Nelly Calle, la voz fundamental de Las Hermanitas Calle, falleció el 28 de febrero de 2003 tras una batalla secreta de dos años contra un cáncer linfático que hizo metástasis en su hígado

 

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En el firmamento de la música popular colombiana, pocos nombres brillan con la intensidad y el sentimiento de Las Hermanitas Calle.

Nelly y Fabiola Calle no solo rompieron las barreras de un género dominado por hombres, sino que se convirtieron en las cronistas de las penas y alegrías del campesinado con himnos como “La Cuchilla” y “El Puente Roto”.

Sin embargo, mientras su fama recorría el mundo y acumulaban más de 500 canciones grabadas, una tragedia silenciosa se gestaba detrás de los escenarios, culminando en un final que dejó a todo un país enmudecido.

La historia de Nelly Calle es un testimonio de resiliencia y sacrificio.

Nacidas en Antioquia pero forjadas artísticamente en Caicedonia, Valle, las hermanas enfrentaron la férrea oposición de un padre andariego que despreciaba el arte, encontrando refugio únicamente en el apoyo incondicional de su madre, doña Julia.

Desde su descubrimiento en 1965 por Israel Motato, la carrera de Nelly fue un torbellino de éxitos, pero también de situaciones peligrosas.

En la cúspide de su carrera, se vieron obligadas a cantar en eventos donde figuraban capos como Pablo Escobar.

“Tenían que cantar lo que él quisiera y hasta la hora que él quisiera”, revelan los relatos de aquella época oscura, marcando el carácter de una mujer que aprendió a sonreír incluso bajo la presión del miedo.

 

Nelly Calle - Album by Nelly Calle - Apple Music

 

El verdadero calvario de Nelly comenzó en octubre de 2001.

Fatiga, fiebres persistentes y un dolor que ella intentaba ignorar por su fobia a los hospitales fueron las primeras señales de alarma.

Fue su hermana Solángel quien, mediante un engaño, logró llevarla al médico.

El diagnóstico fue devastador: cáncer de útero.

Aunque se sometió a una cirugía de emergencia que inicialmente parecía exitosa, la sombra de la enfermedad ya se había extendido.

El médico fue contundente con Fabiola Calle: “¿Ustedes creen en Dios? Pues ya no hay nada que hacer, el cáncer hizo metástasis al hígado”.

Lo que siguió fue un acto de heroísmo artístico sin precedentes.

A pesar de las quimioterapias y de haber perdido su cabello —que pidió a su hermana que rasurara en un momento de desgarradora intimidad—, Nelly nunca dejó de presentarse.

Se subía a las tarimas con una sonrisa profesional, ocultando un cuerpo que se desmoronaba por dentro para cumplir con la agenda y sostener la economía familiar que empezaba a flaquear.

En medio de esa oscuridad, una luz apareció: su hija Catalina le anunció que estaba embarazada.

El nacimiento de su nieta Laura fue el último gran deseo cumplido para Nelly, un motivo para aferrarse a la vida un poco más.

 

De qué murió Nelly Calle, integrante del dúo musical, 'Las hermanitas calle'

 

El desenlace llegó con una crueldad poética el 28 de febrero de 2003.

Mientras Nelly estaba internada en la Clínica del Rosario, su pequeña nieta Laura era llevada de urgencia a otro centro médico por una infección respiratoria.

A las 8:00 de la noche, Nelly habló por teléfono con su hija Catalina; bromearon sobre el futuro y se despidieron con un “ahora nos vemos”.

Catalina, a quien su madre le había ocultado la gravedad de su estado para protegerla del sufrimiento, no sospechaba que esa sería su última conversación.

Apenas 40 minutos después, a las 8:40 p.m. , el corazón de Nelly Calle dejó de latir tras dos años de lucha contra un cáncer linfático.

La noticia del fallecimiento de Nelly provocó una conmoción nacional y un dolor indescriptible en su familia.

Su madre, doña Julia, sufrió un principio de infarto al enterarse de la partida de su hija en el hospital.

El vacío que dejó Nelly en el dueto fue tan profundo que marcó un antes y un después en la música carrilera.

Hoy, su legado sigue vivo a través de sus grabaciones y la serie biográfica que revivió su historia en 2015, recordándonos que detrás de cada letra de desamor y despecho, Nelly Calle vivió su propia y más dolorosa canción, protegiendo a los suyos hasta el último suspiro.

 

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