En el marco de la recta final hacia la segunda vuelta presidencial del próximo 21 de junio, la antropóloga y defensora de derechos humanos Pilar Rueda, esposa del candidato progresista Iván Cepeda, consolidó un masivo respaldo político tras liderar multitudinarios encuentros con miles de mujeres y comunidades víctimas del desplazamiento forzado en el departamento de Córdoba

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A pocos días de la decisiva jornada electoral del domingo 21 de junio, la carrera por la Presidencia de la República ha entrado en una fase de máxima movilización territorial en la que los liderazgos locales y las agendas de género están jugando un papel determinante.

En este escenario, la campaña del candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, ha registrado un avance significativo en la región Caribe, impulsado por el liderazgo directo de su esposa, la antropóloga y defensora de derechos humanos Pilar Rueda Jiménez.

A través de una intensa agenda de encuentros comunitarios en el departamento de Córdoba, una de las zonas históricamente más golpeadas por el conflicto armado y el desplazamiento forzado, la aspirante a primera dama logró convocar a miles de mujeres, líderes sociales y comunidades vulnerables en municipios clave como Montería y Tierralta, transformando la percepción de la contienda en el norte del país y desafiando la narrativa predominante de los sectores tradicionales.

El epicentro de esta movilización se concentró en sectores populares de la capital cordobesa, destacando un multitudinario acto político y cultural celebrado en la cancha del barrio Villapetro, un asentamiento emblemático que agrupa a una importante población de víctimas de la violencia y familias que luchan por el derecho a una vivienda digna.

Durante estas jornadas, denominadas por los movimientos sociales como el encuentro de “Mujeres por la Vida”, colectivos políticos de la margen izquierda y derecha de Montería, junto con organizaciones afrodescendientes y sindicatos locales, manifestaron su respaldo irrestricto al proyecto progresista.

La presencia de Rueda Jiménez en el territorio buscó establecer un canal de escucha directa con las comunidades, socializando propuestas orientadas al desarrollo social, la equidad de género, la atención integral a la infancia y la creación de oportunidades económicas para las jefas de hogar en las áreas urbanas y rurales del departamento.

 

Pilar Rueda, esposa del candidato Iván Cepeda, renunció a su cargo en la  JEP a dos semanas de la segunda vuelta presidencial - ELHERALDO.CO

 

El despliegue territorial de la campaña ha coincidido con un debate creciente en la opinión pública sobre el rol institucional de la primera dama de la nación, un tema que cobró especial relevancia tras la gestión de Verónica Alcocer en el actual gobierno de Gustavo Petro.

Frente a los cuestionamientos de la oposición sobre el uso de recursos públicos y la participación diplomática en el Ejecutivo, la campaña de Iván Cepeda ha optado por proyectar una imagen basada en la trayectoria profesional, el rigor técnico y el activismo social de larga data.

Los promotores de la iniciativa alternativa han contrastado abiertamente el perfil de Pilar Rueda con el del entorno de su contendiente directo de la derecha, Abelardo de la Espriella, señalando que mientras los sectores tradicionales promueven una visión de la mujer limitada al ámbito doméstico o ligada a un alto nivel de vida desconectado de la realidad nacional, la propuesta del Pacto Histórico sitúa en el centro a las dinámicas colectivas y a la reparación de las bases populares.

Para comprender el impacto de su figura en la campaña, los analistas políticos destacan la hoja de vida de Pilar Rueda, una profesional con más de cuarenta años de experiencia en la defensa de los derechos humanos y el acompañamiento a las víctimas de la guerra.

Hija de una destacada líder sindical, Rueda se formó como antropóloga y cuenta con una maestría en Estudios Internacionales de Conflicto y Paz, con especialización en justicia transicional y enfoque de género.

Su trayectoria incluye labores fundamentales en la Defensoría del Pueblo, donde coordinó investigaciones sobre las agresiones más severas de la violencia armada, particularmente los casos de violencia sexual utilizados como herramientas de dominación territorial.

Asimismo, desempeñó un papel técnico destacado como asesora en la mesa de negociaciones de La Habana que condujo al acuerdo de paz con las extintas FARC, insistiendo en la inclusión obligatoria de la subcomisión de género para garantizar la participación activa de las mujeres en la construcción de la paz.

 

Quién es Pilar Rueda Jiménez, la esposa del candidato presidencial Iván  Cepeda? #PoliticaNacional Pilar Rueda Jiménez, esposa del candidato  presidencial Iván Cepeda, ha construido una destacada trayectoria en la  defensa de los¿Quién es Pilar Rueda?, Es una mujer que ha dedicado su vida a servir. Hija  de la lucha sindical, defensora de los derechos humanos y comprometida con  las víctimas de la violencia, especialmente con ...

 

En el ámbito institucional, la figura de Rueda Jiménez generó un importante movimiento estratégico el pasado 1 de junio, cuando se hizo pública la aceptación de su renuncia al cargo de asesora en la Unidad de Investigación y Acusación de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).

La funcionaria venía ejerciendo dicha labor desde marzo de 2018, fecha en la que comenzó a operar el tribunal de justicia transicional en el país.

Su dimisión, formalizada apenas un día después de celebrarse la primera vuelta electoral, fue interpretada por los observadores políticos como un paso necesario para evitar incompatibilidades éticas y legales, permitiéndole integrarse plenamente a la movilización de la campaña política de su esposo, con quien contrajo matrimonio en el año 2014 tras coincidir durante años en escenarios de trabajo comunitario y defensa de los derechos de las víctimas.

Durante sus intervenciones ante la multitud en Córdoba, Pilar Rueda enfatizó que el principal desafío de un eventual gobierno de Iván Cepeda será romper la histórica brecha de abandono estatal que afecta a las regiones periféricas del país, transformando el concepto de justicia de una simple retribución punitiva a una herramienta efectiva para hacer posible el desarrollo futuro.

Sus discursos hicieron hincapié en la urgencia de implementar políticas de vivienda digna y servicios de salud especializados para las sobrevivientes del conflicto, rechazando la premisa de que a los sectores de menores recursos les correspondan servicios institucionales precarios.

Con estas acciones en el norte de Colombia, la campaña progresista busca consolidar un caudal electoral decisivo entre las poblaciones rurales y las víctimas organizadas, apostando a que el fervor popular demostrado en las calles del Caribe se traduzca en los votos necesarios para asegurar el triunfo en las urnas el próximo domingo de elecciones.