El bloque opositor acusa al Gobierno de comprar el vacío parlamentario para salvar a Adorni de la censura
El diputado Martínez denuncia el uso del Decreto 474 y una partida de 400.000 millones de pesos a Santa Fe como moneda de cambio para frenar la interpelación al jefe de gabinete.

La Cámara de Diputados de la Nación vivió este miércoles una de sus jornadas más tensas tras fracasar la sesión especial convocada para debatir la continuidad del jefe de gabinete, Manuel Adorni.
El presidente del bloque opositor, Germán Martínez, protagonizó una dura intervención en el recinto donde acusó al Poder Ejecutivo de articular una maniobra de impunidad mediante el reparto discrecional de fondos públicos a las provincias, con el único fin de fracturar el consenso legislativo y vaciar las bancas de la oposición dialoguista.
Martínez desglosó lo que denominó la «tercera fase del escándalo de Adorni», un proceso que comenzó con el cuestionado uso de aeronaves oficiales para fines particulares y que ha escalado tras las recientes admisiones del jefe de ministros.
Según el legislador, Adorni reconoció públicamente haberse acogido a un régimen de regularización fiscal para declarar activos en criptomonedas no registrados desde 2013, por un valor estimado en 500.000 dólares, incurriendo así en una contradicción flagrante respecto a los informes patrimoniales presentados previamente ante el Congreso.
El foco de la acusación opositora no se limitó a la figura de Adorni, sino que se extendió hacia los bloques de Propuesta Republicana (PRO) y la Unión Cívica Radical (UCR).
Martínez exhibió los comunicados oficiales emitidos por estas fuerzas políticas días atrás, en los cuales calificaban la conducta del jefe de gabinete como una «falta grave» incompatible con la conducción del Estado.
Sin embargo, la ausencia de dichos legisladores en el recinto parlamentario fue vinculada de forma directa por la oposición con la reciente publicación del Decreto 474/2026.
Esta normativa amplía el sistema de adelantos de coparticipación federal y asigna de manera discrecional una partida presupuestaria de 400.000 millones de pesos a la provincia de Santa Fe, un movimiento que Martínez calificó como un mecanismo de intercambio político para neutralizar los costes institucionales del oficialismo.

Durante su alocución, el parlamentario invocó los principios históricos de la reforma constitucional de 1994, citando el discurso del expresidente Raúl Alfonsín sobre la creación de la Jefatura de Gabinete como una «válvula de escape» ante crisis políticas graves.
A juicio de la oposición, el mantenimiento de Adorni en su cargo bloquea los mecanismos institucionales en un contexto de severo deterioro socioeconómico.
«Quienes mienten al Congreso y luego se ocultan en el recinto degradan la totalidad de la institución parlamentaria», sentenció Martínez, advirtiendo de que el desprestigio no afecta únicamente al oficialismo, sino al conjunto de la representación democrática.
Los datos macroeconómicos presentados por la oposición para contextualizar la urgencia de la interpelación dibujan un escenario crítico.
Según los últimos informes de la Unión Industrial Argentina (UIA) remitidos a las comisiones de la Cámara, el sector fabril ha registrado la pérdida de 75.000 puestos de trabajo en los últimos meses, al tiempo que 14 provincias han comenzado a mostrar signos de vulnerabilidad fiscal.
Ante este panorama, el bloque opositor ratificó que continuará impulsando la moción de censura constitucional, asegurando que la parálisis legislativa agrava la crisis de ingresos que afecta a las pequeñas y medianas empresas del país.
