El Gobierno de Gustavo Petro adjudicó el megaproyecto vial Estanquillo–Popayán con una inversión histórica de 8,8 billones de pesos para modernizar la conectividad del suroccidente de Colombia

 

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El Gobierno de Colombia anunció la adjudicación de uno de los proyectos de infraestructura vial más ambiciosos de su historia reciente: la doble calzada entre El Estanquillo y Popayán, una obra que implicará una inversión global cercana a los 8,8 billones de pesos y que busca transformar la conectividad del suroccidente del país.

La iniciativa fue confirmada por el presidente Gustavo Petro y la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, durante la audiencia oficial en la que se definió el consorcio encargado de ejecutar el proyecto.

La concesión fue otorgada a la estructura plural ARG Vía Ciudad Blanca, integrada por ARG Compañía de Infraestructura y Desarrollo con una participación del 90% y el grupo empresarial MIA con el 10% restante.

Con esta decisión, el Gobierno avanza en una de las apuestas centrales de su política de infraestructura: impulsar proyectos en regiones históricamente rezagadas y afectadas por décadas de violencia y abandono estatal.

Durante el anuncio, la ministra de Transporte subrayó la magnitud del proyecto y su importancia para el país.

“Este gobierno hoy adjudica oficialmente el proyecto Estanquillo–Popayán, que es la obra de infraestructura vial más importante en la historia de Colombia”, afirmó María Fernanda Rojas ante funcionarios y representantes del sector.

La funcionaria añadió que la inversión global de 8,8 billones de pesos “va a transformar la conectividad”, especialmente en el departamento del Cauca y en el corredor estratégico que conecta con Ecuador y con otros países de América Latina.

 

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El proyecto contempla una intervención total de aproximadamente 101 kilómetros de vía, con componentes que lo convierten en una de las iniciativas de ingeniería más complejas del país.

Entre las obras previstas se encuentran 62,4 kilómetros de nueva doble calzada, 26,6 kilómetros de segunda calzada adicional, 11 kilómetros de mejoramiento de la vía existente y cerca de 90 kilómetros de rehabilitación vial.

Además, el plan incluye la construcción de 14 túneles que en conjunto sumarán cerca de 18 kilómetros, 115 puentes vehiculares, 12 puentes peatonales y cinco intersecciones estratégicas que permitirán mejorar la movilidad en el corredor de la carretera Panamericana.

La ministra destacó que se trata de una infraestructura con estándares modernos de seguridad y eficiencia, propios de las obras del siglo XXI.

El proyecto también contempla la integración de aproximadamente 36 kilómetros de vías terciarias que conectarán veredas y zonas rurales con el corredor principal, lo que facilitará la salida de productos agrícolas y fortalecerá la economía regional.

Según el Ministerio de Transporte, esta articulación busca reducir las brechas de acceso en territorios históricamente marginados.

 

Gobierno adjudicará hoy la histórica concesión vial Estanquillo-Popayán por  8,8 billones de pesos

 

El presidente Gustavo Petro, por su parte, aprovechó el anuncio para plantear una reflexión sobre la distribución histórica de las inversiones en infraestructura en el país.

Durante su intervención señaló que, durante décadas, las grandes obras viales se concentraron principalmente en las zonas más desarrolladas.

“Los 100 billones que más o menos se han invertido en dobles calzadas se intensifican alrededor de Bogotá y de Medellín”, afirmó el mandatario.

Petro sostuvo que esa concentración ha favorecido principalmente a sectores económicos privilegiados y defendió la decisión de dirigir recursos hacia regiones con mayores necesidades sociales.

“Las dobles calzadas se han invertido intensamente en Bogotá y en Medellín, nada más”, dijo el presidente, al tiempo que insistió en que el nuevo enfoque busca llevar desarrollo a territorios rurales y comunidades que durante años han soportado el abandono estatal.

El corredor Estanquillo–Popayán beneficiará directamente a los departamentos del Valle del Cauca, Cauca, Nariño y Putumayo, y reforzará la conexión logística entre el sur del país y la frontera con Ecuador.

De acuerdo con las proyecciones oficiales, la obra permitirá reducir en aproximadamente 12 kilómetros el trayecto actual y disminuir cerca de 50 minutos los tiempos de viaje entre el sector de El Estanquillo y el norte de Popayán.

 

Proyecto vial El Estanquillo - Popayán: inversión de $8,82 billones y 180  mil empleos

 

Además de mejorar la movilidad, el proyecto contempla intervenciones geotécnicas para estabilizar taludes y corregir puntos críticos de la carretera Panamericana, una vía clave para el transporte de carga y pasajeros.

También se implementará un sistema inteligente de control del tránsito y asistencia permanente a los usuarios durante las 24 horas.

El plan incluye igualmente la construcción de viaductos, puentes peatonales y un sistema de peaje espejo que permitirá realizar un único pago por sentido, independientemente de si el conductor utiliza la nueva variante o la vía existente.

En términos económicos y sociales, el Gobierno estima que durante la fase de construcción se generarán alrededor de 180.

000 empleos directos e indirectos, con prioridad para la contratación de mano de obra local en las comunidades cercanas al corredor vial.

La iniciativa incorpora también medidas ambientales orientadas a proteger la biodiversidad del territorio, entre ellas pasos de fauna y estrategias de mitigación para reducir el impacto sobre los ecosistemas de la región.

Con esta adjudicación, el Gobierno colombiano busca consolidar un proyecto que no solo pretende modernizar una de las rutas más importantes del país, sino también impulsar el desarrollo regional y fortalecer la integración territorial del sur de Colombia.

Cada kilómetro construido en el corredor Estanquillo–Popayán, según el Ejecutivo, representa un paso hacia una infraestructura más equitativa y una mayor conexión entre las regiones del país.