En un operativo coordinado por las fuerzas federales, la Marina y el Ejército desarticularon simultáneamente una célula de extorsión de la Mafia Veracruzana en Coatzintla y capturaron a trece sicarios armados de Los Chapitos en una autopista de Sinaloa

 

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Un hilo invisible, pero implacable, unió la sofocante noche petrolera del norte de Veracruz con el asfalto estratégico de la autopista Tepic-Mazatlán en Sinaloa.

En un golpe coordinado que redefine la estrategia de seguridad mexicana bajo el mando de Omar García Harfuch, las fuerzas federales desarticularon de manera simultánea una célula de extorsión local vinculada al narcotráfico en el Golfo y un brazo armado de Los Chapitos en el Pacífico.

El balance de veinte detenciones en un solo día no solo representa una pérdida millonaria en infraestructura bélica para los cárteles, sino el cobro de una deuda de sangre que comenzó diez meses atrás con el brutal asesinato de una maestra rural.

La caída de Abisaí “N”, alias “El Puerco”, considerado el jefe de plaza de la organización criminal conocida como Mafia Veracruzana o Fuerzas Especiales Grupo Sombra, cierra el círculo sobre uno de los crímenes que más ha conmocionado a la opinión pública en los últimos tiempos.

En julio de 2025, Irma Hernández Cruz, una profesora de primaria jubilada de 62 años que operaba un modesto servicio de taxis en Álamo Temapache, se negó a pagar el denominado “derecho de piso”.

La respuesta del cártel fue capturada en un video propagandístico diseñado para sembrar el terror: la maestra, arrodillada ante armas largas, imploraba a sus compañeros transportistas ceder ante las exigencias económicas del grupo criminal.

Días después, su cuerpo fue hallado con severas huellas de tortura.

 

Marina detiene a 13 integrantes de La Chapiza - Ovaciones

 

La detención de “El Puerco” en el municipio de Coatzintla, junto a su segundo al mando, Edgardo “N”, alias “María Félix”, y un presunto enlace operativo del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), demuestra un cambio sustancial en la metodología de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.

Lejos de los operativos espectaculares y mediáticos del pasado, la captura se logró mediante un silencioso seguimiento de inteligencia criminal que aprovechó la vulnerabilidad del capo, acorralado por disputas internas tras el homicidio de sus propios familiares días antes en Naranjos Amatlán.

La incursión de la Marina y el Ejército en una casa de seguridad sin número no solo neutralizó al sexto implicado directo en el caso de la maestra, sino que permitió la liberación de dos civiles que se encontraban privados de su libertad.

El modelo operativo actual apuesta por la asfixia económica y la anticipación.

La Mafia Veracruzana, nacida originalmente como un brazo del Cártel del Golfo, había mutado en una corporación delictiva dedicada casi exclusivamente a la recaudación forzosa en sectores vulnerables como el comercio informal, carniceros, polleros y transportistas, exigiéndoles cuotas mensuales de entre 2.000 y 5.000 pesos por unidad.

Los reportes del gabinete de seguridad confirman que esta estructura regional mantenía una alianza de conveniencia con la facción del Cártel de Sinaloa comandada por Iván Archivaldo y Alfredo Guzmán Salazar, quienes proveían armamento de alto poder a cambio de rutas logísticas libres hacia el Atlántico.

 

Marina detiene a 13 integrantes de La Chapiza - Ovaciones

 

Casi de forma simultánea, a más de mil kilómetros de distancia, la presión sobre el eje de Los Chapitos se materializó en la caseta de cobro de El Rosario, en Sinaloa.

Elementos navales que realizaban patrullajes de disuasión interceptaron un convoy civil que pretendía controlar el flujo de la autopista Tepic-Mazatlán.

El enfrentamiento, que duró escasos minutos y se ejecutó bajo los estrictos protocolos de uso de la fuerza, culminó con la captura de trece sicarios fuertemente armados.

El arsenal decomisado en el lugar incluía granadas de fragmentación y material bélico de uso exclusivo del Ejército, herramientas destinadas a sostener la guerra interna que la facción delictiva mantiene contra el grupo de Ismael Zambada Sicairos, alias “Mayito Flaco”.

Este doble impacto operativo ocurre en un contexto de reconfiguración profunda del mapa delictivo mexicano, acelerado por golpes previos de las fuerzas federales y una creciente presión jurídica internacional, reflejada en las recientes acusaciones formales de la Corte del Distrito Sur de Nueva York que involucran a estructuras políticas sinaloenses.

Al debilitar los nodos de recaudación local en Veracruz e interrumpir los flujos de contención armada en Sinaloa, el Estado mexicano envía una señal clara de continuidad territorial.

La desarticulación de estas redes demuestra que la justicia penal ha dejado de priorizar la espectacularidad para concentrarse en la desestructuración de los engranajes financieros y operativos que sostienen la violencia cotidiana en las regiones de México.

 

Detienen a 13 Presuntos Integrantes de "Los Chapitos" en Mazatlán, Sinaloa  - Periódico El Orbe.