto Vinces Paiba, reconocido multicampeón de luta libre, entrenador y formador de jóvenes, fue asesinado a tiros cuando salía de su gimnasio acompañado por uno de sus alumnos.

Lo que parecía un cierre habitual de jornada terminó en un ataque directo y letal que acabó con su vida en cuestión de segundos.

Vinces no era solo un deportista destacado.

Con más de 30 años dedicados al mundo del combate, había construido una trayectoria que incluía títulos nacionales, un campeonato sudamericano y un subcampeonato mundial en luta libre.

Sin embargo, su verdadero legado iba más allá de los trofeos: era maestro, mentor y guía de decenas de jóvenes a quienes rescató de entornos marcados por la violencia, ofreciéndoles disciplina, valores y una alternativa a la calle.

Su historia comenzó de manera humilde, lejos de instalaciones modernas o grandes patrocinadores.

Su primer gimnasio fue la cochera de su casa, donde con recursos mínimos levantó un espacio de entrenamiento.

El piso era duro, el equipamiento básico, pero la visión era clara: formar luchadores dentro del ring, no fuera de él.

Con el tiempo, su proyecto creció.

Pasó por diferentes locales, enfrentó dificultades económicas, se trasladó a San Martín de Porres y, apenas cuatro meses antes de su muerte, había inaugurado una nueva sede, nuevamente cerca de su hogar.

 

Asesinan a profesor de artes marciales y balean a su alumno en la puerta de  su academia en el Callao | Sociedad | La República

 

En ese espacio, Vinces no solo enseñaba técnicas de combate como boxeo, muay thai, MMA o luta libre.

También transmitía principios de vida.

Sus alumnos lo recuerdan como alguien exigente pero cercano, capaz de corregir una postura en el entrenamiento y, al mismo tiempo, aconsejar sobre responsabilidad, disciplina y decisiones personales.

Muchos de ellos aseguran que les cambió la vida.

Además de su rol como entrenador, Vinces tenía una vida familiar estable.

Llevaba 16 años de relación con su pareja, Fiorela, con quien tenía dos hijos: una niña de siete años y un niño de dos.

Su entorno más cercano lo describe como un padre dedicado, un amigo leal y un hombre comprometido con su comunidad.

La violencia, sin embargo, ya había tocado a su familia en el pasado.

En 2018, su hermano Giancarlos, quien trabajaba como taxista, fue asesinado tras intentar defender a una pasajera durante un asalto.

A esa tragedia se sumó la pérdida de su madre dos años atrás.

A pesar de estos golpes, Vinces continuó enfocado en su labor, convencido de que el deporte podía cambiar destinos.

 

Asesinan a Alexander Vinces: campeón de artes marciales fue atacado a  balazos fuera de su academia en el Callao - Infobae

 

La noche del ataque, cámaras de seguridad registraron un vehículo Mazda rojo estacionado cerca del Parque Olímpico.

En su interior, dos individuos esperaban.

Minutos después, Vinces salió de su gimnasio en motocicleta junto a uno de sus alumnos.

Todo indicaba normalidad.

Sin embargo, el automóvil arrancó, se acercó y se alineó con la moto antes de abrir fuego.

Se realizaron al menos 16 disparos.

Catorce impactaron en el cuerpo del entrenador, causándole la muerte inmediata.

Dos alcanzaron al alumno que lo acompañaba, quien logró sobrevivir y fue trasladado a un centro de salud.

Tras el ataque, el vehículo huyó por la avenida Insurgentes y se perdió en la avenida Óscar Benavides sin dejar rastros claros que permitan su identificación inmediata.

Hasta el momento, no se han confirmado las causas del crimen.

Personas cercanas a la víctima aseguran que no tenía conflictos personales ni antecedentes que sugieran amenazas previas.

Entre las hipótesis que se manejan se encuentra la posibilidad de extorsión vinculada a su negocio, aunque no existe información oficial concluyente.

La noticia generó una profunda conmoción en su comunidad.

El velorio fue multitudinario.

Alumnos, amigos, familiares y vecinos acudieron para despedirse de quien consideraban no solo un entrenador, sino una figura clave en sus vidas.

Los testimonios coinciden en destacar su generosidad y compromiso.

Algunos recuerdan cómo ofrecía clases gratuitas en zonas vulnerables del Callao, especialmente en sectores como Barracones y La Siberia, con el objetivo de alejar a los jóvenes de la delincuencia.

 

Velan en Callao a Alexander Vinces, profesor de artes marciales asesinado  frente a su academia - Infobae

 

Durante la despedida, el dolor fue evidente.

Muchos expresaron incredulidad ante lo ocurrido, señalando que Vinces siempre fue un ejemplo de esfuerzo y superación.

Otros compartieron recuerdos personales, agradeciendo el apoyo que recibieron en momentos difíciles gracias a su guía.

Sus restos fueron enterrados en un cementerio de Oquendo en medio de una ceremonia marcada por la emoción y el silencio.

La familia decidió no brindar declaraciones públicas, limitándose a pedir respeto y esperar que las autoridades logren esclarecer el caso.

La muerte de Alexander Vinces deja un vacío profundo en el deporte y en la comunidad que ayudó a construir.

Su historia, marcada por la perseverancia y el compromiso social, contrasta con el violento final que enfrentó.

Mientras las investigaciones continúan, quienes lo conocieron insisten en mantener vivo su legado: formar personas a través del deporte y ofrecer oportunidades donde antes solo había riesgo.

En un contexto donde la violencia sigue afectando a múltiples sectores, su caso se suma a una larga lista de crímenes que aún esperan justicia.

Entretanto, su nombre permanece en la memoria de quienes lo vieron enseñar, luchar y transformar vidas dentro y fuera del ring.