Ferrán Torres revela la cara más dura de su camino hacia la gloria: “Muchos chicos tienen que dejar su hogar muy jóvenes y el papel de los padres es fundamental”
Ferrán Torres, ídolo de millones de españoles tras meter el gol que llevó al triunfo del Mundial 2026, ha reflexionado sobre su adolescencia y el trabajo que ha hecho para llegar hasta aquí

El héroe del Mundial 2026, Ferrán Torres, ha abierto su corazón para hablar de todo aquello que no se ve detrás del éxito. El delantero de la selección española, convertido en uno de los grandes protagonistas del histórico triunfo tras marcar el gol decisivo de la final, ha recordado los años más difíciles de su adolescencia, cuando tuvo que alejarse de su familia para perseguir un sueño que parecía imposible. Una etapa marcada por la distancia, la presión y el aprendizaje que, según reconoce, construyó al futbolista y a la persona que es hoy.
Llegar a la élite del fútbol mundial suele estar asociado a la fama, los grandes estadios y los títulos, pero detrás de cada jugador existe una historia de sacrificios, renuncias y momentos de enorme dificultad. Ferrán Torres, a sus 26 años, conoce perfectamente esa realidad. El atacante valenciano ha explicado en varias ocasiones que su carrera no fue un camino sencillo y que alcanzar la cima exigió mucho más que talento: disciplina, fortaleza mental y el apoyo constante de su entorno más cercano.
El futbolista, que se convirtió en uno de los nombres propios de la selección española tras marcar el tanto que dio a España el campeonato del mundo de 2026, ha querido poner el foco en una figura que considera clave en la formación de cualquier joven deportista: la familia.
“Muchos chicos que llegan a la élite han tenido que dejar su hogar desde muy pequeños, vivir en una residencia, como me pasó a mí, y es muy importante que no te metan más presión de la debida”, explicó Ferrán al recordar sus primeros años alejados de casa.
Su llegada a la cantera del Valencia CF supuso un antes y un después en su vida. Siendo todavía adolescente tuvo que cambiar la rutina familiar por una residencia deportiva, un entorno completamente nuevo donde convivía con otros jóvenes que perseguían el mismo sueño. Aunque aquella oportunidad era un paso fundamental para convertirse en profesional, emocionalmente no fue una etapa sencilla.

El propio Ferrán ha reconocido que la separación de sus padres, que se produjo durante su adolescencia, fue un momento especialmente complicado para él. A esa situación familiar se sumó la dificultad de vivir lejos de casa mientras intentaba abrirse camino en un mundo tan exigente como el fútbol profesional.
“Cada domingo lloraba y lloraba. Tenerlos tan cerca pero a la vez tan lejos era un poco duro. Fue difícil, pero me hizo madurar antes de hora. Por eso hoy soy la persona que soy”, recordó.
Aquellos años, lejos de derrumbarle, terminaron convirtiéndose en una escuela de vida. Ferrán aprendió a gestionar la soledad, la presión y la responsabilidad desde muy joven, unas experiencias que más tarde serían fundamentales para afrontar los momentos complicados de su carrera.
El delantero también ha hablado de la enorme presión que soportan los futbolistas jóvenes cuando empiezan a destacar. En una época en la que muchos jugadores debutan a edades cada vez más tempranas, considera imprescindible que aprendan a disfrutar del juego y no permitan que las expectativas externas terminen afectando a su rendimiento o a su bienestar emocional.
“Al principio se te perdona todo, pero cuando te asientas la presión aumenta y dejas de disfrutar un poco. Ahí tienes que mantener la tranquilidad, rodearte de gente sana, profesional y que te lleve por el buen camino”, explicó.
Para Ferrán Torres, la salud mental es una parte tan importante como la preparación física. El futbolista considera que un deportista de alto nivel debe aprender a convivir con las críticas, la exigencia y las opiniones constantes que llegan desde las redes sociales y los medios de comunicación.
“Hay que saber convivir con esa presión y afrontarla de una manera natural”, ha señalado el internacional español, quien reconoce que también ha tenido momentos difíciles por los comentarios negativos recibidos a lo largo de su trayectoria.

Durante sus etapas en grandes clubes como el Valencia CF, el Manchester City y el FC Barcelona, Ferrán ha tenido que enfrentarse a las expectativas de aficionados y especialistas, además de competir por un puesto al máximo nivel. Sin embargo, asegura que ha trabajado mucho para fortalecer su mentalidad y aprender a separar las críticas deportivas de los ataques personales.
“Personalmente me exijo mucho. Esa autoexigencia es necesaria si quieres llegar a lo máximo, pero sin pasarte de la raya y sin contagiarte de malos hábitos en tu cabeza”, explicó.
El futbolista también quiso lanzar un mensaje a los jóvenes que sueñan con llegar a la élite. Para él, el objetivo principal debe seguir siendo disfrutar del fútbol y del proceso, sin dejar que la presión por alcanzar el éxito elimine la ilusión que les llevó a empezar.
“Mi mensaje es que los jóvenes salgan a disfrutar, a coger la pelota, a pasarlo bien durante el partido. Estar en un club como el Barça o representar a tu país es un privilegio que no consigue cualquiera”, afirmó.
En su reflexión, Ferrán insistió en que los padres tienen una responsabilidad enorme durante el crecimiento de los jóvenes talentos. No solo deben apoyarles en los buenos momentos, sino también ayudarles a mantener los pies en la tierra cuando aparecen las dificultades.
“El papel de los padres es fundamental. Tienen que escuchar, acompañar y no añadir más presión. Muchos chicos dejan su casa siendo muy pequeños y necesitan sentir que tienen un lugar seguro al que volver”, explicó.
A pesar de los sacrificios que tuvo que afrontar durante su adolescencia, Ferrán Torres asegura que no cambiaría su historia. Considera que todo el esfuerzo ha merecido la pena porque ha podido dedicarse a aquello que más ama.
“Me siento afortunado. Estoy haciendo lo que más me gusta, jugando al fútbol, disfrutando de grandes clubes, grandes entrenadores y grandes personas. Solo queda seguir creciendo y trabajando”, afirmó.
Ahora, convertido en uno de los héroes de una generación que ha devuelto a España a lo más alto del fútbol mundial, Ferrán Torres mira atrás con orgullo. El niño que dejó su casa para perseguir un sueño terminó alcanzándolo, pero recuerda que detrás de cada éxito hay una historia de esfuerzo, lágrimas, apoyo familiar y una enorme capacidad para resistir cuando el camino se vuelve más difícil.
