El uribismo filtró un chat secreto con el objetivo de destruir la campaña presidencial de Abelardo de la Espriella

 

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La campaña de Abelardo de la Espriella atraviesa momentos de gran tensión luego de que se filtraran conversaciones privadas vinculadas al uribismo con el fin de socavar su imagen y hundir su candidatura presidencial.

A través de un chat ultrasecreto, miembros del Centro Democrático, encabezados por Álvaro Uribe Vélez, se revelaron estrategias internas para desacreditar al exsenador, quien había sido inicialmente apoyado por el líder de la extrema derecha.

La filtración de esta información ha dejado al descubierto una peligrosa guerra interna en el uribismo, con las facciones enfrentándose en una batalla de poder donde la política y las traiciones se entrelazan.

Uno de los temas más candentes en medio de este escándalo ha sido la postura de Vicky Dávila, periodista y figura clave en la política mediática.

En una declaración, el abogado del presidente Gustavo Petro, Alejandro Carranza, acusó a Dávila de manipular información en su programa para crear un ambiente político adverso al gobierno de Petro.

“Las acciones de Vicky Dávila son, en mi criterio, conductas delictivas”, afirmó Carranza, quien aseguró que la periodista utilizó su plataforma para tergiversar la verdad con fines electorales.

 

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Dávila ha sido acusada de usar su influencia en los medios para destruir la reputación de figuras políticas y crear un clima de desconfianza en torno a la administración actual.

“Manipuló la información para destruir la dignidad de una familia entera”, sentenció el abogado.

El tema no se detuvo ahí, ya que Carranza también cuestionó a la Fiscalía General de la Nación por no avanzar en las investigaciones sobre las acusaciones de injurias y calumnias que involucran a varios miembros del uribismo.

Entre los casos mencionados, destacan las denuncias contra Abelardo de la Espriella y Vicky Dávila por presuntos ataques contra el presidente Petro.

El abogado pidió que se aceleren los procesos judiciales para evitar que se produzca un escenario de impunidad.

“La falta de avances en estos casos muestra una preocupante ineficacia en la Fiscalía”, dijo Carranza, añadiendo que la situación está generando una mayor polarización política en el país.

Mientras tanto, el excandidato presidencial Abelardo de la Espriella se ve atrapado entre las intrincadas luchas internas de su propio partido.

La filtración de los chats revela las tácticas sucias utilizadas por algunos miembros del Centro Democrático para atacar a sus propios aliados con el fin de alcanzar el poder.

 

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En los mensajes filtrados, se puede ver cómo algunos integrantes de la campaña de Abelardo se encargan de difundir información falsa sobre sus rivales políticos, incluidos Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo.

La campaña de Abelardo, en teoría un “fuego amigo”, se ha convertido en una pelea encarnizada por el control del poder en Colombia, donde las alianzas se rompen rápidamente y los intereses personales prevalecen por encima de los principios ideológicos.

La situación se complica aún más cuando se revelan más detalles sobre las conexiones de los involucrados en el escándalo.

Varios de los personajes claves en el entorno de Abelardo y del Centro Democrático están relacionados con negocios privados y proyectos de ley que han beneficiado a ciertos grupos de poder, lo que genera más preguntas sobre la transparencia y la ética en la política colombiana.

“Nos están vendiendo una narrativa falsa.

Esto es lo que pasa cuando el poder se convierte en un fin y no en un medio”, afirmó Carranza en su intervención.

La creciente tensión dentro del uribismo y las acusaciones de manipulación política han dejado claro que las elecciones presidenciales de Colombia están lejos de ser una competencia limpia.

Mientras el país observa, la pregunta sigue siendo si habrá un cambio real en la forma en que se lleva a cabo la política en Colombia o si el ciclo de corrupción y manipulaciones continuará.