Hay un tratado que está vigente. Yo creo que soy de aquellos que cree profundamente en el derecho internacional, pero también tengo claro que, como dice el escudo de Chile, por la razón o la fuerza.

Es decir, no hay nada que discutir. Pero cuando se menciona “por la razón o la fuerza”, queda claro que se defenderá lo que haya que defender.

Hay declaraciones que, aunque parezcan imposibles, terminan encendiendo alarmas al otro lado de la frontera. Y eso es exactamente lo que acaba de pasar entre Perú y Chile.

Mientras en Perú continúa la atención política por las elecciones presidenciales y la posible llegada de un candidato a segunda vuelta. Una figura ligada a su entorno político, Antauro Humala, lanzó un mensaje que cruzó fronteras y explotó en los medios chilenos.

 

 

Peru vs Chile: Who Would Win a War Today? - YouTube

Hablar de recuperar Arica y Tarapacá, ya sea por la vía diplomática o armada, no solo abrió un debate histórico. También provocó una reacción inmediata en Chile.

Allá no se lo tomaron como una simple provocación. Diputados, analistas y medios comenzaron a hablar de preparación, disuasión regional e incluso de un posible escenario conflictivo.

Un parlamentario chileno llegó a decir públicamente que Chile debe estar listo para cualquier eventualidad frente al Perú. Así de fuerte escaló el tema.

Incluso otra autoridad chilena mencionó que, si esto seguía escalando, aplicarían lo que dice su escudo: por la razón o por la fuerza. Eso elevó aún más la tensión.

Mientras algunos creen que todo esto es puro discurso nacionalista para ganar atención en campaña. Otros advierten que estas declaraciones podrían deteriorar aún más la relación entre ambos países.

Se afirmó que, si un candidato de izquierda gana las elecciones en Perú, se impulsaría recuperar Tarapacá y Arica por la vía democrática o armada. Además, se planteó revisar tratados históricos firmados entre ambos países.

 

Peru will strengthen "solid" regional alliances to combat ...

Entre ellos, el Tratado de Ancón, que puso fin a la guerra entre Perú y Chile. Y el Tratado de Lima, que definió el destino de Tacna y Arica.

Desde Chile, las reacciones no tardaron en llegar. Autoridades insistieron en que estos temas ya están resueltos por la vía diplomática y que los tratados siguen plenamente vigentes.

Un diputado chileno aseguró que no se debe tomar a la ligera este tipo de discursos. Señaló que el país debe estar preparado ante cualquier eventualidad.

Las declaraciones generaron preocupación en ambos países. Especialmente por el contexto político actual y el impacto que pueden tener en la opinión pública.

En Chile, muchos analistas reconocieron que estaban acostumbrados a escuchar reclamos territoriales desde Bolivia. Pero no desde Perú.

Eso hizo que las palabras de Antauro Humala generaran aún más impacto. Para varios sectores, esto ya no es visto como una simple frase aislada de campaña.

Algunos comentaristas incluso dudan de que exista una verdadera distancia entre el candidato peruano y estas posturas. Creen que podría tratarse más de una estrategia política que de una diferencia real.

 

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Esto ha empezado a alimentar un clima de desconfianza. Justo en medio de una elección tensa en Perú.

En Chile, sectores políticos y mediáticos observan con preocupación lo que podría pasar si este discurso gana fuerza. Temen que afecte tanto la estabilidad regional como la economía.

También se advirtió que este tipo de declaraciones puede ahuyentar inversiones extranjeras. Nadie quiere invertir en una región con tensiones o amenazas de conflicto.

A pesar de todo, hay algo claro. Hoy Perú y Chile mantienen relaciones comerciales fuertes y cooperación económica.

Ninguno de los dos países está realmente cerca de un escenario bélico. Pero eso no significa que estas declaraciones no tengan consecuencias.

Generan tensión, desconfianza y un ambiente más polarizado entre las opiniones públicas. Ese es el verdadero impacto inmediato.

Además, esta polémica golpeó directamente la campaña presidencial peruana. Ha puesto en duda la coherencia del discurso político de algunos candidatos.

Al final, una sola declaración puede reabrir heridas históricas que parecían cerradas. Y cambiar completamente la conversación regional.

La tensión sigue más en el terreno mediático que en el diplomático. Pero está claro que este tema aún está lejos de apagarse.