A 15 de abril de 2026, la esfera del entretenimiento y el empresariado peruano se ve sacudida por una de las confrontaciones más ácidas de los últimos meses.

Alejandra Baigorria, la reconocida “Gringa de Gamarra”, se encuentra en el ojo de un huracán mediático que no solo amenaza su reputación como figura pública, sino que pone en tela de juicio la legitimidad de su más reciente incursión empresarial.

Lo que comenzó como la promoción de un sorteo masivo con fines benéficos ha escalado a una guerra de declaraciones luego de que Magaly Medina, fiel a su estilo incisivo, destapara lo que ella califica como una “fachada” para ocultar un negocio altamente lucrativo y, según la conductora, un salvavidas financiero para su esposo, Said Palao.

La controversia estalló tras el registro, el pasado 13 de marzo, de la empresa Tugringa Abesac.

En esta sociedad, Said Palao figura como gerente general, mientras que el hermano de Alejandra aparece como accionista.

El modelo de negocio, promocionado bajo el lema “Agarra tu gringa”, consiste en la venta de boletos de 10 soles que permiten participar en el sorteo de departamentos, automóviles de lujo y teléfonos de alta gama.

Aunque Baigorria presentó el proyecto como una iniciativa social para construir albergues de animales y llevar agua a zonas necesitadas, la “Urraca” no tardó en desmantelar este discurso en señal abierta.

La crítica de Magaly: ¿Caridad o estrategia tributaria?

Durante su programa, Magaly Medina fue letal al analizar la estructura del sorteo.

Según la conductora, el volumen de ventas de los tickets de 10 soles superaría por millones el costo de los premios y la supuesta donación final.

“No me vendas una obra de bien social cuando en realidad te vas a embolsillar bastante”, sentenció Medina, señalando además que registrar estas actividades como ayuda social otorga beneficios tributarios que Alejandra estaría aprovechando para maximizar sus ganancias personales.

Magaly también cuestionó la independencia de Alejandra Baigorria, sugiriendo que este negocio fue “montado” específicamente para Said Palao, dándole un cargo gerencial para que se sintiera “útil” y generara ingresos bajo el respaldo del esfuerzo de la empresaria.

“Es el negocio que le has regalado a él”, afirmó Medina, instando a Baigorria a dejar de usar causas nobles como los animales o el suministro de agua para disfrazar lo que, a todas luces, es una rifa masiva con fines comerciales.

Trabajadores y entorno cercano salen en su defensa

Ante el asedio de las cámaras y la dura crítica mediática, personas que trabajan codo a codo con la empresaria han decidido romper el silencio para exponer lo que llaman la “verdadera cara” de Alejandra.

Juliana Ramos, quien labora con Baigorria desde hace 8 años, compartió un emotivo testimonio asegurando que la visión empresarial de la “Gringa” ha cambiado su vida y la de muchas otras familias, brindándoles oportunidades y comodidades que antes no tenían.

“Toda la vida voy a estar agradecida por haberme dado este negocio que hoy es mi sustento”, declaró Ramos, pidiéndole a su jefa que no se detenga ante las críticas.

A esta defensa se sumó Manuel Martínez, entrenador personal de la empresaria, quien reveló que Baigorria utiliza sus recursos para apoyar económicamente a deportistas que representan al Perú en el extranjero, ayuda que muchas veces las empresas formales les niegan.

Estos testimonios buscan contrarrestar la imagen de “empresaria fría” que Magaly Medina ha proyectado, resaltando un lado humano y generoso que, según ellos, ocurre lejos de las cámaras.

El drama personal: Un ampai que complica el negocio

La tensión alcanzó su punto máximo con la difusión de imágenes de Said Palao en un yate en Argentina rodeado de otras mujeres, un “ampai” que ha dejado a Alejandra Baigorria visiblemente afectada.

Al regresar al país, la empresaria fue captada llorando, acusando a Magaly Medina de querer “destruir sus negocios” y su esfuerzo.

Sin embargo, Medina interpretó este llanto como una maniobra evasiva: “Es cobarde para enfrentar el dolor de sacar de su vida a ese hombre que la hace sufrir, y por eso le echa la culpa al resto”.

La crítica final de Magaly se centró en la coherencia empresarial: si Said Palao le ha faltado el respeto públicamente, ¿por qué sigue siendo el gerente general de su nueva empresa? Medina instó a Alejandra a realizar una sesión de directorio para removerlo del cargo y demostrar verdadera autonomía.

“Ahí sí te hubiera entendido que te estás sacando el ancho por ti”, remató la periodista.

A día de hoy, Alejandra Baigorria evita profundizar en su situación sentimental con Palao, centrando su discurso en la defensa de su patrimonio y sus proyectos.

La pregunta que queda en el aire para el público peruano es clara: ¿Es Alejandra Baigorria una emprendedora con corazón social o una astuta mujer de negocios que sabe capitalizar la caridad? Mientras la “Gringa” se refugia en el apoyo de sus trabajadores, el escrutinio de Magaly Medina promete seguir hurgando en las cuentas y las intenciones de “Agarra tu gringa”.

¿Consideras que Alejandra Baigorria debería separar sus vínculos laborales de su situación sentimental tras las polémicas de Said Palao?