La jornada electoral en Colombia estuvo marcada por denuncias de intimidación a votantes, irregularidades en mesas de votación y fuertes confrontaciones políticas dentro y fuera del país

 

 

La jornada electoral en Colombia estuvo acompañada por múltiples denuncias de presuntas intimidaciones, irregularidades en mesas de votación y fuertes enfrentamientos verbales entre simpatizantes de distintas corrientes políticas.

Los reportes llegaron tanto desde el territorio nacional como desde centros de votación en el exterior, especialmente en ciudades con alta participación de la diáspora colombiana.

Desde primeras horas del proceso electoral comenzaron a circular testimonios de ciudadanos que afirmaban haber presenciado situaciones de presión o confrontación en las cercanías de los puestos de votación.

Algunos de estos reportes mencionaban problemas con la entrega de tarjetones por parte de jurados y discusiones entre votantes y simpatizantes de campañas políticas.

Ante la creciente cantidad de denuncias, distintos sectores pidieron a los ciudadanos acudir a los canales oficiales para reportar cualquier irregularidad.

“No dejen la denuncia en un comentario. Llamen a la línea 157 en el territorio nacional o presenten las quejas en consulados y embajadas”, se señaló durante varias intervenciones en redes sociales y transmisiones en vivo que buscaban orientar a los votantes.

Uno de los episodios más comentados ocurrió en Miami, donde ciudadanos denunciaron presuntos actos de intimidación en las inmediaciones del consulado colombiano.

Según los testimonios difundidos en redes, el candidato **Osvaldo Ortiz Ortiz**, vinculado al partido Salvación Nacional y cercano a sectores del uribismo, habría protagonizado un altercado con votantes identificados como simpatizantes del progresismo.

 

41 millones de colombianos votan en elecciones legislativas

 

En un video grabado en el lugar, una ciudadana relató lo ocurrido: “Está una persona de otro partido en la esquina del consulado. Cuando le dije que no era su partido empezó a instigar. Empezó un acoso casi por toda la cuadra y se hizo imposible una situación tranquila para la votación”.

De acuerdo con la denuncia, el candidato habría seguido a algunos votantes mientras discutía con ellos sobre temas políticos y acusaciones relacionadas con el conflicto armado colombiano.

En otro momento del registro audiovisual se escucha a un hombre cuestionando a quienes apoyaban al presidente **Gustavo Petro**, mencionando las confesiones de antiguos miembros de las FARC sobre el reclutamiento de menores.

Las personas interpeladas rechazaron esas acusaciones.

“¿Qué tiene que ver la gente del común con lo que hicieron las extintas FARC?”, respondió uno de los ciudadanos presentes durante el intercambio.

El incidente generó reacciones en redes sociales, donde usuarios pidieron mayor control de las autoridades electorales para evitar presiones a los votantes en las cercanías de los puestos de votación.

Analistas y observadores también recordaron que la legislación electoral colombiana prohíbe realizar proselitismo o ejercer presión política cerca de las urnas.

Las denuncias no se limitaron a ese episodio.

Algunos ciudadanos afirmaron que en ciertos puestos de votación se entregaban tarjetones de consulta sin que los electores los solicitaran o que no se suministraban todos los formularios correspondientes a Senado y Cámara.

 

Colombia blinda las elecciones bajo amenaza | Elecciones Presidenciales Colombia | EL PAÍS América Colombia

 

Testigos electorales y voluntarios de campañas políticas señalaron que permanecían atentos para documentar cualquier irregularidad.

“Para eso están los testigos, que están muy alertas y pendientes de toda esta situación”, afirmó uno de los observadores vinculados a la jornada.

Las tensiones también se trasladaron al debate político nacional.

En medio de la campaña legislativa, el entonces representante **Miguel Polo Polo** denunció ataques políticos en su contra y aseguró que existía una campaña coordinada para impedir su regreso al Congreso.

“La izquierda está asustada. Están soltando toda la maquinaria contra mí porque les aterra que vuelva a la curul afro”, afirmó el congresista en un mensaje difundido durante la jornada electoral.

Las declaraciones generaron una inmediata respuesta de sectores opositores, quienes cuestionaron su gestión legislativa y defendieron la necesidad de una renovación política en el Congreso.

La confrontación política también incluyó un fuerte intercambio en redes sociales entre el presidente Petro y la congresista **Lina María Garrido**, luego de que la parlamentaria publicara comentarios considerados ofensivos por varios sectores.

Durante el debate digital, el mandatario respondió con ironía a las críticas, lo que provocó nuevas reacciones entre simpatizantes y detractores del gobierno.

El episodio volvió a evidenciar la polarización que caracteriza actualmente la discusión política en Colombia.

 

Qué se vota el 8M en Colombia?: el termómetro electoral en la recta final del mandato de Petro - France 24

 

En paralelo, otros nombres del escenario político y mediático también aparecieron en la conversación pública.

La actriz y presentadora **Margarita Rosa de Francisco** relató que fue increpada verbalmente mientras acudía a votar, un hecho que contribuyó a intensificar el debate sobre el respeto a la participación ciudadana.

“Es increíble que estas cosas ocurran en un momento que debería ser de tranquilidad democrática”, comentó uno de los analistas que siguió de cerca la jornada.

Mientras avanzaba el conteo de votos, diferentes campañas continuaron llamando a sus simpatizantes a participar de manera pacífica y a ejercer su derecho al voto sin presiones ni intimidaciones.

La jornada, marcada por la alta participación y por un clima político tenso, volvió a reflejar la profunda polarización que atraviesa el país en un momento decisivo para la conformación del nuevo Congreso.

A pesar de las controversias y denuncias, las autoridades electorales reiteraron la importancia de mantener la calma y utilizar los canales institucionales para reportar cualquier irregularidad, con el objetivo de garantizar la transparencia del proceso democrático.