La ONPE reporta una ventaja mínima de Keiko Fujimori con el 50.01% de los votos frente al 49.99% de Roberto Sánchez al noventa y ocho por ciento del escrutinio oficial

 

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La tensión política en el Perú ha alcanzado niveles máximos tras el último reporte oficial de la Oficina Nacional de Procesos Electorales, que sitúa a la candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, con una ventaja milimétrica del 50.01% frente al 49.99% de Roberto Sánchez, representante de Juntos por el Perú.

Con una diferencia que apenas supera los cuatrocientos votos en el cómputo al 98.208%, el procesamiento de las actas observadas y los votos del extranjero se han convertido en las llaves definitivas para definir la presidencia de la República.

En este escenario de extrema polarización, la congresista Adriana Tudela hizo un llamado público a la calma y la cautela, aunque remarcó que la tendencia matemática favorece de manera irreversible a la postulación de Fuerza Popular debido al peso histórico del voto en el exterior y a la concentración de actas impugnadas en Lima, plazas donde el fujimorismo mantiene una hegemonía sólida.

El ausentismo electoral, que a nivel nacional superó los seis millones seiscientos mil ciudadanos y golpeó con especial fuerza a los sectores de mayor poder adquisitivo en la capital como Miraflores y San Isidro, añade un elemento de complejidad técnica a un proceso donde cada sufragio cuenta para romper el empate.

 

Resultados ONPE al 97.814%: Roberto Sánchez obtiene 50.13% y Keiko Fujimori  49.867%

 

Durante una entrevista televisiva, la parlamentaria Tudela cuestionó con dureza el cambio de discurso de los líderes de izquierda, señalando una evidente contradicción en las posturas de figuras como Aníbal Torres y el propio Roberto Sánchez, quienes defendieron las instituciones electorales durante la primera vuelta pero ahora agitan el fantasma del fraude ante la inminencia de un resultado adverso.

Según la legisladora, sectores radicales pretenden trasladar la disputa legal a las calles mediante movilizaciones populares y amenazas de paralización bajo la consigna de defender el voto, replicando una estrategia de imposición ideológica que ignora las vías democráticas.

Frente a estas advertencias de conflictividad social para los primeros días de un eventual gobierno fujimorista, Tudela destacó el despliegue sin precedentes de noventa mil personeros de Fuerza Popular encargados de custodiar las mesas de votación y manifestó que el país cuenta con la capacidad institucional para atenuar las revueltas, asegurando que un triunfo de la centroderecha es fundamental para preservar el modelo económico, el respeto a las libertades civiles y la estabilidad democrática frente a proyectos que buscan la persecución de opiniones disidentes en el espacio público.

 

Keiko Fujimori rompió su silencio en medio de conteo de votos de la ONPE:  "Tengo mucha