Hallazgos arqueológicos en Rimrock Draw Rockshelter revelan evidencias de actividad humana de más de 18.000 años en el alto desierto de Oregon

 

Rimrock Draw Rockshelter | In the summer of 2016, the BLM Bu… | Flickr

 

En una región árida del alto desierto del estado de Oregon, un hallazgo arqueológico está obligando a replantear una de las ideas más arraigadas sobre el origen de los primeros pobladores de América del Norte.

Investigadores de la University of Oregon han identificado en el sitio de Rimrock Draw Rockshelter evidencias de actividad humana que podrían remontarse a más de 18.000 años, miles de años antes de lo que durante décadas estableció la teoría dominante.

Durante gran parte del siglo XX, el modelo conocido como Clovis First theory sostuvo que los primeros humanos llegaron al continente hace unos 13.000 años, cruzando desde Asia hacia Alaska a través del puente terrestre de Beringia y avanzando posteriormente por un corredor libre de hielo.

Sin embargo, los datos obtenidos en este remoto refugio rocoso del centro de Oregón están cuestionando seriamente esa cronología.

El descubrimiento comenzó casi de forma inesperada.

Los arqueólogos que excavaban el lugar inicialmente buscaban estudiar restos de fauna de la Edad de Hielo y cambios ambientales.

Nadie anticipaba encontrar evidencias capaces de alterar el debate científico sobre el poblamiento del continente.

“Las capas de sedimento estaban extraordinariamente bien preservadas”, explicó uno de los investigadores del proyecto durante el análisis inicial del sitio.

“No había señales de perturbaciones causadas por raíces, animales excavadores o erosión. Cada estrato representaba un momento claro en el tiempo”.

 

Ancient Humans Occupied Oregon Rockshelter 18,250 Years Ago | Sci.News

 

Esa conservación excepcional permitió identificar artefactos líticos cuidadosamente tallados, incrustados en capas sedimentarias específicas.

Las herramientas de piedra no aparecían dispersas al azar, sino en contextos que sugerían ocupaciones humanas repetidas a lo largo de largos periodos.

Pero el hallazgo que cambió por completo la interpretación del sitio no fue una herramienta, sino un fósil animal.

A varios metros bajo una capa intacta de ceniza volcánica, el equipo descubrió restos de un antiguo camello norteamericano perteneciente a la especie Camelops hesternus, un animal que habitó el continente durante el Pleistoceno.

Los fragmentos de mandíbula y dientes mostraban marcas de corte claramente visibles.

“Las incisiones eran rectas y precisas, exactamente las que producen las herramientas de piedra cuando se corta carne”, señaló uno de los especialistas que examinó los restos.

“No eran marcas de depredadores ni desgaste natural”.

La posición de los huesos y las marcas indicaban que el animal había sido despiezado deliberadamente por humanos.

Lo más sorprendente era su contexto geológico: los restos estaban sellados bajo una capa de ceniza procedente de una antigua erupción del Mount St.Helens.

 

18,000-Year-Old Oregon Rock Shelter Is Earliest Known Site of Human  Habitation in North America, According to New Discovery

 

Esa capa volcánica funciona como una referencia temporal fiable para los geólogos.

Todo lo que se encuentra debajo debe ser anterior a la erupción.

Las pruebas de radiocarbono realizadas en el esmalte del diente de camello arrojaron una fecha aproximada de 18.250 años antes del presente.

La implicación es clara: la actividad humana registrada en el sitio es miles de años anterior al periodo aceptado por el modelo Clovis.

Junto a los restos del camello, los arqueólogos encontraron raspadores de piedra elaborados en ágata naranja, un material que no existe de forma natural en las inmediaciones del refugio rocoso.

Las fuentes más cercanas de esta piedra se encuentran a decenas de kilómetros de distancia, lo que sugiere transporte deliberado o redes de intercambio entre grupos humanos.

El análisis microscópico de las herramientas reforzó aún más la evidencia.

Bajo aumento, los bordes mostraban patrones de desgaste característicos del corte de carne y del raspado de pieles.

“Estas herramientas fueron usadas repetidamente”, explicó uno de los arqueólogos del proyecto.

“Las fracturas microscópicas, el pulido y las marcas de presión coinciden con lo que vemos cuando replicamos experimentalmente el procesamiento de animales”.

Para confirmar la función de las herramientas, los científicos realizaron además análisis de residuos proteicos.

Este método permite detectar rastros microscópicos de proteínas animales que quedan atrapados en las grietas de la piedra después de cortar tejidos.

 

Rimrock Draw Rockshelter (28707354325) - PICRYL - Public Domain Media  Search Engine Public Domain Search

 

Los resultados fueron concluyentes.

Las herramientas contenían proteínas compatibles con Bison antiquus, un gran bisonte de la Edad de Hielo que habitó América del Norte durante el Pleistoceno.

“No hay forma natural de que estas proteínas aparezcan en la superficie de una herramienta de piedra”, afirmó uno de los investigadores.

“La única explicación es que fueron utilizadas para procesar animales”.

La coincidencia entre herramientas, restos de fauna y residuos microscópicos crea un conjunto de evidencias que, según los investigadores, demuestra actividad humana organizada en el sitio hace más de 18.000 años.

Este dato plantea un problema directo para la teoría Clovis.

En ese momento, durante el último máximo glacial, enormes capas de hielo cubrían gran parte de América del Norte y el supuesto corredor libre de hielo aún no existía.

Ante este escenario, muchos científicos consideran cada vez más plausible una ruta migratoria diferente: una expansión temprana a lo largo de la costa del Pacífico, a veces descrita como la “autopista del kelp”.

Estos ecosistemas marinos habrían proporcionado alimento abundante y rutas navegables incluso durante los periodos más fríos.

 

18,000-Year-Old Shelter May Be First Sign Of Humans In America

 

Sin embargo, el propio sitio de Rimrock Draw podría revelar una historia aún más antigua.

Los arqueólogos observaron que los restos del camello no se encontraban en la capa más profunda del yacimiento.

Debajo existen estratos intactos que todavía no han sido excavados.

En esas capas inferiores ya se han identificado fragmentos de piedra que podrían corresponder a etapas aún más tempranas de actividad humana.

Por ahora, las excavaciones se han ralentizado debido a limitaciones de financiamiento y a la necesidad de preservar los sedimentos.

Si futuras investigaciones confirman que esas herramientas fueron fabricadas por humanos, la presencia humana en América del Norte podría retroceder incluso más en el tiempo.

Para los científicos involucrados, el hallazgo marca un punto de inflexión.

“Este sitio demuestra que la historia del poblamiento de América es mucho más compleja de lo que imaginábamos”, señaló uno de los investigadores del equipo.

Bajo las capas de ceniza volcánica del desierto de Oregón, el pasado humano sigue revelando pistas que podrían transformar la comprensión de uno de los capítulos más antiguos de la historia del continente.