Messi & Ronaldo Go to Disneyland Together 🎢😂 – News

Messi & Ronaldo Go to Disneyland Together 🎢😂

Messi & Ronaldo Go to Disneyland Together 🎢😂

Messi & Ronaldo Go to Disneyland Together 🎢😂

Todo comenzó con una idea aparentemente sencilla.

—Cristiano, quiero pasar un día tranquilo —dijo Messi.

Ronaldo asintió.

—Yo también.

—Sin fútbol.

—Perfecto.

—Sin entrenamiento.

—De acuerdo.

—Sin entrevistas.

—Excelente.

Messi sonrió.

—Entonces vamos a Disneyland.

Ronaldo se quedó pensando.

—¿Disneyland?

—Sí.

—¿Nosotros?

—Sí.

—¿En serio?

—Solo por un día.

Ronaldo sonrió.

—Perfecto.

Los dos se disfrazaron para intentar pasar desapercibidos.

Messi llevaba una gorra, gafas de sol y una sudadera enorme.

Ronaldo llevaba una gorra, gafas de sol y una sudadera todavía más grande.

Messi lo miró.

—Cristiano, eso no te hace pasar desapercibido.

—¿Por qué?

—Porque eres demasiado alto.

Ronaldo se quedó pensando.

—Entonces caminaré encorvado.

Messi comenzó a reír.

—Eso será aún más sospechoso.

Finalmente entraron al parque.

Durante los primeros treinta segundos, todo parecía perfecto.

Nadie los reconoció.

Messi sonrió.

—¿Ves?

Ronaldo respondió:

—Te dije que funcionaría.

Entonces escucharon:

—¡¿MESSI?!

Los dos se congelaron.

Un niño corría hacia ellos.

—¡Es Messi!

Messi sonrió.

—Hola.

El niño comenzó a gritar de emoción.

En segundos, cinco personas más se acercaron.

Ronaldo miró a Messi.

—Bueno…

Messi suspiró.

—Solo llevamos treinta segundos.

Intentaron escapar hacia otra zona del parque.

Ronaldo señaló una montaña rusa.

—Vamos ahí.

—¿Por qué?

—Porque nadie podrá seguirnos mientras estemos en el juego.

Messi levantó una ceja.

—Eso tiene sentido.

Subieron a la montaña rusa.

Se sentaron.

La atracción comenzó.

¡CLACK! ¡CLACK! ¡CLACK!

Messi miró hacia arriba.

—¿Por qué subimos tanto?

Ronaldo sonrió.

—Porque es divertido.

La montaña llegó a la cima.

Messi miró hacia abajo.

—No estoy seguro de esto.

Ronaldo levantó los brazos.

—¡Vamos!

La montaña rusa cayó.

—¡AAAAAAAH!

Los dos gritaron.

Pero en medio del descenso, alguien detrás gritó:

—¡¿ESO ES MESSI?!

Messi respondió mientras bajaban:

—¡NO PUEDO HABLAR AHORA!

Ronaldo comenzó a reír.

Después de la atracción, ambos bajaron completamente despeinados.

Un grupo de fans estaba esperando.

—¡Una foto, por favor!

Messi sonrió.

—Claro.

Ronaldo posó junto a él.

Una foto se convirtió en diez.

Diez se convirtieron en treinta.

Finalmente, Ronaldo levantó las manos.

—¡Una última!

Todos comenzaron a reír.

Cuando finalmente lograron escapar, Messi dijo:

—Necesitamos un lugar donde nadie nos encuentre.

Ronaldo miró alrededor.

—¿Qué tal ese restaurante?

Entraron.

Se sentaron en una mesa.

Una camarera se acercó.

—Hola. ¿Qué desean pedir?

Messi respondió:

—Dos hamburguesas y dos refrescos.

La camarera los miró.

Luego miró otra vez.

—¿Ustedes son…?

Messi cerró los ojos.

—Sí.

Ronaldo sonrió.

—Sí.

La camarera se llevó las manos a la boca.

—¡No puede ser!

Messi miró a Ronaldo.

—Esto es imposible.

Ronaldo se echó a reír.

—Ni siquiera podemos comer tranquilos.

La camarera volvió con dos platos.

—Son gratis.

Messi sonrió.

—Muchas gracias.

Ronaldo miró la hamburguesa.

—¿Gratis?

—Sí.

—Entonces podemos venir todos los días.

Messi lo miró.

—No abuses.

Después de comer, decidieron ir a una zona más tranquila.

Encontraron una atracción infantil.

Ronaldo miró las pequeñas sillas.

—Esto parece fácil.

Messi sonrió.

—¿Quieres subir?

—Claro.

Subieron.

La atracción comenzó a girar lentamente.

Messi se reía.

Ronaldo también.

Pero después de una vuelta, Ronaldo empezó a sentirse mareado.

—Leo…

—¿Sí?

—Creo que esto gira demasiado.

Messi comenzó a reír.

—¡Tú dijiste que era fácil!

—No pensé que fuera tan rápido.

La atracción continuó.

Ronaldo cerró los ojos.

—Quiero bajarme.

—Todavía faltan tres vueltas.

—¿Tres?

—Sí.

—¡No!

Cuando finalmente terminó, Ronaldo salió caminando como si acabara de jugar un partido de noventa minutos.

Messi estaba riendo tanto que apenas podía caminar.

—No te rías.

—¿Por qué?

—Porque me siento mal.

Entonces escucharon una voz.

—¡Cristiano!

Ronaldo se giró.

Un grupo de fans estaba corriendo hacia ellos.

—¡Una foto!

Ronaldo respiró profundamente.

—Claro.

Uno de los fans preguntó:

—¿Se están divirtiendo?

Messi respondió:

—Mucho.

Otro fan preguntó:

—¿Cuál es vuestra atracción favorita?

Ronaldo señaló la montaña rusa.

Messi señaló un puesto de comida.

Todos comenzaron a reír.

Después, los dos decidieron hacer algo todavía más arriesgado.

—Vamos a comprar orejas de Mickey —dijo Messi.

Ronaldo lo miró.

—¿En serio?

—Sí.

Se pusieron unas enormes orejas de Mickey.

Messi se miró en un espejo.

—Me quedan bien.

Ronaldo se miró.

—A mí también.

Entonces un niño pasó junto a ellos.

Los miró.

Miró las orejas.

Y dijo:

—Mamá…

La madre preguntó:

—¿Qué pasa?

El niño señaló a Ronaldo.

—Creo que ese Mickey es Cristiano Ronaldo.

Ronaldo se echó a reír.

Messi casi se cae.

—¡Te reconocieron por las orejas!

Ronaldo negó con la cabeza.

—No puedo creerlo.

La noticia comenzó a correr por el parque.

En pocos minutos, cada vez más personas querían fotografías.

Messi y Ronaldo intentaron esconderse detrás de una tienda.

Pero un grupo de niños los encontró.

—¡Ahí están!

Ronaldo miró a Messi.

—Tenemos que correr.

—¿Correr?

—Sí.

—¿Como en el fútbol?

—Exactamente.

Los dos comenzaron a correr por el parque.

Los fans los seguían riendo.

Finalmente llegaron a una zona tranquila.

Se sentaron en un banco.

Los dos estaban agotados.

Messi miró a Ronaldo.

—¿Sabes qué?

—¿Qué?

—Esto no fue un día tranquilo.

Ronaldo sonrió.

—No.

—Pero fue divertido.

—Mucho.

Messi levantó su vaso.

—Por nuestra peor idea.

Ronaldo chocó su vaso contra el suyo.

—Y por el próximo viaje.

Messi lo miró.

—¿A dónde?

Ronaldo sonrió.

—A un lugar donde nadie nos conozca.

Justo entonces, un empleado del parque se acercó.

—Disculpen.

Los dos se pusieron tensos.

—¿Sí?

El empleado sonrió.

—¿Podrían firmarme esto?

Messi miró a Ronaldo.

Ronaldo miró a Messi.

Ambos comenzaron a reír.

—Claro.

Y mientras firmaban autógrafos, Messi dijo:

—Cristiano…

—¿Sí?

—La próxima vez nos disfrazamos de Mickey y Donald.

Ronaldo respondió:

—Perfecto.

Hizo una pausa.

—Pero yo quiero ser Mickey.

Messi se echó a reír.

—¡Sabía que ibas a decir eso!

Y así terminó su supuesto día tranquilo en Disneyland:

dos leyendas, cientos de fans, una montaña rusa, unas orejas de Mickey y absolutamente ninguna posibilidad de pasar desapercibidos. 😂

Disclaimer: This content may be created by Al for entertainment purposes. Any resemblance to real persons, events, or places is coincidental.

Disclaimer: This story is fictional and created for entertainment purposes only. Any names, characters, places, or events are fictitious or used fictitiously. No real person or organization is intended to be portrayed.

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