Ronaldo Finds Out Messi Has a Better Car Than Him 😭 – News

Ronaldo Finds Out Messi Has a Better Car Than Him ...

Ronaldo Finds Out Messi Has a Better Car Than Him 😭

Ronaldo Finds Out Messi Has a Better Car Than Him 😭

Todo comenzó con una simple visita.

Ronaldo había quedado con Messi para tomar café. Cuando llegó a su casa, caminó tranquilamente hacia la entrada.

Entonces vio un coche estacionado frente a la casa.

Se detuvo.

Miró el coche.

Volvió a mirar.

—¿Ese coche es de Messi?

Se acercó lentamente.

Era elegante, brillante y tenía todos los detalles que hacían que pareciera recién salido de una película.

Ronaldo sacó su teléfono.

Tomó una foto.

Luego tomó otra.

Después llamó a Messi.

—Leo.

—¿Sí?

—¿Ese coche es tuyo?

—Sí.

—¿Desde cuándo?

—Desde hace un tiempo.

Ronaldo guardó silencio.

—¿Y por qué nunca me dijiste?

Messi se rió.

—Porque nunca me preguntaste.

Ronaldo miró su propio coche.

Luego miró el de Messi.

Después volvió a mirar el suyo.

—Tenemos que hablar.

Messi abrió la puerta.

—¿Sobre qué?

Ronaldo señaló el coche.

—Sobre esto.

—¿Qué pasa?

—Tu coche es mejor que el mío.

Messi sonrió.

—¿Y?

Ronaldo parecía profundamente ofendido.

—¿Y? ¡¿Cómo que “y”?!

Messi comenzó a reír.

—Es solo un coche.

—No.

—Sí.

—Esto es una cuestión de honor.

Messi negó con la cabeza.

—Cristiano, no conviertas esto en una competición.

Ronaldo cruzó los brazos.

—Demasiado tarde.

Al día siguiente, Ronaldo apareció con su propio coche.

Messi salió de casa.

—¿Qué haces aquí?

Ronaldo señaló su coche.

—Mira.

Messi lo observó.

—Sí. Es tu coche.

—Lo he mejorado.

—¿Qué le hiciste?

Ronaldo abrió la puerta.

Dentro había nuevos asientos, pantallas, luces y un sistema de sonido gigantesco.

Messi abrió los ojos.

—¿Cuándo hiciste todo eso?

—Ayer.

—¿En una noche?

—Sí.

Messi se echó a reír.

—Estás loco.

Ronaldo sonrió.

—Ahora dime cuál es mejor.

Messi miró ambos coches.

—El mío.

Ronaldo se quedó inmóvil.

—¿Qué?

—El mío.

—¿Por qué?

—Porque no necesito una discoteca dentro.

Ronaldo miró el interior de su coche.

—Esto se llama lujo.

—Esto se llama demasiado.

Ronaldo no aceptó la derrota.

—Necesitamos una competición.

Messi suspiró.

—¿Qué competición?

—Primera prueba: velocidad.

Messi negó inmediatamente.

—No.

—¿Por qué?

—Porque estamos en una carretera normal.

—Entonces segunda prueba: sonido.

Ronaldo encendió su sistema.

La música comenzó a sonar a un volumen impresionante.

Las ventanas vibraron.

Messi se tapó los oídos.

—¡Bájalo!

Ronaldo sonrió.

—¿Qué dijiste?

—¡BAJA EL VOLUMEN!

—¡No te escucho!

Messi apagó el sistema.

—¡Eso no es una competición!

Ronaldo se cruzó de brazos.

—Entonces tercera prueba.

—¿Cuál?

—Comodidad.

Messi entró en su coche.

Se sentó.

Ronaldo hizo lo mismo.

Los dos se quedaron en silencio.

Messi ajustó el asiento.

Ronaldo ajustó el suyo.

Messi encendió el aire acondicionado.

Ronaldo hizo lo mismo.

Messi sonrió.

—Perfecto.

Ronaldo lo miró.

—Mi asiento tiene masaje.

Messi se sorprendió.

—¿Masaje?

—Sí.

Ronaldo activó la función.

Su asiento comenzó a vibrar.

Ronaldo cerró los ojos.

—Esto sí es lujo.

Messi comenzó a reír.

—Parece que estás sentado en una lavadora.

Ronaldo abrió los ojos.

—Estás celoso.

—No.

—Sí.

—No.

—Sí.

Entonces Messi activó una función de su coche.

El asiento se reclinó automáticamente.

Ronaldo lo miró.

—¿Qué fue eso?

Messi sonrió.

—Modo descanso.

—Mi coche también tiene eso.

—¿Seguro?

—Sí.

Ronaldo buscó el botón.

Presionó uno.

Nada.

Otro.

Nada.

Otro.

De repente, las luces interiores comenzaron a parpadear.

Messi se echó a reír.

—¿Qué hiciste?

Ronaldo miró el tablero.

—No sé.

La música comenzó a sonar.

Las ventanas bajaron.

El asiento vibró.

Las luces se encendieron.

Ronaldo se quedó completamente confundido.

—¡Apaga todo!

Messi estaba llorando de risa.

—¡Tu coche está teniendo una fiesta!

Finalmente Ronaldo encontró el botón correcto.

Todo se apagó.

Silencio.

—Bien —dijo Ronaldo.

Messi sonrió.

—¿Seguimos?

—Sí.

—¿Qué queda?

Ronaldo pensó.

—Consumo de combustible.

Messi levantó una ceja.

—Eso sí es importante.

Ronaldo revisó las cifras.

Luego miró a Messi.

—Mi coche consume más.

—Sí.

—Pero tiene más potencia.

—También.

—Entonces es mejor.

Messi sonrió.

—Si quieres gastar más dinero, sí.

Ronaldo se quedó pensando.

—Eso no es una mala idea.

Messi se echó a reír.

—¡Claro que no!

Finalmente, Ronaldo tuvo una última idea.

—Vamos a competir en estacionamiento.

—¿Qué?

—El primero que estacione gana.

Messi aceptó.

Encontraron un estacionamiento vacío.

Ronaldo tomó posición.

Messi también.

—¿Listo? —preguntó Ronaldo.

—Listo.

—Tres.

—Dos.

—Uno.

Los dos comenzaron a maniobrar.

Ronaldo giró.

Messi giró.

Ronaldo retrocedió.

Messi retrocedió.

Finalmente, Messi estacionó perfectamente.

Ronaldo quedó a unos centímetros de la línea.

Messi salió del coche.

—Creo que gané.

Ronaldo salió.

Miró el coche.

Miró la línea.

Luego miró a Messi.

—La línea está mal colocada.

Messi comenzó a reír.

—¡Cristiano!

—Es verdad.

—¡Perdiste!

Ronaldo suspiró.

—Está bien.

Messi sonrió.

—¿Admites que mi coche es mejor?

Ronaldo se quedó callado.

—No.

—¿No?

—Tu coche es mejor hoy.

Messi se echó a reír.

—¿Hoy?

Ronaldo asintió.

—Mañana cambiaré el mío.

—¿Qué vas a hacerle?

Ronaldo sonrió misteriosamente.

—Algo espectacular.

Messi lo miró con preocupación.

—No hagas nada peligroso.

—Tranquilo.

Al día siguiente, Ronaldo apareció nuevamente.

Messi salió de casa.

Y se quedó completamente inmóvil.

El coche de Ronaldo tenía nuevas luces, un enorme alerón y un sistema de sonido todavía más potente.

Messi abrió los ojos.

—¿Qué hiciste?

Ronaldo sonrió orgullosamente.

—Ahora es oficialmente mejor que el tuyo.

Messi miró el coche.

Luego miró a Ronaldo.

—¿Cuánto gastaste?

Ronaldo guardó silencio.

—Cristiano…

—No preguntes.

Messi comenzó a reír.

Pero entonces Ronaldo sacó las llaves.

—Vamos a probarlo.

—¿A dónde?

Ronaldo señaló la carretera.

—A demostrar quién tiene el mejor coche.

Messi suspiró.

—Esto nunca va a terminar, ¿verdad?

Ronaldo sonrió.

—No.

Y mientras ambos se preparaban para salir, ninguno se dio cuenta de que…

el coche nuevo de Ronaldo ni siquiera tenía suficiente gasolina para llegar a la primera gasolinera. 😂

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