La candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, rompió su silencio y ofreció sus primeras declaraciones tras revertir la tendencia oficial de la ONPE y posicionarse en el primer lugar del escrutinio presidencial con una leve ventaja sobre su contenedor, Roberto Sánchez

 

thumbnail

 

El escenario político del Perú ha experimentado un viraje radical e inesperado que redefine por completo la geografía electoral en esta segunda vuelta presidencial.

Tras jornadas consecutivas de mantener una postura de absoluto repliegue estratégico, la candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, compareció ante la opinión pública para ofrecer sus primeras valoraciones luego de que la última actualización de la Oficina Nacional de Procesos Electorales la posicionara oficialmente en el primer lugar del cómputo de votos.

Este avance estadístico, que desplaza al candidato de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, por un margen extremadamente estrecho y volátil, introduce un nuevo componente de alta tensión en un proceso democrático caracterizado por la polarización extrema y el suspenso institucional, obligando a las misiones diplomáticas y a la ciudadanía a seguir el conteo definitivo con una atención sin precedentes.

 

Fujimori sobre la recta final de las elecciones: "Respetaremos el resultado  final"

 

Establecida por cuarto día consecutivo en su central de operaciones de campaña, ubicada en el exclusivo distrito limeño de San Isidro, Fujimori compareció rodeada de su equipo técnico y del estratega de personeros del partido, Luis Derencia, para evaluar de forma pormenorizada las actas procedentes de las regiones y del extranjero.

Con una retórica que buscó proyectar serenidad, prudencia y equilibrio político, la líder de Fuerza Popular manifestó recibir estos alentadores resultados con profunda gratitud y mesura, evitando proclamaciones anticipadas de victoria para no exacerbar los ánimos de las bases opositoras.

En sus afirmaciones, la postulante rescató el valor de la masiva fiscalización ciudadana, saludando de forma explícita el despliegue técnico de los personeros de Juntos por el Perú en las mesas de sufragio y destacando la supervisión permanente de decenas de observadores internacionales que avalan la transparencia del proceso en curso.

La candidata fujimorista enfatizó que la masiva y constante consulta ciudadana de la plataforma digital de la ONPE se ha convertido en una herramienta civil extraordinaria que robustece la credibilidad y proporciona tranquilidad a la población en momentos de alta incertidumbre.

Sin embargo, el punto álgido de su alocución se centró en los anuncios velados de impugnaciones y solicitudes de nulidad que la agrupación de izquierda Juntos por el Perú planea interponer ante los entes de justicia electoral.

Fujimori fue categórica al señalar que los personeros legales de Fuerza Popular no detectan, bajo ninguna circunstancia, causales válidas o irregularidades generales que justifiquen la anulación de los votos escrutados en las actas observadas, aunque reconoció el derecho constitucional de sus oponentes a utilizar las vías legales pertinentes.

 

Keiko Fujimori rompió su silencio en medio de conteo de votos de la ONPE:  "Tengo mucha

 

Consciente de que el veredicto final arrojará una diferencia decimal y un país profundamente fragmentado, Keiko Fujimori utilizó su tribuna mediática para realizar un llamado directo a la reflexión y mantener la calma social en las calles, desmarcándose de discursos de confrontación callejera.

De manera sorpresiva, la candidata recogió y validó las declaraciones previas de su rival, Roberto Sánchez, respecto al compromiso mutuo de respetar de forma irrestricta la voluntad popular expresada en las urnas.

En esa misma línea de pacificación y pragmatismo político, Fujimori no descartó la posibilidad inminente de establecer una mesa de diálogo y concertación directa con Sánchez una vez que la ONPE culmine el procesamiento total de los sufragios, argumentando que las agrupaciones políticas de todas las tendencias estarán obligadas a dialogar y negociar consensos legislativos para garantizar la viabilidad y gobernabilidad del país durante el próximo quinquenio presidencial.

Mientras las delegaciones legales de ambos partidos trasladan la disputa voto a voto hacia las sedes de los Jurados Electorales Especiales, donde se definirá el destino final de las actas observadas en los próximos días, el entorno de Fuerza Popular permanece en un estado de vigilia y estricta disciplina comunicativa.

El jefe de personeros, Luis Derencia, ha mantenido un hermetismo absoluto frente a la prensa local, concentrando todos los esfuerzos humanos de la agrupación en la defensa jurídica del escrutinio en las mesas regionales.

Así, el Perú avanza hacia las horas más decisivas de su historia contemporánea, donde la delgada línea que separa a los dos contendientes presidenciales exigirá un grado superior de madurez democrática por parte de los líderes políticos para evitar crisis civiles y canalizar el resultado final a través de la institucionalidad legal vigente.

 

Keiko Fujimori supera a Roberto Sánchez en el conteo oficial de la ONPE:  votos del extranjero, clave en el resultado - Infobae